Según un peritaje, fue un policía porteño el autor del disparo que mató a la pasajera de un colectivo durante un robo

Frente del interno 83 tras el intento de robo en Esteban Echeverría
Frente del interno 83 tras el intento de robo en Esteban Echeverría Crédito: archivo
Leonardo Scannone
(0)
21 de enero de 2019  • 16:46

Un nuevo peritaje balístico causó un vuelco en la investigación por el asesinato de Sandra Rivas, la mujer de 46 años que el 27 de diciembre pasado murió a bordo de un colectivo, baleada durante un asalto. Según el estudio criminalístico, el proyectil que segó su vida habría salido del arma de un agente de la Policía de la Ciudad que viajaba en el micro y no por los delincuentes, como se informó inicialmente.

El giro en la pesquisa fue revelado ayer por el diario Página 12 y confirmado hoy a LA NACIÓN por fuentes judiciales. Los voceros detallaron que ese jueves dos delincuentes subieron al interno 83 de la línea 883 en Camino de Cintura y la calle Condie, en la localidad de Transradio, partido de Esteban Echeverría. Al menos uno de ellos estaba armado. De inmediato le ordenaron al chofer que cerrara las puertas; mientras, algunos pasajeros, aterrados, se desplazaron hacia el fondo del vehículo. Las fuentes indicaron que el ómnibus iba lleno. "Era hora pico y llevaba alrededor de 45 pasajeros, por lo que había personas paradas", precisaron.

Uno de los delincuentes se quedó junto al conductor en tanto que el otro se concentró en terminar la faena delictiva y "recolectar" las pertenencias de los pasajeros. Según precisaron fuentes de la investigación, cuando el ladrón llegó a la tercera hilera, donde estaba ubicada Rivas, se escuchó un "alto, policía" desde el fondo del micro. Era la voz del oficial de la Policía de la Ciudad Lucas Santillán, de 19 años, que había egresado de la escuela de cadetes dos semanas antes del hecho. Y los disparos comenzaron a tronar entre los pasajeros.

En un primer momento los pesquisas del caso afirmaron que el ladrón le había disparado a Rivas a quemarropa. Pero, según admitieron ahora voceros judiciales, tras el peritaje perimétrico se pudo constatar que el proyectil que mató a la mujer salió desde el lugar donde se encontraba Santillán. Rivas viajaba en la tercera fila, junto al pasillo, del lado izquierdo de colectivo, mientras que el oficial porteño se encontraba algunos asientos más atrás, del lado derecho. El proyectil, según precisó el estudio criminalístico, cruzó en diagonal, atravesó el apoyacabezas, entró por la nuca de la mujer y salió por la nariz de la víctima.

Un dato que ayudó a respaldar esta versión fue que en la cartera de la hija de la víctima se encontró el proyectil que supuestamente mató a Rivas. La chica iba sentada junto a su madre, en el asiento de la ventanilla. Se deduce de esto que la bala cruzó de derecha a izquierda y tras ir perdiendo fuerza por los dos impactos previos -en la parte superior del asiento y en el cráneo de Rivas-, terminó dentro de la cartera.

Además, en el lugar donde estaba ubicado Santillán se encontraron cuatro vainas servidas. Dos tiros terminaron sobre el parabrisas y los otros hirieron a los dos delincuentes. El quinto disparo es que el le quitó la vida a Rivas. Ese quinto casquillo no fue encontrado.

Alcanzados por los tiros, uno de los ladrones quedó inmóvil dentro del colectivo mientras que el otro saltó por la ventanilla del chofer y escapó. Para entonces, alguien ya había llamado al 911; minutos después, agentes de la policía bonaerense apresaron al ladrón que había se fugado.

Según fuentes judiciales con acceso al expediente, los testigos no pudieron ver quién disparó. Sus declaraciones frente al agente judicial fueron confusas, por lo que el fiscal a cargo de la investigación, Andrés Devoto, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N°1 de Esteban Echeverría, necesitaba del peritaje para poder reconstruir los hechos.

Por otro lado, en el asiento contiguo al de Santillán, por casualidad, se sentó una policía de la provincia de Buenos Aires. Cuando observó que los delincuentes habían ingresado al transporte se dirigió hacia el fondo del colectivo junto a algunos pasajeros y, según declaró, fue en ese momento en que Santillán gritó "alto, policía", por lo que no llegó a ver qué pasó. Agregó que luego de escuchar los disparos se identificó ante el agente porteño como par y dio apoyo para reducir a los asaltantes.

Los investigadores revelaron que el hecho pudo ser aún más trágico por la cantidad de pasajeros que iban en el colectivo y por el limitado espacio en el que se produjeron los disparos.

Según dijeron los voceros judiciales, Santillán podría ser juzgado por "homicidio culposo" y aventuraron que, por sus características, "seguramente el caso va a terminar en la Corte Suprema".

En el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño informaron que si las conclusiones preliminares del peritaje resultan confirmadas, el oficial Santillán, recién egresado de la escuela de cadetes de la fuerza metropolitana, "será apartado de la policía o puesto en disponibilidad hasta que se resuelva su situación" procesal.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.