A pesar de la distancia que impone la videollamada -ella en Madrid, yo en Buenos Aires-, se la ve preocupada y angustiada por las terribles lluvias e inundaciones que azotaron a España el mes último. En pleno desastre provocado por la DANA, que dejó numerosos muertos y pérdidas materiales de todo tipo, se hizo un tiempo para conversar con LA NACION. “Estoy colaborando desde la parte psicológica pero también con botas de agua, abrigos, impermeables, organizando envíos, con todo lo que se pueda ayudar. Es un tema para largo”, comienza contando Marian Rojas Estapé, emocionalmente muy afectada.