Uno de los sospechosos dejó su casa tras el allanamiento y se suicidó dos meses después

El allanamiento a la casa del pediatra
El allanamiento a la casa del pediatra
El 22 de noviembre pasado se concretó un procedimiento en Cañuelas vinculado con la investigación por la distribución de imágenes de menores
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31 de mayo de 2019  

El mismo día en que, por orden de la Justicia, se allanaba la casa del médico pediatra Ricardo Russo, en Núñez, la Gendarmería Nacional también concretó un operativo, en el marco de la misma causa, en una vivienda de Vicente Casares, en Cañuelas, donde secuestró seis pendrives, dos notebooks, tres netbooks y 350 CD. Fue el 22 de noviembre pasado y durante esa jornada desaparecía el dueño del inmueble, un empleado de una empresa de materiales de mezcla asfáltica. Dos meses después, el cadáver de ese hombre, de 46 años, fue hallado en un monte con signos de haberse ahorcado. Era uno de los sospechosos de haber intercambiado archivos con imágenes de menores en situaciones sexuales, causa que se originó en Brasil, donde se concretó ese día la tercera etapa de una megaoperación contra redes de pedofilia que utilizan internet para distribuir esos materiales, tal como informaron a LA NACION fuentes policiales.

El cuerpo del hombre, identificado como Martín Abad, fue hallado el 29 de enero pasado en un campo conocido como Don Federico, situado en el camino rural 80, a 11 kilómetros de la ruta 205. Ese día, en el lugar se hizo presente el fiscal de Cañuelas Lisandro Damonte, que ahora tiene a su cargo la investigación por la masacre de San Miguel del Monte, donde cuatro jóvenes murieron durante una persecución policial. El hallazgo del cuerpo fue caratulado como "averiguación causales de muerte".

El fiscal Damonte y el personal de la Policía Científica encontraron en uno de los bolsillos del pantalón que vestía Abad su billetera y su documento de identidad, por lo que pudieron establecer en forma primaria la identidad del fallecido. Al igual que lo ocurrido con el pediatra del Hospital Garrahan, ese hombre no tenía pedido de captura, ya que la solicitud judicial se focalizó en obtener en su vivienda los elementos necesarios para continuar con las investigaciones.

Por la desaparición de Abad había un expediente abierto desde el 16 de diciembre pasado, caratulado averiguación de paradero.

El allanamiento en la casa de Abad había sido ordenado por la jueza en lo Penal, Contravencional y de Faltas porteña María Alejandra Doti, la misma magistrada que ordenó la detención del médico pediatra Russo, que hasta que fue apresado se desempeñaba como jefe del Servicio de Inmunología y Reumatología del Hospital Garrahan.

"Abad fue visto por última vez cuando salía de su trabajo a bordo de su camioneta Ford Ranger gris modelo 2006. En ese mismo momento, personal de la Gendarmería Nacional allanaba su casa, situada detrás de la escuela primaria de Vicente Casares, en el marco de una causa por comercialización [sic] de pornografía infantil denunciado por Interpol de Brasil e investigado por la Justicia porteña", sostuvo el sitio web de noticias www.infocanuelas.com el 29 de enero pasado, día del hallazgo del cadáver.

Sobre el hallazgo del cuerpo, ese portal de noticias explicó: "El cadáver esquelético estaba colgado de un árbol, con la ropa de trabajo (una camisa oscura con bandas refractantes), lo que facilitó su inmediata identificación. Además, tenía en su poder su reloj y toda documentación personal. A unos pasos se encontraba su camioneta incendiada. A priori se cree que no fue Abad quien la incendió, sino que el vehículo fue desmantelado poco a poco por delincuentes y luego prendido fuego para no dejar huellas".

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