"Será casi imposible entender cómo funcionan las células madre"

Por Mónica Salomone
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30 de mayo de 2009  

MADRID (Diario El Pasi).- Hace unos meses John Martin, de la Fundación Británica del Corazón, en Londres, vio al pasar por un quiosco la portada de un tabloide: ´Curan el infarto con células madre´. ´¡Genial!´, dice que pensó. ´¡Alguien lo ha conseguido!´. Pero el artículo se refería a su propio grupo de investigación, nada próximo a curar el infarto con terapia celular, confiesa. ´La sociedad nos demanda más de lo que podemos darle por ahora´, advierte. Martin, de 65 años, lidera un grupo de trabajo de la Sociedad Europea de Cardiología para investigar el papel de las células madre en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. Insiste con énfasis en dos mensajes básicos: que debe haber mucha más colaboración entre grupos si se quiere avanzar en un campo tan complejo y que los gobiernos deberían intervenir para que las farmacéuticas inviertan más en la investigación académica.

Pregunta. En esta reunión se ha destacado lo rápido que se ha avanzado, pero también que las aplicaciones clínicas aún quedan lejos.

Respuesta. Sí, hemos avanzado muy rápido, pero también hemos descubierto que las células madre son casi infinitamente complejas. Creo que será casi imposible entender cómo funcionan.

P. Eso es muy pesimista.

R. No, es optimista. Siempre es optimista afrontar la verdad. En cualquier caso, para entenderlo hay que usar biología de sistemas, y para eso tenemos que trabajar juntos en un esfuerzo europeo enorme. Tenemos que hacer proteómica, espectrometría de masas... Tendremos que analizar los millones y millones de resultados que obtengamos con ordenadores y algoritmos matemáticos. Y eso cuesta muchísimo dinero.

P. ¿Puede repasar qué tipo de células madre tiene un adulto?

R. Tenemos dos tipos de células madre. Unas son las que están en la médula ósea, que cuando se han diferenciado salen y se quedan en el torrente sanguíneo como un policía buscando problemas, y cuando detectan daño, lo reparan, o eso pensamos. Además están las de los propios órganos, las células madre residentes, que están ya bastante diferenciadas, son casi células cardiacas -en el caso del corazón-, y cuando hay problemas pueden repararlos inmediatamente.

P. ¿La terapia celular puede usar ambos tipos de células?

R. Sí, son dos rumbos de la investigación. En uno se sacan las células de la médula y, sin esperar a que se diferencien, se ponen directamente en el corazón. La otra, más básica, es entender cómo activar las células residentes. Esto es más complicado. Aún no ha habido ningún ensayo en humanos con células residentes.

P. ¿Qué hacen las células madre cuando se las transfiere?

R. No lo sabemos. Si tienen un efecto químico beneficioso, a través de hormonas que secreten, si están haciendo músculo nuevo o vasos sanguíneos. No lo sabemos.

P. Tienen un ensayo con 1.000 pacientes. ¿En qué consiste?

R. Hemos transferido sus propias células madre de la médula ósea al corazón. Hemos visto un 3% de mejora en la fracción de eyección [la cantidad de sangre que impulsa el corazón en cada latido]. Si logramos llegar al 10%, ya tenemos una terapia para aplicar en la clínica. Pero para esto necesitamos un consenso sobre un ensayo a mayor escala.

P. En su ensayo han transferido las células muy poco después del infarto.

R. Sí, trasplantamos las células sólo cuatro horas después del inicio del dolor y creemos que ahí hay una ventana para actuar, pero no habrá resultados hasta dentro de dos años.

P. También ha sugerido que podría haber un renacer de la terapia génica y que incluso podría competir con la terapia celular.

R. Hace unos años murió un paciente en un ensayo con terapia génica y muchos interrumpieron todos los ensayos. Pero creo que habrá un renacer de la terapia génica porque ahora sabemos cómo usarla. Creo que debemos usarla localmente, eso la haría segura. Nosotros vamos a usarla inyectando localmente el gen del factor de crecimiento VGF en el área infartada, para hacer vasos nuevos. La ventaja que tiene usar genes es que los conoces bien, a diferencia de las células madre.

P. En su charla ha sido muy crítico con las farmacéuticas.

R. Es que comparo la situación con la de los bancos, ahora en esta crisis. La gente se ha enfadado con los bancos y tal vez se enfadaría con las farmacéuticas si supiera que no están cumpliendo su contrato social, hace muchos años que ganan dinero con unos pocos medicamentos, pero no sacan ninguno nuevo. Lo que ocurre es que les falta el estímulo intelectual que sí existe en la Universidad. No puedo evitar preguntarme: ¿por qué no puedo coger parte de su dinero y destinarlo a mi grupo de investigación de 25 personas? Mientras ellos ganan dinero, yo tengo que salir a buscar financiación.

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