El exjuez Reynoso dice que fue destituido por haber sido felicitado por Cristina Kirchner

El exjuez Raúl Reynoso, durante su extenso alegato
El exjuez Raúl Reynoso, durante su extenso alegato Fuente: Archivo
Alegó que la fiscalía no presentó ninguna prueba de que hubiera cobrado dinero para favorecer a narcos; pidió la nulidad de la causa, su libertad y una indemnización
Belisario Sangiorgio
(0)
26 de febrero de 2019  

En la recta final de un juicio que incluyó las declaraciones de 200 testigos y una investigación que se extendió por más de un año, el exjuez federal de Orán Raúl Reynoso sostuvo que es inocente, que no hay en el expediente ninguna prueba seria de cargo en su contra y que la acusación que pesa sobre él, de liderar una asociación ilícita que protegía judicialmente a narcotraficantes y extorsionaba a empresarios, es fruto de una intriga política que encuentra su origen en el hecho de que la expresidenta Cristina Kirchner lo haya puesto como ejemplo de la lucha contra las drogas en la frontera caliente con Bolivia.

Ese fue el meollo del alegato que presentó, junto a su abogado defensor, Federico Magno, para rebatir la acusación del Ministerio Público Fiscal (MPF), por la que está detenido preventivamente desde 2016.

El fiscal federal de Salta Carlos Amad ha solicitado que Reynoso sea condenado a 25 años de prisión como "autor penalmente responsable de los delitos de asociación ilícita en carácter de jefe u organizador, en concurso real con concusión, y este último, en concurso ideal con prevaricato".

Reynoso fue procesado por su par Julio Bavio, para quien esta organización funcionó en Orán al menos desde el 19 de marzo de 2010. Según el fiscal Amad, esta asociación ilícita estaba conformada por un "grupo de corruptos" que otorgó "excarcelaciones truchas y prisiones domiciliarias sin sentido".

Ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de Salta -presidido por el juez Federico Díaz y los subrogantes Gabriel Eduardo Casas y Carlos Jiménez Montilla, ambos de Tucumán-, Reynoso tomó el micrófono, y dijo: "No encontraron viviendas en el extranjero ni casas en Salta capital. Tampoco esa finca o una camioneta que supuestamente recibí. No encontraron el dinero que yo habría cobrado, ni euros ni dólares. En todos los casos falta el nexo que me involucre, objetiva o subjetivamente" con el delito del que se lo acusa: favorecer con sus resoluciones a narcotraficantes.

Reynoso pidió la nulidad de todas las acusaciones en su contra, tanto las del MPF como las del abogado querellante Carlos Garmendia. Argumentó que fueron violados su derecho de defensa en juicio y "el principio de congruencia", además de subrayar la falta de evidencias incriminatorias.

En definitiva, dijo que, a falta de pruebas, no estaba en condiciones de defenderse, por lo que solicitó ser absuelto, liberado e indemnizado.

A su turno, el abogado Magno, alegó: "¿Quiénes pagaron coimas? ¿Quiénes fueron beneficiados por las resoluciones contrarias a derecho? Las personas que supuestamente se beneficiaban nunca denunciaron, pero los que aparecen como víctimas son todos intermediarios. Los expedientes [por los que es acusado Reynoso] tienen pocas pruebas; en ninguno de ellos hay vínculos del exjuez con los supuestos intermediarios que pagaron coimas".

Junto con Reynoso son acusados como presuntos integrantes de la asociación ilícita los abogados María Elena Esper, de 73 años; Ramón Valor, de 54; Arsenio Eladio Gaona, de 55, y René Gómez, de 79. También, quien era jefe de despacho del juzgado de Orán, Miguel Ángel Saavedra, de 57 años; el ordenanza César Aparicio, de 60, y su hermana, Rosalía.

Magno señaló: "Si una persona es coimera, lo es desde el primer día. Pero Reynoso tiene más de 30 años al servicio de la Justicia. Ahora intentan manchar su nombre y su honor sobre la base de testimonios falaces y acusaciones que no han sido probadas. Pero su patrimonio no varió en los últimos 30 años".

Luego, dio a entender que la destitución de su defendido respondía a cuestiones políticas. Sobre este punto, amplió: "La expresidenta dijo que él era 'un héroe de frontera'. Solo Dios sabe si ese fue el certificado de defunción de Reynoso, por cuestiones políticas. Pero las pruebas no acompañan la acusación en su contra y la velocidad del procesamiento fue meteórica".

"No se puede ni siquiera presumir la existencia de una asociación ilícita. El objetivo de esta acusación era la destitución del juez Reynoso; privarlo de su libertad y de su derecho a la defensa", concluyó.

El 30 de abril de 2016, Reynoso llegó tranquilo, vestido con un suéter rojo, camisa blanca y jeans a la Delegación Salta de la Policía Federal. Pero no lo hizo como otras veces: esa vez terminó esposado,

La primera acusación contra Reynoso decía: "Ha quedado cabalmente demostrado que el juez federal de Orán, abusando de su cargo y valiéndose del carácter intimidatorio de su figura como único magistrado actuante en materia de narcotráfico, con competencia a lo largo de 700 kilómetros de frontera con la República de Bolivia, construyó una figura con amplio poder intimidatorio sobre las personas por él detenidas o privadas de su libertad en causas por infracción a la ley 23.737 [de estupefacientes], exigiendo a estos y/o terceros la entrega de contribuciones dinerarias para mejorar su situación procesal".

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.