“Yo convocaría a una marcha para terminar con la pobreza”

El líder de la Federación Tierra y Vivienda, Luis D’Elía, consideró que la movilización de Blumberg no apuntó al “verdadero problema que es la exclusión social”; respecto a sus diferencias con otras agrupaciones piqueteras expresó la necesidad de “sacar el palo de la mano y el antifaz de la cara”
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23 de abril de 2004  • 12:26

Esta vez el debate no se centró en la postura frente a los cortes de ruta ni en la posición respecto a la gestión de Néstor Kirchner. El líder de la Federación de Tierra y Vivienda, Luis D’Elía, volvió a diferenciarse del sector piquetero denominado duro tras negarse a participar de la movilización convocada por Juan Carlos Blumberg al considerar que "no apuntó al verdadero problema, que es la pobreza".

En diálogo con LA NACION LINE, el dirigente sostuvo: "Podremos tener la mejor policía del mundo, los mejores jueces, las leyes más eficaces, pero si no se resuelve el problema de fondo que es la pobreza, no va a haber paz."

Casi como si se tratara de una competencia destacó que la movilización de ayer convocó a menos ciudadanos que la anterior y subrayó: "Nosotros hicimos muchas marchas como esa".

D’Elía explicó que comparte algunos de los reclamos expresados por el padre de Axel pero cuestionó con dureza la iniciativa en favor de bajar la edad de imputabilidad de los menores quienes, según su concepción, "fueron víctimas del modelo neoliberal conservador."

"Yo convocaría a una marcha para terminar con la pobreza en la Argentina. La mejor prueba de la verdad es la historia y el señor Blumberg va a ver que a pesar de todas las leyes que él pidió que se aprueben y los cambios en la Justicia, la violencia va a seguir porque lo que no entiende es que pobreza e inseguridad son dos problemas íntimamente ligados", argumentó.

Aquellos dirigentes piqueteros que adhirieron a la convocatoria frente a Tribunales, como Raúl Castells -conductor del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD)- y Néstor Pitrola -líder del Polo Obrero (PO)- defendieron su actitud al considerar que se inscribe en un intento de acercamiento al resto de los reclamos de la sociedad.

Como contracara de esta postura, D’Elía negó que su negativa a participar fomente un aislamiento del sector piquetero de las demandas de la ciudadanía. "Hace más de dos años que planteo que hay que unificar criterios con los sectores medios y con el resto de la clase trabajadora. Hace tiempo que vengo diciéndole a Castells y a Pitrola que no hay que cortar más los puentes, que hay que sacar el palo de la mano y el antifaz de la cara.", retrucó.

Cambios de enfoque

Fue el abanderado de la protesta piquetera y hoy es uno de los críticos más fervientes de los cortes de ruta, pero prefiere no profundizar en los principales puntos de desacuerdo con otras organizaciones que conservan esa metodología de protesta.

El dirigente explicó a qué se debió el cambio de enfoque de su movimiento: "El Presidente nos abrió la posibilidad de hacer cooperativas, vivienda social y obra pública, es decir, nos abrió las puertas del trabajo igual que a Castells y a Pitrola, nada más que los partidos políticos de la izquierda boba no quieren aceptar este camino, siendo funcionales a la derecha."

Consideró que el término "piquetero" fue efecto de un "reduccionismo de los medios" al tiempo que consideró más pertinente definirse como "un dirigente social con una fuerte articulación con lo político."

Respecto a su rol en la vida social y política, reflexionó: "Es un papel más ligado a lo profético y a lo testimonial. Trabajo para vencer la pobreza y el retraso en mi país".

"Una relación de hombres libres"

A la hora de responder si se considera oficialista se limitó a describir los puntos de coincidencia con el Presidente: "Yo apoyo un proyecto de distribución del ingreso, democratización de la sociedad y construcción de soberanía política que es lo que está intentando llevar adelante Kirchner."

En este sentido consideró que con el jefe de Estado mantiene "una buena relación de hombres libres, con la capacidad de plantear consensos y disensos".

Con la firme convicción de que el problema de fondo radica en los 20 millones de argentinos que se encuentran por debajo de la línea de pobreza, elogió algunas acciones del Gobierno: "Hay un 20% de crecimiento de la actividad industrial, tenemos 4 mil millones de pesos más en distintos programas sociales, aumentos de jubilaciones y sueldos como hace once años no teníamos."

Respecto a la expresión del Presidente, quien admitió que terminó su luna de miel con la gente sostuvo: "Es muy conciente de cada etapa que se vive, es muy responsable y es terriblemente honesto. Es austero, muy trabajador, íntegro y apasionado por la Argentina, nada tiene que ver con los ladrones que tuvimos en el pasado que hoy están con pedido de captura internacional."

El dirigente, quien no parece incluirse entre los que finalizaron su luna de miel con el jefe de Estado, negó haber tenido ofrecimientos para ocupar algún cargo y agregó: "No me interesa. Desde mi lugar de dirigente social voy a seguir apoyando este proyecto que creo que va a significar el comienzo de un cambio sustantivo que nos va llevar a la Argentina que nos merecemos".

Como miembro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), afirmó con orgullo: "Formo parte del sindicalismo que no se entregó al menemato, que no bajó las banderas".

También hubo lugar para la autocrítica. "Puede ser que no haya tenido la paciencia y tolerancia suficiente con algunos sectores de la izquierda", al tiempo que aclaró que no se refiere a los grupos encabezados por Pitrola y Castells ya que consideró que "ellos no tienen remedio".

Florencia Fernández Blanco

Especial para LA NACION LINE

ffblanco@lanacion.com.ar

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