Peritan el taxi de la polémica denuncia contra Jorge Mangeri

Se trata del auto que habría tomado el encargado del edificio donde vivía Ángeles Rawson el día del crimen, hasta la Ceamse y con dos bolsas de residuos
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3 de julio de 2013  • 12:08

El taxi que, según una polémica denuncia, habría sido utilizado para llevar a Jorge Mangeri hasta el predio de la Ceamse de Colegiales el día del asesinato te Ángeles Rawson será peritado este mediodía en la Superintendencia de Policía Científica de la Policía Federal, informaron fuentes judiciales a la agencia Télam.

El taxi es un Volkswagen Polo que fue entregado por el propio chofer en la División Homicidios de la Policía Federal. Será sometido a una serie de peritajes, sobre todo en el baúl, donde, según el relato del testigo, Mangeri cargó dos bolsas de consorcio, en una de las cuales podría haber estado el cadáver de Ángeles. El peritaje se realizará en la sede de la Unidad Criminalística en el edificio policial de la calle Azopardo 650.

"Se va a peritar la parte interna, puertas y alfombras a ver si hay restos de algo", explicó a la prensa el perito de parte de la defensa Roberto Locles.

"Vamos a solicitar que hagan luminol para poder hacer el reactivo de sangre, si existiera", dijo Locles, quien explicó también que de haber estado en ese auto, el cadáver "puede haber perdido algo, algún material orgánico como sangre".

"En un año se puede lavar cien veces una mancha de sangre y con luminol sale que hay una mancha", señaló, aunque aclaró que en la denuncia "hay muchas cosas raras".

"Tengo 53 años de carrera y varios casos similares. Recuerdo el caso [María Marta] García Belsunce, donde apareció en Formosa una persona que dijo que la había matado a pedido del marido y cuando lo trajeron lo encerraron en un manicomio", relató.

La polémica denuncia

Ayer se conoció que un taxista dijo que habría llevado al portero desde el edificio de Ravignani 2360, en Palermo, hasta la estación de transferencia de residuos de Colegiales.

El hombre habría expresado que el 10 de junio pasado, a las 14, cuando circulaba por Ravignani al 2300, un hombre salió de entre los vehículos estacionados, le hizo señas para detenerse y le pidió un viaje.

El taxista habría explicado que no quería hacer el viaje porque había que trasladar dos bolsas hasta el predio de la Ceamse, en Colegiales, pero que el pasajero le ofreció poner un plástico en el baúl para no ensuciarlo y, finalmente, accedió.

Según este testimonio, como el taxista no podía hacer fuerza porque tiene un problema en la cadera, Mangeri tuvo que pedir ayuda a dos transeúntes que pasaban por el lugar para cargar las bolsas y, luego, le pidió que lo trasladara hasta la planta de la Ceamse, situada a once cuadras.

El conductor del taxi relató que, al llegar al predio, detuvo la marcha, pero que el pasajero lo hizo entrar a pesar de que el acceso está prohibido. En ese momento los interceptó un empleado de seguridad. Pero el pasajero se bajó y le hicieron poner el auto de culata. Entonces, en ese momento, el imputado habría abierto el baúl para descargar las dos bolsas.

Según el relato del testigo, el contenido de una de esas bolsas se movió y Mangeri le dijo que se trataba de un perro atropellado, tras lo cual pidió a dos empleados de la Ceamse algo para golpearlo. "Le trajeron una maza, de mango corto pero de martillo grande. Mangeri lo garroteó", habría expresado el taxista a los investigadores.

Luego, el encargado les entregó dinero a quienes lo ayudaron y solicitó al taxista que lo llevara nuevamente hasta el edificio de Ravignani 2360, dijo el testigo, quien agregó que el baúl de su auto había quedado manchado con sangre, pero que lo lavaba todos los días.

Dudas

Si bien el testimonio quedó incorporado en el expediente, el juez Javier Ríos no lo utilizaría como una prueba de cargo hasta que no hayan sido verificados todos y cada uno de los dichos del taxista. Para sostener su declaración, el testigo ofreció a la policía su automóvil Volkswagen Polo para que realicen los peritajes correspondientes.

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