Wall Street ya mira más allá del default

Se aguardan las gestiones con el FMI
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24 de diciembre de 2001  

NUEVA YORK.- Entre los inversores de Wall Street y los analistas económicos norteamericanos, el anuncio de que la Argentina no cumplirá con los pagos de su abultada deuda de 132.000 millones de dólares no causó ninguna sorpresa.

La gran incógnita es qué intenciones de superar los gravísimos problemas económicos y sociales tiene realmente el nuevo gobierno justicialista de Adolfo Rodríguez Saá.

"Puede ser que sea el default (cesación de pagos) más grande de la historia, pero se esperaba desde hace tiempo para principios de enero, que aquí ya casi nadie tenía bonos argentinos. Sólo quedaban tenedores en Europa", dijo a LA NACION un analista de un importante banco de inversión que se escudó detrás del anonimato.

Aunque el default argentino se daba por descontado en el centro financiero de Manhattan, la atención ahora está puesta en qué negociará el nuevo gobierno argentino con las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI), y qué partes de la deuda serán las que no se pagarán.

"La suspensión de los pagos era claramente una de las cartas", dijo Fernando Losada, economista en jefe para América latina del banco ABN Amro en Nueva York. "Pero no dijeron si van a dejar de pagar también a los tenedores locales de bonos. Tal vez terminen por no pagar a nadie", estimó.

"Es importante que cualquier cosa que se haga con el incumplimiento sea parte de un plan más amplio para estabilizar la economía", declaró en tanto Alan Meltzer, profesor de Economía de la Universidad Carnegie-Mellon, en Pittsburgh.

Sin embargo, los analistas consultados por LA NACION no creen que las medidas anunciadas por Rodríguez Saá contribuyan a la estabilidad de la Argentina.

"Los anuncios son bastante confusos; no explicaron para qué va a servir esa tercera moneda que crearán. Está claro que no son medidas de largo aliento y que pueden confundir más de lo que ayudan", dijo vía telefónica desde la caribeña isla Margarita Ricardo Hausmann, ex economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y actual profesor de Economía del Desarrollo en la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard.

Salida mixta

Hausmann provocó gran interés en la comunidad financiera local en octubre al proponer una salida mixta del plan de convertibilidad de Domingo Cavallo, mediante la desdolarización (o pesificación) de las deudas privadas argentinas en dólares y el paso a un tipo de cambio flotante sostenido con una estricta política antiinflacionaria.

"Creo que esa solución sigue teniendo vigencia. El problema de cómo salir de la convertibilidad todavía no lo han solucionado. Las medidas que han anunciado hasta ahora suenan a afirmaciones de buenas intenciones más que a una política clara. No suman un plan medianamente coherente. Eso es preocupante", destacó.

Según el prestigioso economista de origen venezolano, si los justicialistas no se apuran a renegociar la deuda con el FMI y Estados Unidos, corren el riesgo de generar un caos económico en tres meses y terminar perdiendo las elecciones del 3 de marzo.

"Con una política que no genere estabilidad económica y financiera, lo que ahora parece como una elección segura de un candidato peronista en tres meses está liquidado", afirmó.

Mucho puede suceder en tres meses. Hace exactamente 90 días, el riesgo país de la Argentina se ubicaba en los 1200 puntos, hoy esta 4700. Y con una economía con tan alto grado de incertidumbre e inestabilidad como la argentina, los tres próximos meses se presentan como una gran incógnita.

"El defecto de las medidas de Cavallo era que tenían olor a corto plazo, no vislumbraban cómo el país iba a salir del pozo -señaló Hausmann-. Y ahora que tienen un presidente interino, con un nuevo período electoral entre medio y con anuncios de este tipo de incoherencia, la gente que quería ayudar a la Argentina se va a ver con enormes dificultades de hacerlo."

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