Seguirá en prisión la mujer que acuchilló 185 veces a su pareja

La fiscal se opuso a la excarcelación de la madre e hija acusadas de homicidio
Gustavo Carabajal
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20 de marzo de 2019  

La mujer acusada de matar a su esposo de 185 puñaladas en José C. Paz seguirá presa. Paola Córdoba, de 46 años, y su hija, de 18, están detenidas desde el 9 de marzo pasado imputadas del homicidio agravado por el vínculo y la alevosía de Alberto Naiaretti, de 46 años. El viernes pasado, el juez de Garantías, Martín Brizuela, había concedido la excarcelación extraordinaria para ambas mujeres, pero ayer la fiscal Silvia González Bazzani se opuso a que las imputadas sean liberadas y presentó un recurso contra la resolución del magistrado.

A partir de la investigación encarada por la fiscal se habría determinado que, con los elementos incorporados en el expediente, no puede vincularse la muerte de Naiaretti con un hecho de legítima defensa.

Aunque en su indagatoria la acusada describió una sucesión de hechos de violencia de género y agresiones de su esposo ocurridos en los últimos 16 años, no se pudo acreditar en la causa un ataque anterior a la muerte de Naiaretti.

Con respecto a esa situación de violencia preexistente, fuentes judiciales indicaron que desde 2003 hasta agosto pasado la acusada presentó tres denuncias penales contra Naiaretti, todas por amenazas. La última denuncia penal se presentó en abril de 2012. Todos los expedientes fueron archivados por falta de pruebas debido a que no se pudieron verificar las amenazas.

Además, se instruyeron otros cinco expedientes en un juzgado de Familia de José C. Paz. En todos los casos intervinieron asistentes sociales de la Dirección de Niñez y Familia, y del Centro de Asistencia a la Víctima.

Luego de analizar los informes de los peritos que escucharon a la mujer, la Justicia de Familia dispuso al menos tres exclusiones de hogar de Naiaretti, desde 2011. La última orden de restricción perimetral se había dictado en febrero de 2018. Dicha resolución impedía el acceso de Naiaretti en la casa de 18 de Octubre al 800 durante seis meses. La prohibición de acercamiento del hombre venció en agosto pasado y no se renovó, según informaron fuentes judiciales.

Debido a que Naiaretti fue agredido mientras dormía y a que está acreditado el vínculo entre la acusada y la víctima, la fiscal calificó el hecho como homicidio agravado por el vínculo y por alevosía, que tiene una pena de prisión perpetua. Por tal motivo, la excarcelación extraordinaria debe ser notificada a la fiscalía quien puede oponerse o aceptarla.

Ante la gravedad del hecho y debido a que no se estableció la legítima defensa, la representante del Ministerio Público se opuso a que Córdoba y su hija sean liberadas.

La cuestión planteada por la fiscal deberá ser analizada por la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Martín.

Según fuentes judiciales, la situación de violencia de género denunciada por la acusada, durante los últimos 16 años, podría constituir un atenuante, pero no se puede considerar en el contexto de legítima defensa.

La situación de la hija de la pareja, también acusada y detenida, sería distinta a la de la madre porque ella intervino en defensa de Córdoba, en medio de la pelea.

"Yo maté a mi marido porque sabía que él me iba a matar", declaró la acusada.

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