Animarse a armar comunidad

Martina Rua
(0)
16 de octubre de 2011  

El martes pasado comenzó una colecta para ayudar a la familia de un compañero de sala de cinco de mi hijo que atraviesa un sorpresivo momento de dificultad económica.

No hubo llamadas, no nos vimos a la salida del jardín- todos retiramos a los chicos en distintos horarios dependiendo de qué actividad hagan-, ni hubo una reunión organizada. Hubo una idea y hubo un mail. Y después de ese mail, una catarata solidaria de mensajes electrónicos que en estos días se fue transformando en ayuda tangible.

O hace un par de semanas, cuando los chicos se vistieron de científicos y la mamá de Lucas prestó su cámara. Más tarde subió las fotos -de todos los compañeros - y se tomó el -no siempre agradable- trabajo de etiquetar a cada mamá. Luego siguieron comentarios cariñosos. "Qué buenos amigos, qué lindo verlos crecer juntos", "Qué hermosa Franca, es para babear todo el día", "Me muero, miralo con esos anteojitos a Juani, cómo los quiero". "Acá tengo a upa a Frani que quiere comentar él las fotos, lo que me falta, ja ja ja." Esto pasa después de cada acto escolar.

Y no, no hablo de todas "mamás techies ". Hay quienes escriben desde la cuenta del hijo mayor o desde la cuenta del marido "porque todavía no se animan", y también las que usan y abusan del replay to all armando cadenas difíciles de seguir en nuestro día multitasking , pero? ¿qué importa? Ahora, en la histórica lista para armar la cadena telefónica de la escuela está el casillero del mail y eso significa sumar una nueva manera para acercarse.

Hace unos días compartí en Facebook: "Acabo de pensar que este chiquito en dos meses termina el jardín y se me hizo un nudo en el estómago". Andrea, Cecilia, Nadia, Gabriela, Mariela y Fernanda apretaron enseguida el botón "me gusta" y se sumaron: "Ay, ayer pensaba lo mismo", "Ufff? ni me lo digas", "Todavía no me recupero del acto del 25 de Mayo? me voy a llorar otra vez =)".

Este contacto diario nos mete en la cotidianidad de la otra. En su ser mamá y en su ser mujer. Estos "me gusta" nos permitieron conocernos y nos dieron ganas de armar asados y salidas allá abajo, en la vida 1.0.

En la sala de cinco "Los Superhéroes del Jardín", la tecnología juega un papel silencioso, pero diario. Sutil, pero extraordinario. A través de la tecnología, sí desde esos aparatos malignos, adictivos y que crean personas ensimismadas, desde ahí, las mamás de los Superhéroes nos estamos animando a armar comunidad.

*Periodista y mamá de Francisco, de 5 años.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.