Harina y arena en reemplazo de cocaína en una entrega vigilada a Cabo Verde

La droga estaba oculta en una pieza metálica de 30 centímetros de diámetro que iba a ser enviado a Cabo Verde
La droga estaba oculta en una pieza metálica de 30 centímetros de diámetro que iba a ser enviado a Cabo Verde
Gabriel Di Nicola
(0)
10 de octubre de 2019  • 15:41

La encomienda debía ser enviada a la Isla de Santiago, en Cabo Verde, África. Supuestamente, en la caja solo había una pieza metálica de 30 centímetros de diámetro que había sido despachada por una empresa metalúrgica. Pero no pasó los controles en el punto de partida: la Argentina. Primero, un inspector de la compañía de correo privado advirtió en el escáner la presencia una "sustancia orgánica de alta densidad y textura inusual" y después, un agente aduanero descubrió que había tres kilos de cocaína ocultos en el paquete despachado.

Ese día, el 16 de junio pasado, comenzó una investigación que derivó en la detención de dos sospechosos en el archipiélago situado en el Atlántico Norte, frente a las costas de Mauritania, y la captura, en el el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, que une Posadas y Encarnación, de un argentino acusado de ser quien despachó la encomienda con la droga.

Según informaron a LA NACION fuentes judiciales, las detenciones en Cabo Verde fueron posibles gracias a que el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, con el visto bueno del fiscal Germán Bincaz, autorizó a hacer una entrega controlada de la encomienda, en la que aquella droga fue reemplazada por harina y arena.

La droga estaba oculta en una pieza metálica despachada por una empresa metalúrgica
La droga estaba oculta en una pieza metálica despachada por una empresa metalúrgica

"La cocaína fue sustituida con harina y arena asimilando el peso del envío original y su acondicionamiento", explicó una fuente judicial. Una agente de la Dirección General de Aduanas (DGA) viajó a Cabo Verde, previas escalas en España y Portugal.

Finalmente la funcionaria de la DGA llegó a la Isla de Sal, en Cabo Verde, el 8 de julio pasado. Después de un encuentro con la Policía Judiciária local, la encomienda siguió el recorrido hacia Praia, capital de la Isla de Santiago, donde le entregó el paquete al inspector en jefe de la Policía Judiciária de esa ciudad caboverdiana.

"El 12 de julio pasado la Policía Judiciária de Cabo Verde informó que la entrega controlada había sido exitosa y en las cercanías del puerto de la Isla de Sal se había logrado detener a dos personas que se acercaron a retirar la encomienda", explicó una fuente judicial.

La funcionaria de la Aduana viajo "bajo el paraguas" del proyecto Aircop, un programa de las. Naciones Unidas contra las drogas y el crimen organizado del que participa la Argentina y que es monitoreado desde el aeropuerto internacional de Ezeiza por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y en este caso también participó la DGA.

Sospechosos detenidos

Los detenidos en Cabo Verde fueron identificados por fuentes judiciales como Marcelo Barbosa Brito, de 47 años, e Igor Evandro Tavares, de 22.

En la Argentina la investigación continuó y el juez Aguinsky ordenó la detención de un argentino de 64 años que había firmado el despacho de la encomienda. Fue detenido en la capital de Misiones cuando, se sospecha, estaba a punto de cruzar a Paraguay.

Según informaron fuentes judiciales, al juez Aguinsky le llamó la atención el casi nulo intercambio de información policial con las autoridades de Cabo Verde, "ya que se autorizó el viaje de una funcionaria de la Aduana argentina a la que, luego del éxito de la operación, le han cerrado las puertas y ni siquiera le informaron qué juzgado de allí intervenía para poder mandarle la rogatoria internacional".

Narcojet en Cabo Verde

La isla de Sal, en Cabo Verde, fue el lugar donde hizo escala el lujoso jet Bombardier Challenger 604 que salió de la Argentina con 944,50 kilos de cocaína. El cargamento de droga fue descubierto por la Guardia Civil española cuando la aeronave aterrizó en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, el 2 de enero de 2011.

En diciembre de 2012, los hermanosEduardo y Gustavo Juliá fueron condenados a la pena de 13 años de prisión al encontrarlos culpables del delito de tráfico de estupefacientes. El copiloto, Matías Miret, fue absuelto.

"Cabo Verde es una escala regular de la droga que tiene como destino final España o Portugal. Ya sea en aviones o barcos, es mucha la cantidad de estupefacientes que pasa por el archipiélago", sostuvo a LA NACION un detective judicial que participó de numerosas investigaciones.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.