Zannini y Abbona se prestan familiares como empleados públicos

El secretario legal y técnico designó al marido de la procuradora, que a su vez nombró al hijo del "Chino" en su dependencia; también está la mujer del camporista Julián Álvarez
Iván Ruiz
(0)
27 de julio de 2015  

Un enroque es, en el ajedrez, el movimiento simultáneo de dos piezas. Una jugada coordinada que también se puede adaptar a la política. Quizás haya oficiado de inspiración para Carlos Zannini a la hora de firmar la designación de Eduardo Enrique Mengarelli, el marido de la procuradora Angelina Abbona, en la Secretaría Legal y Técnica. Y para que avalara el segundo movimiento de piezas: Abbona nombró en la Procuración del Tesoro a Francisco Zannini, hijo menor del "Chino", aquel compañero en la izquierda revolucionaria de los años 70 y su referente dentro del kirchnerismo.

Zannini y Abbona, dos viejos amigos, concretaron nombramientos cruzados de parientes en el Estado, según los registros oficiales que pudo ver LA NACION. La Procuración del Tesoro, además, cuenta con otros apellidos familiares: María Florencia Sanfelice, hija del socio de los Kirchner en Santa Cruz, e Hilda Virginia Lynn, esposa del secretario de Justicia, Julián Álvarez. Todos fueron designados hace siete meses en esa dependencia.

Francisco Zannini fue nombrado el 18 de diciembre de 2014 en la Procuración del Tesoro con el decreto 2507, firmado por Cristina Kirchner, que incluyó otras 70 designaciones en ese organismo. Fue asignado al área "Judiciales" con una categoría C-0, que contempla un sueldo mensual cercano a $ 11.000, según las remuneraciones del sistema de empleo público. Aunque esta cifra no contempla una porción de ingresos no remunerativos que -estimaron en el organismo- puede incluso duplicar el sueldo de los trabajadores de esa oficina.

Como Francisco, el resto de los hijos de Zannini también son empleados públicos, todos nombrados con su padre ya instalado como secretario legal y técnico del Gobierno. Tal como reveló LA NACION, María Paula y su marido trabajan en Washington como diplomáticos, Franco fue nombrado en Lotería Nacional y Carlos Justo, en YPF.

Antes de llegar a la Procuración del Tesoro, Francisco (25 años) tenía experiencia profesional. Había trabajado en la Cámara del Comercio Automotor y, según el diario Perfil, también en Aerolíneas Argentinas. Uno de los pocos detalles que se conocen sobre su patrimonio es que declara como domicilio un departamento sobre la avenida Libertador al 4600.

Su jefa (Abbona) y su padre se conocieron en la agrupación Vanguardia Comunista, en la revolucionada Córdoba de los 70. Transitaron el mismo derrotero que los llevó hasta Río Gallegos en 1977. De su mano, esta abogada se acercó a Kirchner como funcionaria de la gestión santacruceña. Abbona asumió la jefatura de los abogados del Estado nacional en diciembre de 2010 y desde ese momento intervino en temas sensibles, como las negociaciones por el memorándum que selló la Argentina con Irán por la causa AMIA, le restó credibilidad a la denuncia de Alberto Nisman por encubrimiento e intervino en la pelea con los fondos buitre, entre muchos otros. Reporta directamente a Presidencia, donde trabajan su amigo y su marido.

Declaraciones juradas

Eduardo Mengarelli, su esposo, fue nombrado en 2011 subdirector nacional del Registro Oficial en la Secretaría Legal y Técnica. Mengarelli, que antes trabajaba en el Ministerio de Trabajo, declaró ante la Oficina Anticorrupción (OA) ingresos mensuales por $ 30.000. Su superior directo es el polémico Carlos Liuzzi, la mano derecha de Zannini, que nombró a 22 familiares, amigos y allegados en el Gobierno. Liuzzi es investigado por la Justicia por enriquecimiento ilícito.

Los últimos años del matrimonio Abbona-Mengarelli en la gestión pública fueron beneficiosos para sus finanzas personales. La procuradora del Tesoro y su marido duplicaron sus bienes en el último año. Declararon activos por más de $ 2,5 millones. Informaron una casa en Río Gallegos, un departamento en la Capital, dos camionetas de alta gama, un Citroën C3, casi 25.000 dólares en efectivo (que incorporaron en 2014) y una deuda con el Banco de Santa Cruz. Invirtieron durante el último año $ 170.000 en acciones de YPF. "La doctora no tiene nada para decir", dijo la secretaria privada de Abbona a LA NACION.

Más familiares de Abbona fueron colocados en el Gobierno, todos después de su llegada a la Procuración del Tesoro. Gabriela Mengarelli, su hija, trabaja desde marzo de 2013 en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Abogada, de 33 años, cobra un sueldo de $ 25.000 mensuales. Al igual que sus familiares, sus bienes crecieron casi 40% durante el año pasado. Otro de los hijos del matrimonio, Mariano Mengarelli, de 38 años, fue nombrado en 2013 en el Enargas, según registros previsionales. "Lupinero de toda la vida", fue la frase que eligió para su perfil de Twitter.

Las triangulaciones familiares en la Procuración del Tesoro incluyen a La Cámpora. La mujer de Julián Álvarez, secretario de Justicia, fue contratada en diciembre. Cobraba el año pasado $ 24.000 mensuales, según el sistema de empleo público. Hynn, abogada, 32 años, había trabajado en Cancillería hasta el año pasado. En la Procuración también está María Laura Sanfelice, 26 años, la hija de Osvaldo "Bochi" Sanfelice, ex presidente de Hotesur y hombre clave en los negocios de los Kirchner. Sanfelice fue nombrada por el decreto del 18 de diciembre de 2014, firmado por Cristina Kirchner, la jefa de su padre en los negocios inmobiliarios y hoteleros.

iruiz@lanacion.com.ar

Con la colaboracion de Mariela Arias

Por: Iván Ruiz
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.