La mortal viralización de un video

En los últimos días, Luna volvió a ser noticia porque trascendió que se había recibido de enfermera y que estaba en pareja con un exconvicto del penal de General Alvear que estuvo preso por robo
En los últimos días, Luna volvió a ser noticia porque trascendió que se había recibido de enfermera y que estaba en pareja con un exconvicto del penal de General Alvear que estuvo preso por robo Fuente: Archivo
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29 de junio de 2019  

Silvia Luna y Carola Bruzzoni eran compañeras de trabajo en el restaurante Matute, de Las Heras. Pero ese vínculo que excedía el ámbito laboral se rompió cuando Luna se enteró de que Bruzzoni planeaba exhibir un video hot en el que aquella aparecía teniendo sexo con un hombre que no era su novio, durante su fiesta de casamiento. Para evitar que Bruzzoni lograra su objetivo, Luna enfrentó a Bruzzoni. Entonces se produjo una discusión que terminó cuando Luna tomó una maza para apisonar milanesas y le pegó en la cabeza a su amiga.

A raíz del violento golpe con la maza de medio kilogramo, Bruzzoni sufrió un hematoma extradural y murió el 26 de abril de 2010, después de nueve días de agonía y luego de haber sido sometida a tres intervenciones quirúrgicas.

Durante el juicio oral, que terminó con la condena de diez años de cárcel para Luna por el homicidio de su amiga, se estableció que el móvil del asesinato fue la amenaza de que Bruzzoni mostrara el video que la acusada grabó mientras mantenía una relación sexual con un hombre que no era su futuro esposo en un albergue transitorio de Cañuelas.

No obstante, durante el debate los magistrados plantearon la posibilidad de que la cuestión del video hot no fuera la verdadera motivación que llevó a Luna a pelearse con su amiga.

"Algo más debió haber pasado entre Luna y Bruzzoni. Algo que -aun cuando no llegó a salir a la luz durante el proceso- resultó tan grave como para que Bruzzoni planeara poner en pantalla, en plena fiesta de casamiento, imágenes de su amiga teniendo sexo oral con un hombre que no era su novio", expresó el juez Alejandro Caride en los fundamentos de la sentencia.

Luna pasó tres años en prisión. Abandonó el penal de Florencio Varela el 11 de junio de 2013, favorecida por una resolución de la Sala III de la Cámara de Casación Penal bonaerense que revocó la sentencia del Tribunal Oral N° 3 de Mercedes y modificó el monto de la pena al considerar que Luna sufría un estado de emoción violenta cuando le asestó a Bruzzoni un "fortísimo golpe en la cabeza".

A partir de esa calificación resuelta por los jueces Ricardo Borinsky y Víctor Violini, se fijó una nueva pena de cuatro años y medio de prisión. Esta modificación en el monto de la condena posibilitó que Luna saliera en libertad.

En los últimos días, Luna volvió a ser noticia porque trascendió que se había recibido de enfermera y que estaba en pareja con un exconvicto del penal de General Alvear que estuvo preso por robo.

Debido a que los jueces solo pueden resolver sobre la inocencia o culpabilidad de un acusado por los dichos de los testigos durante el debate o las pruebas que figuran en el expediente, condenaron a Luna por el homicidio de Bruzzoni, imposibilitados, por ley, de avanzar más allá de lo que se ventiló en el juicio.

Para los magistrados quedó la sospecha de que Bruzzoni habría decidido mostrar el video hot que Luna grabó en febrero de 2009 no como una broma pesada. "Eso suena más bien a venganza por algún mal recibido", sostuvo el juez Caride.

Bruzzoni y su esposo figuraban en la lista de invitados a la fiesta de casamiento que Luna y Javier Burgueño realizarían el 24de abril. Una semana antes, Burgueño había recibido un mensaje en su celular con un archivo de video y un texto en el que se expresaba: "¿Te diste cuenta de que sos un cornudo?".

Por cuestiones técnicas, Burgueño no pudo ver el video. Entonces, Luna tomó el celular de su novio, borró el archivo, cambió el chip del teléfono y le explicó a su pareja que era una broma de mal gusto ante la proximidad de la fiesta de casamiento.

A pesar de que el video hot se había difundido entre varios habitantes de Las Heras, por entonces el único que no lo había visto era el novio engañado.

Aparentemente Bruzzoni se había apoderado del teléfono de su amiga, hizo una copia del video y lo compartió con algunos allegados. Aunque después de unos meses se había difundido por internet y trascendió los límites de Las Heras.

Según los testigos, la relación entre ambas amigas era caótica. "No las entendía. De golpe discutían o se tomaban de los pelos y pocos minutos después conversaban como si nada hubiera pasado o salían a cenar juntas", expresó una compañera de trabajo.

Tanta confianza había entre ellas que, según relató Luna en una de sus dos indagatorias, Bruzzoni le pidió un favor personal.

Carola dudaba de la fidelidad de su marido y le pidió a Silvia que intentara seducirlo, sugiriendo ella misma que le enviara mensajes amorosos. "Luna se prestó al juego e hizo su parte, por lo visto de manera convincente, pues el esposo cayó en la trampa", expresó uno de los jueces en los fundamentos del fallo.

"Robledo picó con los mensajes y me propuso una cita con una hora y lugar...", manifestó la acusada.

Luna aseguró que no concurrió a dicho encuentro y que le dijo al hombre que se trataba de un plan pergeñado por Bruzzoni.

Ante el fiscal Guillermo Masseroni, Luna admitió que dicho episodio había afectado su vínculo con su amiga. "La relación resultó deteriorada y nunca volvió a ser como antes...", sostuvo la acusada.

Ante una compañera de trabajo, Bruzzoni dijo que planeaba "vestirse de negro, emborracharse y mandar el video en la pantalla gigante en medio de la fiesta de casamiento de Luna para mostrárselo al novio".

Bruzzoni nunca concretó la venganza porque Luna se lo impidió. Después de ser detenida, nunca volvió a Las Heras. Tampoco se concretó el casamiento con su novio. Hasta que fue detenida se refugió en la casa de su madre, en Monte Grande, adonde regresó cuando salió de la cárcel.

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