Preocupa en Rosario otro ataque a balazos contra una sede judicial

Fue atacado el edificio de los tribunales rosarinos
Fue atacado el edificio de los tribunales rosarinos Crédito: Marcelo Manera
Consideran que se trató de una intimidación pública por la apertura del cuarto juicio contra el clan de Los Monos
Germán de los Santos
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6 de noviembre de 2019  

ROSARIO.- Luego de que empleados de los tribunales detectaran un agujero que sería de bala en una oficina del segundo piso, la justicia federal decidió reforzar la seguridad. Esta medida se aplicó ante la posibilidad de se repitan los ataques contra edificios judiciales, situación que ocurrió en tres oportunidades el año pasado. La decisión de reforzar la seguridad se sustentó en que esta semana comenzará un nuevo juicio contra el líder de Los Monos, Ariel Guille Cantero, quien ya carga con tres condenas y una suma de 47 años de prisión.

Guille Cantero será sometido a juicio oral, acusado de ser el presunto organizador de una banda de narcotraficantes que tiene como imputados a un excandidato a senador nacional, al conductor de un programa radial ligado a Rosario Central y a un efectivo de la Policía Federal.

Cuando empleados del edificio detectaron el agujero que sería de un disparo, el titular de la Cámara Federal de Rosario, Aníbal Pineda, expresó a través de un comunicado que "se dispusieron peritajes balísticos para determinar el origen del impacto". Si bien desde la Cámara Federal se indicó que "es prematuro" realizar "cualquier tipo de análisis, se decidió reforzar la seguridad en los edificios de la jurisdicción.

A pesar de la cautela del camarista se incrementó la preocupación de los magistrados que tienen causas vinculadas a bandas narcocriminales. Desde 2018 se produjeron 13 ataques contra edificios judiciales y casas de jueces.

Once de esos atentados fueron adjudicados a la banda liderada por Guille Cantero, que fue imputado como el autor intelectual que daba las órdenes desde la cárcel para que personas ligadas con su organización criminal concretaran los ataques. En mayo pasado, en una requisa se secuestraron tres teléfonos celulares en manos de Guille Cantero en el penal de Ezeiza, a más de 300 kilómetros de Rosario, con los que se sospecha dirigía los ataques a balazos contra jueces y funcionarios que investigaron a la banda de Los Monos.

Sin embargo, Cantero y sus cómplices no advirtieron que un grupo de investigadores monitoreaban las conversaciones. A partir del análisis de esas charlas, efectivos de la Policía Federal realizaron un megaoperativo, que terminó con los arrestos de 19 miembros de ese clan narco. Durante los procedimientos, los policías secuestraron armamento pesado, que el grupo delictivo utilizaba para seguir con las intimidaciones contra los funcionarios judiciales.

"El objetivo de estos ataques era generar una conmoción muy grande para que los juicios que se llevaban adelante no pudiesen concretarse y para que los testigos que debían declarar contra Los Monos entrasen en una situación de miedo", afirmó en ese momento la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Hubo un atentado contra una funcionaria de la Fiscalía de Rosario que fue cometido, según estableció la investigación judicial, por Esteban Alvarado, un supuesto narcotraficante rival de Los Monos que está preso desde febrero pasado. En varios de estos atentados contra los edificios judiciales, como la fiscalía y el Centro de Justicia Penal, los atacantes dejaban un cartel con el mensaje: "Con la mafia no se jode".

Este nueva causa que tiene como protagonista a Guille Cantero es una de las más interesantes que se investigaron en el fuero federal contra la banda de barrio Las Flores. El caso se originó cuando se descubrió a una banda que traía marihuana desde Misiones mediante encomiendas postales para luego venderlas en quioscos de las zonas noroeste y centro de Rosario. El líder era Mario Visconti, miembro de la barra brava de Rosario Central. A los pocos meses la causa pareció naufragar cuando a días del asesinato de Julio Navarro, alias "Cara de goma", también referente de hinchada canalla y acribillado el 25 de mayo de 2016, varias personas llegaron a la casa de Visconti, se lo llevaron y lo mataron.

Su cuerpo fue hallado el 31 de mayo de ese año con nueve balazos en un camino rural de Ibarlucea. El crimen del Gringo Visconti no logró detener la investigación judicial. Los fiscales siguieron con las escuchas de los teléfonos de los socios de este barrabrava. La investigación avanzó sobre una red de 18 personas presuntamente implicadas en la red a quienes el juez federal Marcelo Bailaque envió a juicio.

Entre los procesados figura un excandidato a senador nacional en 2015, Juan Javier Granelli, de 44 años, residente en Casilda y conocido por administrar dos portales de noticias de esa ciudad. Militaba en la línea del peronismo de Adolfo Rodríguez Saá. El vínculo entre el excandidato a senador nacional y un integrante de la banda de Los Monos, quedó al descubierto a partir del hallazgo de un punto de venta de drogas que manejaba Adriana González, otra de las imputadas que será sometida al juicio oral.

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