Los hoteleros siguen invirtiendo pero piden una baja de impuestos

Desde 2015 se anunciaron $38.000 millones entre proyectos y mejoras de los establecimientos existentes; se espera que la tendencia continúe
Desde 2015 se anunciaron $38.000 millones entre proyectos y mejoras de los establecimientos existentes; se espera que la tendencia continúe
Gabriela Origlia
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6 de diciembre de 2019  

CÓRDOBA. El sector turismo fue uno de los pocos que, en los últimos cuatro años, logró inversiones significativas. Según datos de la secretaría que comandó Gustavo Santos, entre diciembre de 2015 y el cierre de este año $38.000 millones llegaron y están anunciados para el área de alojamientos; de ese global $14.000 millones fueron para aperturas o ampliaciones de unos 200 establecimientos incluyendo todas las categorías y tamaños. Los empresarios consultados por La Nación entienden que la tendencia continuará aunque admiten que se requiere una reducción de costos (en especial cargas tributarias) y que siga la mejora de la conectividad aérea que registró la Argentina en los últimos años.

Entre las aperturas de cadenas internacionales, se destacan las de Howard Johnson. La cadena cuenta con 43 unidades en todo el país y es la que más presencia tiene). Por otra parte, Hilton sumó 171 habitaciones en Pilar; Meliá abrió el Iguazú Spa & Resort y Awazi desembarcó en esa misma ciudad con 14 villas privadas. Entre las firmas nacionales, Amérian sumó cinco hoteles de cuatro estrellas; Álvarez Arguelles, cuatro; el Grupo Sutton abrió el cinco estrellas Alvear Icon y las cadenas Solans y Ker, un establecimiento cada una.

En lo que hace a los alojamientos de capital independiente las inversiones fueron en todos los formatos, desde hoteles a glamping incluyendo aparts y cabañas. Se repartieron con equidad entre las zonas más turísticas del interior y la Ciudad de Buenos Aires.

En construcción y remodelación hay un centenar de hoteles con una inversión estimada de $10.000 millones; se cuentan varios de la cadena Wyndham (bajo las marcas de Howard Johnson y Days Inn), de Hilton (con marca Hampton Inn), de Sheraton , de Amérian y de AADESA Hoteles. Los proyectos anunciados o en evaluación son 80 y alcanzarían los $14.000 millones.

Para Santos, la clave del interés inversor se explica "porque se fueron creando las condiciones; la mayor conectividad aérea fue fundamental. Pasamos de 10,2 millones de pasajeros de cabotaje en 2016 y 16 millones este año. Si la gente no puede llegar a un lugar no hay incentivo fiscal que valga para construir un hotel". Admite que la oferta de alojamiento en el país presentaba una oportunidad interesante porque no estaba actualizada y estaba "muy por debajo del resto de la región". Menciona como otro factor significativo la ruptura de la estacionalidad y el hecho de que, en algunos casos, las provincias acompañaron con políticas de incentivos. Insiste en el impacto positivo que la hotelería tiene en el empleo. Calcula que por millón de dólares invertidos se generan diez puestos de trabajo; en un establecimiento de alta gama se requieren unos siete empleados por habitación.

"Este es un negocio estratégico y para las decisiones no nos detenemos a mirar la coyuntura porque su naturaleza es a muy largo plazo -describe Alberto Albamonte presidente de Howard Johnson en la Argentina-. Desde la charla inicial hasta la apertura pueden pasar hasta cinco años y no podemos resolver en función del tipo de cambio". Asegura que todos los hoteles de la cadena funcionan "bien" porque las inversiones responden "a estudios de mercado serios"; tienen 22 en construcción y proyecta que todos estarán abiertos antes del final del 2020. El 70 por ciento de la facturación de la empresa proviene del mercado corporativo y, el resto, del turismo.

Lisandro Cristiá, director de Argenway -firma encargada del desarrollo del recién inaugurado Hilton by Hampton en Bariloche y con contrato firmado para un proyecto similar en Rosario- explica que en estos años, que no fueron fáciles para el financiamiento, el formato de los condo-hoteles -fideicomisos a 30 años- permitió "llegar a quienes creen que el turismo un buen rubro para invertir; combinando un buen destino y una marca internacional que da seguridad y tranquilidad, es una opción muy interesante". En Bariloche la inversión total fue de US$14 millones y participaron 122 inversores que compraron, en promedio, una habitación.

Cada habitación se terminó comercializando a US$150.000, pero se abrieron posibilidades para entrar con media o un cuarto; la rentabilidad promedio de los condo-hoteles "bien planteados" es de entre 7 y 8 por ciento anual de la inversión inicial, aunque depende del momento de ingreso (el que entra en pozo logra una más alta). Amérian -que también tiene establecimientos con el mismo formato- se prepara para iniciar las obras en San Salvador de Jujuy. Un proyecto de 72 habitaciones y 55 departamentos que demandará 30 meses de ejecución y US$5,5 millones de inversión. La marca también avanza con un establecimiento en Resistencia de 90 habitaciones que demandará 36 meses de ejecución y US$5,8 millones de inversión. Durante 2019, la cadena alcanzó las 20 propiedades operativas en Argentina y Uruguay con la inauguración de Amérian Rafaela Hotel, el primer hotel cuatro estrellas de la ciudad santafecina. Además, se presentó el proyecto de Mérit Parque Leloir, un tres estrellas superior de $180 millones de inversión.

Claudia Álvarez Arguelles, CEO de la cadena del mismo nombre, cuenta que analizan inversiones para la Patagonia y el Norte del país. Destaca por ejemplo la ley 6038 de la Capital Federal que este año empezó a aplicarse y que establece un régimen de promoción para inversiones nuevas y existentes: "Sería bueno que otras jurisprudencias se sumen para renovar la oferta existente e incluso actualizar exigencias ya que la demanda suma nuevos segmentos de edades y nuevas modalidades de viajes", reflexiona. Álvarez Arguelles, al igual que Albamonte y Cristiá, resaltan la necesidad de mantener la conectividad aérea -no sólo en frecuencias sino en alternativas de tarifas- y "seguir trabajando" en el posicionamiento de la Argentina como se hizo en los últimos años. "Implica generar identidad y empleo en los nuevos destinos, un empleo transversal que no es sólo para profesionales", apunta Álvarez Arguelles. Albamonte, por su lado, critica la tasa que cobrará la Capital Federal a los turistas por entender que "no es para nosotros que necesitamos sumar visitantes".

El mercado de la ciudad de Buenos Aires

Roberto Amengual, presidente de Amérian Hoteles y de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), agrega que la Capital Federal es la ciudad más visitada por los turistas extranjeros. En números, se estima que más del 50 por ciento de los turistas no residentes se hospedan algunos días en ese mercado. Una plaza que, a diciembre de 2018, tenía 23.400 habitaciones de hoteles y un total de 335 establecimientos de los cuales 23 son de cinco estrellas, 81 de cuatro estrellas y 49 de tres estrellas. Amengual detalla la tarifa promedio que registraron los establecimientos en agosto de 2019: "los cuatro estrellas rondaron los $2557 (US$43); los cinco, los $7103 (SU$118) y los apart $2169 (US$36) -tomando como referencia el valor del dólar de ese mes-. "Un dato curioso es que el 88 por ciento de los turistas vienen por placer; 7 por ciento por negocios y 5 por eventos", detalla.

A los desafíos que plantea la coyuntura, el sector se enfrenta a los cambios que impulsa la misma reconversión de la industria y las exigencias de las nuevas generaciones.

Eric Bergaglia, líder del segmento global de Home -departamentos y casas- de Booking.com reconoce que un mundo cada vez más conectado, y eso, combinado con los avances tecnológicos y la creación de plataformas de viajes digitales, genera que los viajeros de todo el mundo exijan experiencias de viaje más fluidas. "No basta con ofrecerles alojamiento sino también conectarlos con varios elementos de sus viajes, como el transporte, las experiencias y que todo se pueda reservar desde la palma de su mano", explica el ejecutivo, quien también resalta la aparición de viajeros cada vez más sustentables. "Hoy siete de cada diez viajeros del mundo, es decir el 70 por ciento dicen que estarían interesados en reservar un alojamiento ecológico. También estamos viendo que cambia la forma en que experimentan un destino, y el 60 por ciento cree que la mejor manera de hacerlo es "vivir como un local", tratando de encontrar y experimentar aquellos lugares que solo los locales conocerían", reflexiona. Esta visión suma un nuevo reto para quienes están pensando en proyectos: las nuevas generaciones ya no se hospedarán en establecimientos construidos bajo parámetros que no cuiden el medio ambiente.

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