Dalmasso: 13 años de un crimen en el que aún no se conoce el asesino

Nora Dalmasso fue asesinada hace 13 años
Nora Dalmasso fue asesinada hace 13 años Fuente: Archivo
Por ahora, el único acusado es el viudo; el fiscal lo señala como instigador del homicidio, pese a que no identificó a los sicarios; otros tres casos por encargo tuvieron sentencia en la provincia
Gabriela Origlia
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26 de noviembre de 2019  

CÓRDOBA.- El próximo año, Marcelo Macarrón afrontará, ante un tribunal integrado por jurados populares, el juicio por el asesinato de su esposa, del que ayer se cumplieron 13 años. Está acusado de ser el instigador del homicidio y de haber contratado a sicarios para que lo concretaran cuando él estaba de viaje en Uruguay, en un torneo de golf en Punta del Este que ganó el mismo día que a su mujer la asfixiaban hasta la muerte, el 25 de noviembre de 2006.

En el banquillo de los acusados estará solo el viudo, como presunto autor intelectual del crimen. Pero, curiosamente, no estarán los autores materiales. El fiscal Luis Pizarro presume que son dos, que eran profesionales y que cumplieron al pie de la letra lo pactado. Pero no los tiene identificados y afirma que sigue investigando. Así, se juzgará un asesinato, pero no al asesino.

Esta circunstancia convierte al caso Dalmasso en una excepción en los crímenes por encargo que fueron juzgados en Córdoba. Lo habitual es que estén los ejecutores y que falte quien los contrató. O que, en todo caso, unos y otros hayan sido desenmascarados durante la pesquisa.

Una de los más resonantes crímenes por encargo de esta provincia fue el del senador radical Regino Maders, que conmocionó a la provincia y al país en la madrugada del 6 de septiembre de 1991, cuando faltaban unas pocas horas para la elección que consagraría por tercera vez gobernador a Eduardo Angeloz. Maders volvía del acto de cierre de la UCR; guardó su auto en la cochera y cuando ingresaba a su casa lo mataron de dos tiros por la espalda.

El expolicía local Hugo Síntora fue el único condenado por el homicidio. En 2005 le dictaron la reclusión perpetua por haber sido el sicario que concretó el asesinato; semanas atrás le concedieron la prisión domiciliaria por razones de salud.

La Justicia nunca encontró a quienes supuestamente lo contrataron. Los eventuales financistas del crimen quedaron impunes. El exdiputado provincial Luis Medina Allende fue sindicado como autor intelectual, pero en un segundo juicio, en 2008, el fiscal solicitó su absolución ante la falta de pruebas. Medina Allende murió la semana pasada.

Síntora -que afirmaba que era inocente y que no conocía a Maders- llegó a participar de la investigación del crimen. El veredicto de la Cámara Primera del Crimen fue por unanimidad; lo hallaron culpable de ser "coautor del homicidio doblemente calificado por alevosía y por precio o promesa remuneratoria". La principal prueba era que tenía el arma homicida en su poder.

Otro caso que, por sus características, tiene puntos en común con el crimen de Dalmasso es el asesinato del panadero Héctor Corradini, ocurrido en esta ciudad en noviembre de 1998. En 2016 la Justicia condenó a prisión perpetua a su esposa, Mercedes "Pirucha" Segalá, por haber pagado para que lo mataran. Un fallo unánime le atribuyó "homicidio calificado por el vínculo, promesa remuneratoria y codicia".

Segalá enfrentó un primer juicio en 2011, en el que fue absuelta por falta de prueba. Pero el Tribunal Superior de Justicia revocó ese fallo. En el segundo proceso se indicó que había pagado US$60.000 a Víctor "Mandrake" Quinteros, que también fue condenado a perpetua. Las hijas del matrimonio, Yanina y Yamila, fueron querellantes en la causa -a diferencia de los hijos de Dalmasso y Macarrón-; el móvil fue económico.

El hecho parecía un asalto; la investigación demostró que Corradini dejó entrar a dos hombres que, acto seguido, lo apuntaron, lo esposaron y encerraron a los tres hijos en un dormitorio. Segalá llegó en pleno suceso. Los delincuentes se llevaron cautivo al panadero, que al día siguiente fue hallado esposado y asesinado dentro del auto.

Todavía en proceso

Un tercer caso data de abril de 2008, cuando Alejandro Roganti, sindicalista de Luz y Fuerza y candidato a legislador provincial del Frente Cívico y Social, recibió cuatro tiros frente a su casa, en Villa María. La familia siempre descartó que hubiese sido un intento de asalto.

Dos años después, la Justicia condenó a los hermanos Sebastián y Maximiliano Eve a 15 y 7 años de prisión, respectivamente, acusaron de ser los sicarios contratados para matar a Roganti. En 2018 fue detenido el gremialista Alejandro Brandolin como supuesto autor intelectual; el juicio aún no comenzó.

Fuentes judiciales consultadas por la nacion coincidieron en que la participación de un sicario supone un contrato por un pago o promesa posterior al crimen y que en una caso penal, además, se debe poder establecer un vínculo entre el hecho, el modo operativo y el autor intelectual. Se requieren de datos objetivos, no de meras suposiciones.

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