Superbacterias

En un taller internacional de infectólogos se destacaron las amenazas que plantea la resistencia bacteriana en la región
(0)
29 de marzo de 2000  

CANCUN (México).- Dentro de la flora bacteriana de algunos hospitales de América latina se ha verificado la presencia de bacterias extremadamente agresivas que se han hecho inmunes al accionar de los más potentes antibióticos de que disponen los médicos para combatirlas.

El fenómeno de la resistencia bacteriana fue abordado por destacados infectólogos de la zona en el Taller sobre infecciones causadas por bacterias Gram-positivas que se realizó en esta ciudad, con motivo de la presentación del primer exponente de una nueva familia de antibióticos (las oazolidonas ).

Marcha atrás

"La emergencia de los fenómenos de resistencia en bacterias, parásitos, virus y hongos está dando marcha atrás a los avances médicos de los últimos 50 años -comenzó diciendo el doctor Eduardo Rodríguez Noriega, jefe del Servicio de enfermedades Infecciosas del Hospital Civil de Guadalajara-. Muchos de los tratamientos para las infecciones comunes son cada vez más limitados o, en algunos casos, inexistentes."

Para ilustrar esta situación basta un ejemplo: tan sólo el 5% de los ejemplares de una bacteria común y corriente llamada estafilococo aureus responde actualmente a la penicilina; en las salas de terapia intensiva de los hospitales de Lima, el porcentaje de estafilococos que se han vuelto resistentes a otro antibiótico más moderno, la meticilina , representa más de un 25%.

"La resistencia se desarrolla por la presión selectiva que ejercen los antibióticos -explicó Noriega-. Las bacterias se defienden: algunas aprenden a destruirlos, mientras otras producen cambios en sus receptores."

Si bien ya se ha detectado la presencia de bacterias resistentes en los alimentos y han sido reportadas algunas infecciones por bacterias resistentes contraídas fuera del ámbito hospitalario, por el momento estos son casos anecdóticos. Las infecciones causadas por estas temibles bacterias multirresistentes constituyen un peligro propio de los hospitales.

Las llamadas infecciones intrahospitalarias o nosocomiales -aquellas que el paciente puede contraer luego de permanecer tres días internado en un hospital- son un peligro que se ha agravado en las últimas décadas con la aparición de las superbacterias. ¡Qué mejor lugar que un hospital para que las bacterias desarrollen, compartan e intercambien la capacidad de repeler la embestida de los antibióticos!

Los más expuestos a las infecciones intrahospitalarias son los pacientes con neumonía, los que han sufrido accidentes, quemaduras o heridas abiertas, aquellos que han de ser sometidos a cirugías y, en general, todos los que permanecen internados tiempo suficiente para que las bacterias del hospital pasen a formar parte su propia flora bacteriana.

Un círculo vicioso

"Tanto en los países desarrollados como en las grandes ciudades de América latina, la tasa de muertes ocasionadas por las infecciones adquiridas dentro de los hospitales representa un porcentaje muy importante", afirmó el doctor Eduardo Gotuzzo, presidente de la Sociedad para las Enfermedades Infecciosas.

Son muchos los factores que hacen que las infecciones intrahospitalarias se caractericen por una elevada morbi-mortalidad, y que además brindan un terreno fértil para los fenómenos de resistencia. "Cuando se verifica la resistencia de una bacteria, los médicos recurrimos a un nuevo antibiótico que sea activo, y lo usamos mucho. De esta forma, comienza a generarse resistencia a este nuevo medicamento -señaló el doctor Abel Jasovich, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Bocalandro-. Esta es una carrera que no sabemos cómo va a terminar."

Los sospechosos de siempre

Tres de las más importantes amenazas que se ciernen sobre los personas internadas en los hospitales de América latina son los enterococos , los estafilococos aureus y los estreptocos pneumoniae . Según la doctora Flavia Rossi, patóloga clínica del Instituto de Infectología Emilio Rivas de San Pablo, Brasil, las bacterias Gran-positivas acaparan el 64% de las infecciones intrahospitalarias en América latina. "En un estudio realizado en 27 hospitales argentinos se verificó que las bacterias Gram-positivas son algunos de los agentes más frecuentes en las infecciones adquiridas en los hospitales", ilustró Jasovich.

La resistencia que han adquirido las bacterias Gram-positivas en la región no tiene nada que envidiarle a sus compañeras de América del Norte. Según Rossi: "En América latina, la resistencia del estreptococo pneumoniae a la penicilina es de casi el doble que en los Estados Unidos: un 65,6% contra un 36,1por ciento".

"En la Argentina, donde las tasas de resistencia son similares o en algunos casos más altas que las de los Estados Unidos, los enterococos resistentes a la vancomicina ya son un problema en varios hospitales -afirmó Jasovich-. En los últimos 3 años se han registrado casos de bacterias multirresistentes intratables. Para algunos hospitales de la Argentina esto es un problema, y si bien la ocurrencia aún es baja, el alerta debe ser grande."

"Si lográramos disminuir el uso inadecuado de antibióticos, la resistencia disminuiría -afirmó Noriega-. Actualmente estamos tratando de controlar el uso de antibióticos, pero nadie nos escucha."

Nuevas armas

Los médicos cuentan con un arsenal de antibióticos compuesto por 160 drogas, pero no es suficiente. La búsqueda de nuevas armas para combatir las superbacterias resistentes es una asignatura pendiente. Son cuatro los antibióticos en desarrollo más avanzados: la daptomicina , la everninomycina , la quinupristina-dalfopristina y el linezolide . Este último es el primer exponente de una nueva familia de antibióticos: las oxazolidonas. Como sus componentes nunca han estado en contacto con las bacterias, éstas no han desarrollado resistencia. Si bien el linezolide ha sido presentado recientemente a la Administración Nacional de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para su aprobación, este organismo ya había aprobado su uso humanitario en pacientes con infecciones que no responden a ningún tratamiento, el 60% de los cuales se ha recuperado.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?