Números porteños

Por el Dr. A. E. Sancineto Para La Nación
Por el Dr. A. E. Sancineto Para La Nación
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22 de marzo de 2000  

El área metropolitana de Buenos Aires reúne todos los requisitos para tener un riesgo medio de contagio de tuberculosis. Trece millones de habitantes, migraciones internas y externas, subdesarrollo global con importantes bolsones de pobreza y desigual oportunidad de acceso a la atención de la salud contituye un escenario crítico a pesar que desde comienzos del siglo XX la atención médica específica tuvo un desarrollo importante en lo profesional e institucional.

En este panorama, el sistema de atención de la salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha reorganizado en red el programa específico que nació en 1960. En los últimos 5 años, el sistema diagnostica y atiende unos 2000 nuevos casos anuales, de los que la mitad reside en la Capital y el resto proviene del conurbano y otras jurisdicciones. La tasa de morbilidad específica en 1999 es de 28 casos nuevos por cada 100 mil residentes en Buenos Aires.

Sin embargo, la tuberculosis infantil -en menores de 15 años- es del 11,4 por ciento del total en una población con cobertura de vacunación BCG de casi el ciento por ciento, con máxima incidencia en menores de 6 años.

Este indicador demuestra lo mucho que resta por hacer en lo social y en lo médico, ya que el niño se infecta y enferma de sus padres enfermos.

El 8 por ciento de los pacientes son multirresistentes; es decir, pacientes en los que hasta los fármacos más útiles son ineficientes.

La asociación con adicción a las drogas peligrosas es del 37 por ciento y la coinfección con HIV del 36 por ciento. Para este último grupo, la mortalidad por tuberculosis es del 30 por ciento, mientras que para los no HIV es del 7 por ciento.

Diagnóstico en un día

La Red de Tuberculosis cuenta con tres laboratorios de referencia que en el último quinquenio actualizaron su metodología de trabajo. Esto redujo el tiempo de diagnóstico completo, con pruebas de sensibilidad a drogas, de 60-90 días a 20-30 días. Actualmente, comienza a implementarse tecnología molecular que permite el diagnóstico en un día. En 1999, todos los pacientes asistidos en hospitales públicos municipales tienen igual acceso al procedimiento.

El tratamiento es gratuito y existe un banco de drogas específicas que abastece a todo el sistema con drogas esenciales, incluidas las necesarias para el tratamiento de las multirresistencias. En este último aspecto, desde hace más de un año el sistema auxilia con medicación a 11 provincias argentinas.

Asumida la necesidad de incluir la atención médica de la tuberculosis en un plan integral de desarrollo social que elimine factores de riesgo no biológicos, la Red de Tuberculosis está abocada a mejorar aspectos de la atención.

En primer lugar, el aislamiento efectivo de los pacientes bacilíferos, que sólo se cumple parcialmente y que genera múltiples contagios en la población de riesgo.

Además, la estrategia de observación directa de la ingesta de fármacos, que debe verificarse entre seis meses y un año según los casos y es de difícil implementación por los costos del transporte para los pacientes, debe complementarse con una fuerte campaña de educación para la salud que impida los abandonos y la irregularidad en la medicación.

Otro terreno de arduo trabajo es el de las medidas de bioseguridad para los trabajadores hospitalarios, los pacientes y los visitantes.

La tuberculosis es, pues, un problema de salud de todos que puede y debe ser erradicada y que sin un fuerte compromiso con toda la sociedad seguirá azotando a la población del mundo y a la de nuestra ciudad.

El autor dirige la Red de Tuberculosis, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

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