Washington recibe hoy a Lavagna con escepticismo

Los funcionarios creen que aún falta mucho para un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional
Los funcionarios creen que aún falta mucho para un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional
Jorge Rosales
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26 de junio de 2002  

WASHINGTON.- "Los problemas de la Argentina son de la Argentina y las soluciones yacen en la Argentina", dijo ayer el titular del consejo de asesores económicos de la Casa Blanca, Glenn Hubbard. "Los problemas de la Argentina son muy profundos y hace falta mucho tiempo para encontrar una solución", sostuvo, por su parte, el vicepresidente del Banco Mundial para América latina y el Caribe, David de Ferranti, en La Haya, Holanda.

Esas expresiones representan la síntesis del clima con que se encontrará el ministro de Economía, Roberto Lavagna, cuando inicie su segunda y crucial gira que lo llevará hoy a Nueva York y mañana a Washington.

El titular del Palacio de Hacienda continuará con las negociaciones en el máximo nivel del Fondo Monetario Internacional con el objetivo de acelerar el acuerdo que destrabe la llegada de asistencia financiera al país.

La misión técnica que estuvo en Buenos Aires hasta el fin de semana pasado volvió a Washington envuelta en "un clima de desánimo", dijo a LA NACION una fuente del organismo multilateral.

De Ferranti, un directivo de peso del Banco Mundial que está en estrecho contacto con los funcionarios argentinos, se expresó en términos similares al hablar ayer en La Haya: sostuvo que esa misión dejó el país sin alcanzar mucho progreso. "Las cosas van lentas", expresó el funcionario en declaraciones recogidas por la agencia Reuters. "Desearía que fuera posible decir que hay una solución que se concretará prontamente. Eso no es obvio todavía", expresó. En el Banco Mundial están a la espera de un acuerdo con el FMI para desembolsar en forma inmediata dos líneas de crédito por US$ 700 millones para ayuda social.

Lavagna llegará hoy a Nueva York en la primera escala de su gira y se reunirá con banqueros, entre ellos, el vicepresidente del Citigroup y chairman del Council of Americas, William Rhodes. "Pasar por Nueva York sin contar con un acuerdo con el FMI no tiene mucho sentido. Por el momento no se espera que haya una discusión sobre la deuda, que va para largo hasta que no haya programa con el Fondo", expresó desde Wall Street Boris Segura, de Atlantic Asset Management. "Hay clima de indiferencia", dijo con sarcasmo sobre la misión del ministro.

Fernando Losada, del Banco ABN Amro, opinó que "no hay mucho para decir por parte del gobierno argentino en Nueva York si antes no cuenta con el acuerdo del Fondo. La gran expectativa es saber cuál es la marcha de la relación entre Buenos Aires y Washington, porque hasta que no haya luz verde al Gobierno y al programa de parte del FMI no hay nada que discutir", agregó.

Falta de señales

Lavagna llegará pasado mañana a Washington, donde se reunirá con el secretario del Tesoro, Paul O´Neill; el subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales, John Taylor, y con la subdirectora gerente del FMI, Anne Krueger. También tendrá encuentros en el Departamento de Estado.

Fuentes del FMI comentaron ayer a LA NACION que las discusiones con la Argentina están en un clima complicado y enrarecido, y que los técnicos que regresaron de la misión en Buenos Aires llegaron "desanimados".

"Es muy raro que en este contexto de crisis no haya una señal", y eso equivale en el lenguaje del Fondo a una señal negativa, comentó un funcionario familiarizado con las discusiones entre la Argentina y el FMI.

Un funcionario de alto rango del gobierno norteamericano le transmitió la semana pasada a un grupo de empresarios con intereses en la Argentina que el acuerdo entre nuestro país y el FMI no es inminente, según pudo saber ayer LA NACION.

El punto de mayor diferencia en las negociaciones con el Fondo está en el programa monetario. Lavagna continuará negociando aquí con el staff y con la gerencia del organismo los números, que hasta ahora no se han fijado, dijo una fuente vinculada con las negociaciones.

Los técnicos del FMI se oponen a que haya intervención del Banco Central en el mercado de cambios para sostener la cotización del dólar, y reclaman que haya un freno al goteo de los fondos atrapados en el corralito como consecuencia de los amparos judiciales.

El jefe de los asesores económicos de Bush, que en los últimas semanas ha recibido a funcionarios y dirigentes políticos argentinos, expresó ayer que ve pocos riesgos de que la crisis argentina pueda contagiar a otros países de América latina. Sobre la situación en nuestro país, el funcionario sostuvo que el Fondo Monetario "ha estado muy comprometido con la Argentina. La pregunta es si habrá allí un compromiso con las reformas", dijo Hubbard.

El funcionario insistió en la posición de la administración norteamericana y del FMI en el sentido de que no hay contagio en la región. "Actualmente, los asuntos individuales en las crisis de los mercados emergentes son asuntos individuales", destacó.

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