Generación D

Se presentó un nuevo medicamento oral para el tratamiento de la diabetes, una enfermedad que crece a pasos agigantados
Se presentó un nuevo medicamento oral para el tratamiento de la diabetes, una enfermedad que crece a pasos agigantados
(0)
29 de marzo de 2000  

PUNTA DEL ESTE (Uruguay).- "Es el último agregado al arsenal terapeútico en pacientes con diabetes mellitus Tipo 2", anunció el doctor Robert Ratner, director de la sección Diabetes, Metabolismo y Nutrición del Hospital Central de Washington, haciendo referencia a un nuevo fármaco de administración oral, el clorhidrato de pioglitazona , que "potencia la acción de la insulina fabricada por el organismo o, si la recibe por inyección, permite que mejore su aprovechamiento". El anuncio se produjo durante un simposio realizado en Punta del Este, Uruguay, donde se anticipó el próximo arribo de este medicamento a la Argentina, así como a otros ocho países de América del Sur.

Esta droga es el flamante exponente de una nueva clase de medicamentos orales para la diabetes, los (TZD), o para decirlo con todas las letras, las tiazolidindionas ; que funcionan como sensibilizantes para la insulina ayudando a reducir la resistencia a este compuesto y permitiendo que el organismo la use más eficazmente para controlar las concentraciones de glucosa en la sangre, explicaron los especialistas reunidos en el simposio internacional.

"Todos usamos glucosa como fuente de energía, para nuestro organismo es como la gasolina para el coche -comparó el especialista en endocrinología José Cabral, de la Cleveland Clinic, de Florida-. Pero esta azúcar sólo puede ser utilizada si hay insulina, si no es imposible que ingrese en las células". La diabetes impide que el organismo entregue efectivamente en su destino el vital elemento, que así se acumula en el torrente sanguíneo y da lugar al estado conocido como hiperglucemia . "Este nuevo fármaco puede usarse por sí solo o con otros, para controlar las concentraciones sanguíneas de azúcar, lo cual es importante para evitar las complicaciones de salud a largo plazo asociadas con la enfermedad, entre ellas la ceguera y las dolencias cardíacas", precisó el doctor Jaime Davison, profesor clínico adjunto de la Facultad de Medicina del Sudoeste de la Universidad de Texas, y presidente del simposio.

Volviendo a las analogías, el doctor Cabral graficó el funcionamiento de este medicamento en el cuerpo. "En la diabetes tipo 2 , la glucosa no puede arribar a la célula porque la cerradura de ingreso está rota. Este tipo de medicamento que forma parte de esa gran familia denominada tiazolidindionas, ayuda a que la cerradura funcione más adecuadamente, permitiendo que la llave actúe cuando se necesita. Claro que a veces el sistema está bastante dañado y entonces se debe emplear más de una droga, un tratamiento combinado", indicó.

En Estados Unidos, donde el fármaco fue aprobado en julio de 1999, está indicado para la administración una vez al día como monoterapia o en combinación con insulina y otros medicamentos orales, como las sulfonilureas y la metformina , de acuerdo con lo informado por fuentes del laboratorio Abbott, organizadores del encuentro.

Números inquietantes

La diabetes es una enfermedad crónica que en el 90 por ciento de los casos se presenta como tipo 2, también considerada como de inicio en la edad adulta porque los pacientes generalmente son mayores de 45 años. "Pero actualmente tenemos una epidemia creciente en niños y adolescentes, quizá por el incremento de peso corporal", advirtió el doctor Cabral, al tiempo que aclaró que :"Todos los estudios con tratamientos orales para la diabetes han sido conducidos con pacientes mayores de 18 años. No hay ninguna experiencia con niños".

Las seis investigaciones que se realizaron incluyeron a 4500 afectados por esta dolencia y entre los beneficios clínicos -enumerados por los especialistas- se destacan: disminución de las concentraciones sanguíneas de azúcar al reducir la resistencia a la insulina; posibilidad de combinar con otros medicamentos para la diabetes o con insulina; efectos beneficiosos sobre el colesterol HDL (colesterol bueno) y falta de toxicidad hepática. "Sin embargo -advirtieron-, debido a que otro fármaco de la familia TZD se ha asociado con tales problemas se recomienda a los médicos evaluar la función hepática antes de comenzar el tratamiento, cada dos meses durante el primer año, y en forma periódica posteriormente."

Finalmente, afirmó el doctor Cabral "Ôéste es un nuevo arma en el arsenal de tratamiento contra la diabetes. Desgraciadamente todavía no es ideal, y es mucho lo que debemos hacer para mejorarlo".

El desafío es grande, ya que son numerosos los afectados por la diabetes mellitus . De acuerdo con los datos dados a conocer ascenderían a alrededor de 150 millones de personas en todo el mundo, el 90 por ciento de las cuales presenta el tipo 2.

Pero el futuro también mostrará más casos. "Se pronostica que para el 2010 el número de pacientes en América latina rondaría los 20 millones", adelantaron.

Cada vez más casos

El doctor Jaime Davidson, presidente del Simposio sobre Tratamiento de la Diabetes realizado en Uruguay y profesor clínico adjunto de la Facultad de Medicina del Sudoeste de la Universidad de Texas, no oculta su preocupación por la cantidad de afectados por esta dolencia.

"La diabetes tipo 1 ha estado muy estable. En cambio, la diabetes tipo 2 ha aumentado en forma impresionante -subrayó-. En los Estados Unidos, en 10 años pasó de 8 millones a 16 millones de personas. En América latina a partir de este año habrá proporcionalmente más casos que en Estados Unidos y Canadá.

"¿Por qué hace 20 años no había tantos casos de diabetes? -se pregunta y responde al mismo tiempo-. Primero, porque hoy se puede ingerir una exagerada cantidad de calorías a bajo precio. Segundo, el acceso a los medios de transporte se ha hecho más fácil. Antes se iba a la escuela caminando, ahora en todos lados hay micros, y prima la seguridad del niño antes que la actividad física. Hemos hecho una sociedad de gente más obesa, que come más y con hábitos más sedentarios.

"Tenemos evidencia de que el ejercicio reduce la posibilidad de tener diabetes, al igual que una dieta baja en calorías, en grasas y en comidas con un nivel glucémico alto."

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.