Confirman la prisión perpetua para el hombre condenado por el homicidio de su suegro

El abogado Matías Morla y una de las hijas de la víctima en Tribunales
El abogado Matías Morla y una de las hijas de la víctima en Tribunales
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19 de febrero de 2020  • 14:55

El empresario Roberto Fernández Montes fue asesinado en su departamento de Caballito el 21 de enero de 2017. El crimen fue descubierto porque los asesinos quedaron grabados por las cámaras de seguridad cuando sacaban del edificio el cuerpo envuelto en sábanas. Uno de los homicidas, Santiago Corona, yerno de la víctima, fue condenado a prisión perpetua . El fallo de primera instancia fue apelado por la defensa y, ahora, a tres años de los hechos, un tribunal de alzada confirmó la pena .

Así lo informaron a LA NACION fuentes con acceso al expediente. La resolución fue firmada ayer por los jueces Jorge Luis Rimondi, Patricia Llerena y Gustavo Bruzzone, integrantes de la Sala I de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional porteña.

"No teníamos dudas de que se iba a confirmar la sentencia por homicidio agravado por alevosía. Las pruebas que conseguimos en su momento eran contundentes y por eso estamos satisfechos con el fallo, aunque todavía los familiares no pueden estar en paz porque en la causa hay un prófugo que participó directamente del asesinato", sostuvo el abogado Matías Morla, que representa a Giselle, una de las hijas de la víctima y cuñada de Corona .

Cuando habla de un prófugo , Morla se refiere a Pedro Ramón Fernández Torres , un paraguayo de 53 años sobre el cual pesa una orden de captura internacional.

Pedro Ramón Fernández Torres, el prófugo del caso
Pedro Ramón Fernández Torres, el prófugo del caso

"Siento que en parte se hizo Justicia. La resolución me deja en paz, pero también me obliga a seguir luchando para que se encuentre al otro asesino de mi padre", dijo Giselle después de conocer el fallo del tribunal de alzada.

La defensa había solicitado la nulidad de la condena en "función de que tanto los requerimientos de elevación a juicio como los alegatos de los acusadores, no han descripto de modo claro, preciso y circunstanciado al hecho que se le reprocha a Corona, con lo cual -a su modo de ver- se vio afectado el derecho de su asistido al no poder conocer la acción que le reprochaba", según se desprende del expediente judicial.

Pero los camaristas rechazaron el planteo presentado por la defensa y dejaron firme la condena del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño N°5, integrado por los jueces Fátima Ruiz López, Adrián Pérez Lance y Rafael Oliden.

"En definitiva, entiendo que esta crítica de la recurrente se funda en un error conceptual de su parte. Parece que la defensa pretendería supeditar la validez formal de ciertos actos procesales a la minuciosidad, en abstracto, de la descripción de la hipótesis fáctica en la que se sustentan. Es decir, la falta de algunos detalles en la exposición (sin importar cuáles) provocaría la nulidad del acto en la que se formula. La enunciación de absolutamente todas las circunstancias temporales, espaciales y modales de un suceso solo me resulta imaginable frente a un particular serial killer que, cámara en mano, filmase todos los detalles de sus crímenes. Más allá de alguna versión cinematográfica de ello, esa exigencia es irrazonable y, en este punto, yerra la defensa", sostuvo el juez Rimondi en su voto.

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