Finalmente, el caso Dalmasso se juzgará el próximo año con jurados populares

En días se cumplen 13 años del asesinato de Dalmasso en un barrio cerrado de Río Cuarto.
En días se cumplen 13 años del asesinato de Dalmasso en un barrio cerrado de Río Cuarto. Fuente: Archivo
Gabriela Origlia
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9 de octubre de 2019  • 13:38

CÓRDOBA. El asesinato de Nora Dalmasso será juzgado en 2020. Hoy el Juzgado de Control dijo no tener jurisdicción para intervenir y la causa quedó elevada a juicio.

Es que aunque Marcelo Macarrón, el viudo de Dalmasso, acusado de haber contratado a sicarios para que mataran a su mujer a finales de 2006, en su casa del country Villa Golf Club, de Río Cuarto, no se opuso a que la causa llegara a juicio, la pelea entre su defensor y el acusador oficial derivó en la intervención del Juzgado de Control.

El fiscal Luis Pizarro pidió al Juzgado de Control que investigue si "hay o no hay vicios de nulidad" en su pedido de elevación a juicio de la causa. Así reaccionó al escrito presentado por el abogado Marcelo Brito, que incluye cuestionamientos a su investigación del crimen ocurrido hace caso 13 años en el sur provincial.

Hoy, la jueza de Control Luciana Alba determinó que no tiene jurisdicción para intervenir; sin más etapas de apelación posibles, la causa se encamina al juicio.

En una conferencia de prensa, antes de esta resolución, Pizarro había dicho: "Por el principio de oficiosidad y a los efectos de no vulnerar la garantía de la defensa, remitimos el planteo al Juzgado de Control. La jueza puede rechazarlo o bien puede atender la cuestión".

Macarrón está imputado por homicidio calificado, agravado por el vínculo y por mediar pago o promesa remuneratoria; la fiscalía entiende que Macarrón es el autor intelectual del crimen y que contrató a otros para matar a Dalmasso en Río Cuarto . Pizarro pidió la elevación a juicio y la participación de la jueza de control días antes de dejar el cargo, ya que es subrogante. No será él, sino su reemplazante, quien deberá sostener la acusación ante el tribunal, que incluirá jurados populares.

Distintas fuentes judiciales consultadas por LA NACION coincidieron en que la presentación de Pizarro era "muy poco frecuente" y que parece, ante todo, una manera de "querer curarse en salud", en el sentido de que busca cubrirse de posibles planteos de nulidad durante el juicio. Pero enfatizaron que, en ese sentido, su pedido no garantiza ni que la defensa haga esos pedidos ni que la Cámara los acepte. "Son otros jueces los que intervendrán, distintos del Juzgado de Control actual", explicaron.

Dalmasso fue encontrada muerta el domingo 25 de noviembre de 2006 en su casa; fue hallada desnuda en el dormitorio de su hija, sobre la cama, con el lazo de una bata en torno al cuello. No había nadie más en la vivienda: su marido estaba en Punta del Este, en un torneo de golf; su hijo, Facundo, en la capital provincial, donde estudiaba, y la menor, Valentina, en los Estados Unidos, en un viaje de intercambio estudiantil.

Por la causa pasaron cinco fiscales, escándalos políticos, sospechas sobre "el poder" local, renuncias de funcionarios y errores graves de investigación.

Dos fiscales acusaron al viudo: uno, como autor material, y Pizarro, como ideólogo y contratante de sicarios para que ejecutaran el homicidio. El fiscal afirma que existen pruebas testimoniales, periciales y documentales que confirman que el crimen fue por encargo y que Macarrón, junto a sus cómplices -a los que no identificó- fue quien decidió dar muerte a su esposa mientras él estuviera de viaje. "Las motivaciones para la fiscalía están claras: desavenencias matrimoniales y cuestiones económicas de la pareja", indicó.

Pizarro sostiene que el o los asesinos habrían tomado a la mujer del cuello ejerciendo una "fuerte presión" con sus manos. Luego "habrían utilizado el cinto de toalla de la bata de baño que se encontraba en la habitación, realizando un ajustado doble lazo alrededor del cuello, ocasionando la muerte por asfixia mecánica". Finalmente, "y como parte del plan criminal, habrían ordenado la escena con la finalidad de simular un hecho de índole sexual", agregó.

Marcelo Brito, el abogado de Macarrón, sostiene que la hipótesis de Pizarro es "fantasiosa y absurda, no solo porque es insustancial en cuanto a lo probatorio sino porque jamás se planteó en la investigación esa posibilidad".

En su presentación de 39 páginas, en la que su defendido aceptar ir a juicio, el letrado plantea observaciones técnicas sobre los "juicios gravísimos de la acusación". Sin embargo, dice, el viudo "manifiesta que no obstante todas esas irregularidades y la carencia de pruebas, él elige la vía del juicio oral y público para terminar cuanto antes con el escarnio público al que viene siendo sometido por años".

En la causa no hay, desde hace varios años, abogados de la querella, encabezada por la madre de Nora Dalmasso. Sus hijos, que oportunamente habían dicho que se presentarían en esa condición, no lo hicieron.

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