Por el riesgo de las drogas sintéticas, ampliaron la lista de sustancias controladas

De los 328 componentes químicos supervisados desde 2018 se pasó esta semana a 462 y se extendió la supervisión a "familias" de estupefacientes
De los 328 componentes químicos supervisados desde 2018 se pasó esta semana a 462 y se extendió la supervisión a "familias" de estupefacientes Crédito: AFIP/Aduana
Daniel Gallo
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17 de agosto de 2019  

Los golpes a los clanes que manejan la comercialización de la marihuana y cocaína en la Argentina son una las partes más visibles en la lucha contra el narcotráfico. Esos estupefacientes tienen una importante cadena de circulación y un amplio mercado interno de consumo. Sin embargo, la amenaza para los sistemas de seguridad y salud pública en un futuro cercano está representada por las llamadas drogas sintéticas. Los especialistas en narcotráfico, locales y extranjeros, coinciden en que esas sustancias se abren camino en forma rápida y el montaje de tráfico es de núcleo más blando que en el caso de las tradicionales redes de narcomenudeo. Sin una gran logística, apenas con un envío por correo desde el exterior puede movilizarse un importante microtráfico. Y con los cambios constantes en la composición química de esas drogas, el aparato preventivo busca anticiparse. El Gobierno amplió esta semana la cantidad de sustancias controladas de las 328 supervisadas desde 2018 a 462.

El mercado ilegal de las drogas sintéticas tiene una diferencia clave con relación al tráfico de las sustancias de origen vegetal, como la marihuana y la cocaína: sus productos se reconstruyen en forma permanente. Y muchas veces se genera un vacío legal que el Gobierno busca cerrar con el nuevo listado de sustancias controladas presentado por las autoridades del Ministerio de Seguridad.

También se agregó un cambio en procura de anticiparse a los constantes cambios en la composición de esas drogas, algo que muchas veces hace fracasar una investigación al no poder calificarse de drogas ilegales las sustancias encontradas durante un allanamiento. Técnicos del Conicet y del área antidrogas identificaron siete "familias" de sustancias cuyas variantes serán consideradas estupefacientes.

"Esta nueva forma de fiscalización por grupos de sustancias tiene una lógica de anticipación. Además de dar a la Justicia la herramienta necesaria para llevar adelante una causa, esta ampliación tiene un aspecto preventivo, porque se podrá seguir el movimiento interno de un componente cuya importación quizá no llamaba la atención por separado, pero que al conocerse su potencial utilización para la fabricación de drogas sintéticas será más controlado", comentó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Crédito: AFIP/Aduana

Una situación de esas características ocurrió, por ejemplo, con la efedrina, sustancia utilizada por laboratorios para la fabricación de medicamentos, pero cuyo desvío al mercado negro es buscado por narcotraficantes para la elaboración de metanfetamina. La anormal importación de ese componente solo quedó expuesta en nuestro país al descubrirse en 2008 un centro de procesamiento de metanfetamina en Ingeniero Maschwitz. Casi de inmediato sucedió en llamado triple crimen de General Rodríguez. En ese caso, el sistema oficial de respuesta había quedado detrás de los movimientos de narcos que, presionados en México, buscaban efedrina en otros mercados legales.

En la lista de "familias" preparadas para dar sustento legal a investigaciones criminales aparecen los cannabinoides sintéticos. Funcionarios norteamericanos comentaron aquí -en sus visitas en los últimos tres años- que esas drogas lograron un fuerte impacto entre adolescentes escolarizados de su país. Se trata de compuestos preparados para ser inhalados a modo de quemadores de incienso o, en sus versiones líquidas, mediante el uso de vaporizadores y cigarrillos electrónicos. Algunos de los nombres usados en las calles norteamericanas para esa droga son K2, Spice, Black Mamba, Bliss, Bombay Blue, Fake Weed, Moon Rocks y Yucatán. En la Argentina no irrumpió esa droga en forma masiva -los estudios nacionales indican que en nuestro país 7,8 % de la población consume marihuana y 0,3% alguna droga sintética-, pero es uno de los riesgos más reales.

Para algunos especialistas jurídicos, la calificación de "familias" de drogas podría encontrar complicaciones en los tribunales argentinos legalmente acostumbrados a un sistema "restrictivo" que define cada acción y cada elemento en una causa. Las autoridades nacionales consideran, en cambio, que la ley antidrogas avala la calificación de estupefacientes con la mención de una sustancia en el decreto reglamentario. Esa lista de componentes químicos prohibidos o controlados fue ampliada por la expansión mundial de las drogas sintéticas.

El microtráfico por correo, uno de los nuevos desafíos

El microtráfico de drogas sintéticas presenta a las autoridades desafíos diferentes a las redes que mueven grandes cargamentos de marihuana o cocaína. En el centro de verificación que la Aduana tiene en la localidad de Monte Grande en los últimos días se detectó -gracias a la acción de perros adiestrados- un envío por correo de 87 dosis de éxtasis que había llegado desde Holanda, con destino a Tucumán.

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