Alivio en Entre Ríos; cesó la crecida del Gualeguay

El viento facilitaría el escurrimiento
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7 de mayo de 2003  

PARANA.- El río Gualeguay avanzó sobre las viviendas de 200 personas en la ciudad de Gualeguay, que se sumaron a los casi 800 evacuados y autoevacuados de los últimos tres días.

La buena noticia llegó en horas de la tarde, porque el río dejó de crecer en esa ciudad gracias a las mejores condiciones meteorológicas que reinan en toda la región.

Autoridades de la Dirección de Defensa Civil de la provincia celebraron, en diálogo con LA NACION, el nivel estacionario del río, pero no descartaron un posible repunte de las aguas que afectaría a otros barrios en la ciudad del sur provincial, lo cual depende de la orientación del viento y la velocidad que permita el escurrimiento de los campos bajos anegados en los departamentos Tala, Villaguay y Gualeguay.

Los gualeguayenses damnificados fueron alojados en los galpones de Puerto Ruiz y de la ex estación del ferrocarril, la sede del Tiro Federal, la ex fábrica de cal y dos escuelas. El director de Defensa Civil de la provincia, Raúl Zandomeni, recordó que el río creció en forma amenazante a un ritmo de siete centímetros por hora antes de estacionarse, ayer, y puso de relieve los trabajos de defensa que están tratando de asegurar con bolsas de arena: "Si el terraplén es superado, tendremos 5000 evacuados", agregó.

Los damnificados son asistidos con alimentos por medio de Acción social de la comuna y de la provincia, que abastecían las demandas sin inconvenientes, aunque algunos pobladores reclamaban la entrega de colchones y de ropa para los barrios más afectados, La aceitera, Matadero viejo, El minuán, Molino, Cangurito y Puerto Ruiz.

En tanto, el río Paraná crecía de Santa Fe hacia el Sur, principalmente por el aporte del desmadrado río Salado, que provocó la tragedia de la capital santafecina. Los especialistas estiman que, en los próximos días, dificultará la evacuación del Gualeguay en el Paraná Pavón, pero no al punto de provocar un retroceso de las aguas.

En el Noroeste, 65 habitantes de Santa Elena fueron atendidos por los efectos que causó un deslizamiento de barrancas producido luego de las lluvias. La persistencia del buen tiempo permitió el regreso de las máquinas trilladoras a algunas parcelas de soja ya, cuando aún falta cosechar el 60% de las 1.020.000 hectáreas sembradas.

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