Acusan a menores de nueve secuestros

La cabecilla es Silvina, una chica de quince años; planeaban los hechos en un pool llamado El Rescate
Gustavo Carabajal
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25 de mayo de 2003  

Tienen entre 15 y 18 años y los acusaron de haber cometido por lo menos nueve secuestros exprés, durante los últimos tres meses, en la zona norte del Gran Buenos Aires, por los que cobraron más de 100.000 pesos en rescates.

Tanto la policía como la Justicia los conocen como "la banda de los enanos". Las fuentes cuentan que se reunían para planear sus golpes en un pool de José C. Paz que tiene un nombre paradigmático: El Rescate. Afirman que la banda tiene contactos con el grupo que, en marzo de 2002, secuestró a uno de los hermanos del futbolista Juan Román Riquelme, Cristian.

Silvina, una chica de 15 años, embarazada de un mes y medio, que se tiñó el pelo de rosa furioso, fue señalada como la presunta cabecilla de la organización. Hace un año y medio, fue detenida por robar un automóvil. Tres meses después huyó del instituto de menores al que la envió un juez de San Martín.

Los cinco integrantes de la banda fueron detenidos el 5 del actual durante una serie allanamientos realizados en la Villa Hidalgo, de José León Suárez.

Anteayer, el juez federal de San Isidro, Roberto Marquevich, definió la situación procesal de los cinco detenidos.

En el caso de Silvina, el magistrado la acusó de ser responsable de haber cometido varios secuestros extorsivos, pero por tratarse de una menor de 15 años, consideró, de acuerdo con la ley, que era inimputable y dispuso su internación en el instituto de menores Inchausti, de la ciudad de Buenos Aires.

Esto significa que Silvina, la supuesta líder "la banda de los enanos", nunca será sometida a juicio oral por los hechos que se le imputan; una vez que cumpla 18 años deberá ser sometida a estudios psicológicos, y si el magistrado lo dispone, podría quedar libre. En la misma situación está Diego, otro integrante de la banda, que también tiene 15 años.

Distinto es el caso de los otros tres imputados: Jorge, de 17 años; Lucas, de 16, y Rodrigo, de 18 (los dos últimos son hermanos). Los tres fueron declarados "imputados relativos" por el magistrado, "de acuerdo con la ley 22.803", según revelaron fuentes judiciales.

Esto significa que por tener entre 16 y 18 años pueden ser sometidos a juicio debido a que el delito del que se los acusa tiene una pena que supera los dos años. La salvedad es que, en caso de ser condenados, no pueden ir a una cárcel de mayores.

Cambio de estilo

A mediados de las décadas del 80 y del 90 los secuestros extorsivos eran manejados por un par de organizaciones: la banda de los comisarios o la familia Puccio. Eran todos mayores y cometían secuestros muy planificados por los que cobraban rescates millonarios. Sus víctimas, generalmente, eran empresarios conocidos.

Pero en el caso de "la banda de los enanos", el juez Marquevich entendió que "se trata de una organización dedicada a capturar víctimas ocasionales durante algunas horas, con el fin de exigir dinero o cualquier otra contraprestación económica para liberarla".

En este caso, la investigación realizada por los efectivos de la Brigada Antisecuestros de la policía bonaerense y de la Delegación de Investigaciones de San Isidro determinó que "los secuestros cometidos por esta banda no estaban precedidos por tareas de inteligencia. Sólo existía una reunión en el pool El Rescate, situado sobre la ruta 197, en José C. Paz, donde los integrantes de la organización se ponían de acuerdo para cometer los hechos", dijo una calificada fuente policial.

Según los investigadores, las víctimas eran elegidas al azar. "Primero robaban un automóvil, después comenzaban a dar vueltas por distintos barrios, y en esa instancia elegían a su víctima por el rodado que tenía o por la casa", explicó el informante.

Así ocurrió con un empresario de origen griego de 42 años, de Boulogne; un médico de 49, de Olivos; un empleado de 46, de Martínez; un estudiante de 18, de Villa Adelina; un empleado de 29, de Boulogne; un estudiante, de 20 años, de Olivos; un estudiante de 24, de Martínez, y un mecánico de 48, de Villa Adelina.

Todos ellos, según reconocieron ante la policía y la Justicia, fueron secuestrados por "la banda de los enanos". Todos, además, afirmaron haber estado cautivos en una casa con paredes de ladrillos huecos, piso alisado de cemento, losa y una única puerta, de chapa.

A partir de los testimonios de las víctimas se determinó que la casa está situada en la Villa Hidalgo, a pocos metros de la calle Sarratea, a la vuelta de la casa de uno de los integrantes de la banda. En las indagatorias, los acusados señalaron que el mayor rescate, unos 15.000 dólares, lo cobraron por la liberación del empresario de origen griego.

En el resto de los casos recibieron un promedio de entre 5000 y 10.000 pesos. Aunque la medida del juez Marquevich los involucró en cinco secuestros, los investigadores sospechan que el grupo habría cometido por lo menos viente hechos de este tipo, ya que después de las detenciones se sumaron nuevos damnificados en el juzgado de Marquevich. De allí que los policías estimen que la banda cobró más de 100.000 pesos en rescates.

Villa Hidalgo

La Villa Hidalgo es un asentamiento de viviendas precarias, levantadas entre pasillos laberínticos y angostos, con pequeñas zanjas por donde corren las aguas servidas, debido a que no hay cloacas.

Rodeada por el Camino del Buen Ayre, la avenida Márquez, un arroyo y varios basurales, tiene un par de cuadras asfaltadas y con casas de material y otras por donde la policía sólo puede acceder a caballo.

Además de los cinco menores, la policía detuvo a dos mayores; uno de ellos fue identificado como Mario Guerra, de 24 años, cuyo rol en la organización no fue todavía definido, aunque se sospecha que se encargaba de reducir el botín obtenido por los secuestros. No obstante, aunque se lo desvincule de las operaciones, Guerra quedaría detenido debido a que se fugó de la comisaría de San Fernando en diciembre último. Allí estaba preso acusado de robar un automóvil.

Vínculos con el caso Riquelme

  • La policía y la Justicia determinaron que "la banda de los enanos" realizaba laos llamadas para pedir rescate desde distintos teléfonos públicos y también desde celulares entregados por un bolsero , tal como se denomina en el argot delictivo al vendedor ilegal de este tipo de aparatos. Como los teléfonos están a nombre de una sola persona, es difícil ubicar a los verdaderos usuarios. Según fuentes de la investigación, el bolsero de los menores sería la misma persona que vendió los teléfonos a la banda que en marzo de 2002 secuestró a Cristian Riquelme, uno de los hermanos de Juan Román Riquelme.
  • El perfil de una banda peligrosa

    La cabecilla

  • Silvina. Tiene quince años y está embarazada. Para la Justicia es inimputable. Está en un instituto de menores.
  • El segundo

  • Jorge. Ya cumplió los 18 y es el novio de Silvina, a quien conoció en el pool El Rescate. Sería el jefe operativo de la organización.
  • Procesado

  • Lucas. Tiene 16 años. Creen que es especialista en robo de autos. Su hermano, Rodrigo, de 18, también está procesado
  • Sospechoso

  • Mario. Es uno de los dos mayores detenidos por su presunta vinculación con los secuestros. El juez define su situación procesal.
  • Inimputable

  • Diego. Tiene quince años y está en la misma situación que Silvina. Puede quedar libre cuando cumpla los 18.
  • Villa Hidalgo

  • La guarida. Todos los secuestrados por la banda reconocieron haber estado privados de su libertad en una casa de ladrillos huecos situada dentro de la Villa Hidalgo.
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