Condenan a un petrolero por el femicidio de su exesposa

chubut. El acusado, operario maquinista, golpeó y prendió fuego a la víctima en su casa de Comodoro Rivadavia, en febrero de 2018
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9 de septiembre de 2019  

Un trabajador petrolero fue declarado penalmente responsable del femicidio de su esposa, a quien en febrero de 2018 golpeó, estranguló y prendió fuego en su casa de la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia porque sospechaba que la mujer, de la que se había separado, tenía una nueva relación

Según informaron fuentes judiciales a la agencia de noticias Télam, Gustavo Servera, de 41 años, fue condenado por el asesinato de María Soledad Arrieta, de 38, hecho que intentó hacer pasar por un homicidio en ocasión de robo.

El Ministerio Público Fiscal (MPF) de Chubut informó que los jueces Martín Cosmaro, Mariel Suárez y Jorge Novarino declararon a Servera culpable de "homicidio doblemente agravado por el vínculo y por ser cometido por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género". La pena será impuesta en una nueva audiencia, el 18 de este mes. Para aquel delito corresponde la prisión perpetua.

Según se informó, el tribunal tomó en cuenta como indicios en contra de Servera que se hallaron sus huellas en la lata de thinner, líquido inflamable usado para quemar a la víctima, y su ADN en una colilla de cigarrillo hallada en el quincho donde yacía el cadáver de la mujer.

En cuanto al móvil del femicidio, los jueces señalaron que "la relación de pareja entre Servera y Arrieta había terminado", pero que "el imputado sospechaba de una relación sentimental de la víctima con otra persona y que iba a poner fin a esta en lo inmediato".

El tribunal dio por probado que Servera sabía que la noche del crimen Arrieta estaba sola en el quincho de la casa y que sus hijos estaban en la plaza, por lo que fue hasta ese sector del inmueble, la atacó a golpes y la estranguló, la puso sobre la cama, la roció con el líquido diluyente y la prendió fuego.

"Luego volvió a la plaza y al regresar con sus hijos a la casa simuló una situación de robo", señaló el MPF. La autopsia reveló que la mujer no murió por los golpes ni por la compresión del cuello, sino por "quemadura extensa (81% del cuerpo) y de las vías aéreas".

El tribunal dio por probada "la violencia de género ejercida contra la víctima" en el contexto de "una relación desigual de poder que incluyó violencia simbólica, física y económica de Servera sobre la víctima" y "una situación de sometimiento constante".

El hecho ocurrió el 5 de febrero de 2018, entre la 1.30 y las 2.02, en el barrio Abel Amaya, de Comodoro Rivadavia. Según la investigación, tras la reciente separación del matrimonio, Arrieta ocupaba el quincho de la parte trasera del inmueble, mientras que Servera, un maquinista del rubro petrolero, residía en la casa ubicada en la parte delantera.

Servera, tras ser detenido, dijo que a la hora del crimen él estaba en una plaza con los tres hijos del matrimonio. También afirmó que su exmujer profesaba el rito umbandista con una nueva pareja y que había tenido problemas con mujeres de otro templo.

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