Tiene 12, le hicieron un aborto y el violador fue procesado

El caso se descubrió cuando una turba casi lincha al abusador, autor de varios hechos más
Gabriel Di Nicola
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14 de marzo de 2020  

Tiene solo 12 años . Es una niña vulnerable, en todo sentido. Y el padre de una amiga suya, que vive en la villa 1-11-14 , como ella, la violó . Quedó encinta, y cuando llevaba varias semanas de gestación se activó el protocolo de aborto no punible y el embarazo fue interrumpido . El violador, que ya fue procesado con prisión preventiva, le provocó a la menor un grave daño en su salud física y mental.

La historia quedó plasmada en un expediente judicial que está a cargo de la jueza en lo criminal y correccional porteña Alejandra Provítola. En las últimas horas, la magistrada amplió el procesamiento contra el acusado, identificado como H. A. V., de 52 años, por haber abusado también de una de sus hijas y de otras niñas de la villa del Bajo Flores.

"Bajo la apariencia de ser un vecino atento transformado en niñero de las amigas del barrio de su hija menor de edad, se convirtió en un verdadero pedófilo que pervirtió el desarrollo de la niñez de todas ellas, incluida su propia descendencia, y dañó grave e irreparablemente la salud psíquica y física de sus víctimas", afirmó la magistrada en su resolución, a la que tuvo acceso la nacion.

Los casos de abuso quedaron al descubierto prácticamente de casualidad, cuando una suboficial de la Gendarmería que presta servicios en un puesto de prevención en la villa 1-11-14 escuchó gritos y observó un tumulto a unos 30 metros de distancia de donde estaba. Cuando llegó al lugar de los hechos se encontró con un hombre inconsciente, golpeado y ensangrentado. El agresor era un vecino del barrio que había querido hacer "justicia por mano propia" después de haberse enterado de que la hija de su mujer, de 12 años, había sido violada y había quedado embarazada, producto de la agresión sexual.

"La niña demoró alrededor de un año, desde que comenzaron a desarrollarse los primeros eventos de entidad abusiva sexual, y aun pese a haber sido accedida carnalmente a partir del mes de agosto [de 2019], en relatar los hechos de los que fuera víctima, los cuales incluso negó en un principio, al ser interrogada por su madre acerca de la paternidad del hijo que gestaba. Ello se debió a la evidente situación de vulnerabilidad que padecía la menor y al accionar corruptor y a las intimidaciones que desplegó el encausado", afirmó la jueza Provítola en uno de sus fallos.

En el expediente judicial declaró una maestra de la escuela en la que la víctima cursaba sus estudios primarios; reveló la situación de descuido y de falta de limpieza y contención familiar a la que estaba expuesta.

"La víctima se encontraba en una situación de vulnerabilidad tal que solo podía recurrir para su cuidado al propio autor de los eventos pesquisados, quien la mantenía en un contexto corrupto y amedrentada con frases amenazantes para prohibirle que denunciara a otras personas los eventos de entidad sexual que desplegaba en su perjuicio", explicó la jueza Provítola.

Mientras, H. A. V. abusaba de la menor, utilizaba a su propia hija como "campana" y la hacía quedar en la puerta de la habitación para que le avisara si alguien se acercaba.

Pasado un tiempo, el acusado le dijo a la niña abusada que no contara nada de lo sucedido porque tenía un arma de fuego y la utilizaría para matar a su madre.

A fojas 101 del expediente judicial se incorporó el acta firmada después de una comunicación telefónica con el Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes porteño, donde se informó que la víctima del abuso había sido trasladada a un hospital porteño, donde "iban a practicarle la atención sanitaria para interrumpir el embarazo conforme el procedimiento para la atención profesional de prácticas de aborto no punibles en los hospitales del subsector público de salud".

En la historia clínica del hospital en la que quedó registrada la intervención de interrupción del embarazo se explicó que la menor ya llevaba algunas semanas de gestación, "período que coincide con la época en que habría desplegado las violaciones el imputado".

Le contagió una venérea

Además de quedar embarazada, durante los abusos sexuales la víctima fue contagiada de sífilis . Los resultados de los estudios de ADN hechos para comparar el patrón genético del imputado con el de los restos biológicos obtenidos luego de realizado el aborto no punible establecieron "con resultado" contundente la paternidad de H. A. V. y, en consecuencia, la autoría del abyecto delito.

"El imputado no solo accedió carnalmente a la menor, sino que no adoptó ningún medio de protección sexual para anticoncepción y generó que, en virtud de su conducta abusiva sexual mediante acceso carnal por vía vaginal, la niña de tan solo 12 años de edad gestara un embarazo. Lo expuesto determinó como destino no trazado en el rumbo de su precoz vida que la menor fuera sometida a un procedimiento de aborto no punible en un hospital público, donde, además de los traumas propios en el cuerpo y en su salud mental derivados de esa situación -reitero- en una niña de 12 años de edad que acababa de ?hacerse señorita', se viera afectada a una enfermedad venérea cuya causa de producción podría haber sido el contacto sexual con el imputado", afirmó la magistrada.

El acusado tenía antecedentes por delitos de violencia sexual. En 2016 había sido condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 18 a la pena de tres años de prisión en suspenso por considerarlo autor penalmente responsable del delito de abuso sexual reiterado agravado por ser encargado de la guarda. La víctima, en ese caso, era la sobrina de su mujer.

Fuentes judiciales resaltaron el trabajo hecho por el Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes porteño para proteger y ayudar a la víctima de 12 años. Una vez que fue dada de alta, tras la operación de interrupción no punible del embarazo, se le prohibió a su propia madre acercarse a ella durante 90 días. La guarda provisoria de la menor quedó en manos de una tía de la chica, que vive en el partido bonaerense de Presidente Perón.

Plan piloto contra la violencia doméstica

Crédito: Matías Pellón/fiscales.gob.ar

El Ministerio Público Fiscal de la Nación instrumentó en la villa 1-11-14 un nuevo protocolo para la recepción de denuncias de violencia de género en las Agencias Territoriales de Acceso a la Justicia (Atajo). Según los primeros resultados analizados, tener más cerca de sus casas una atención multidisciplinaria más rápida y eficiente les permitió a muchas víctimas romper el "cerco" prohibitivo de sus parejas, derivado del "control riguroso de los horarios" a los que las someten, lo que suele impedirles salir del barrio. Esta primera experiencia, realizada en el Bajo Flores, es ejecutada por las direcciones generales de Políticas de Género y de Acceso a la Justicia del Ministerio Público, con el apoyo del Programa EUROsociAL.

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