Aquí los familiares esperan

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25 de febrero de 2004  

"Yo no he podido hablar con Mauricio desde que está detenido. Me enteré por la abogada, cuando le levantaron la incomunicación. Ni siquiera nos han llamado desde la Cancillería", relató Marcela Ordenes, la esposa de Martínez Vulcano. Sin embargo, admitió la mujer, el ministro Rafael Bielsa conversó con el joven y se comprometió a mediar.

"Hablábamos por teléfono casi todos los días y, de repente, me dejó de llamar. Y nuestro único amigo está en Murcia, donde Mauri trabajó varios meses como mozo antes de ir a Tenerife", detalló Ordenes, que tiene con su marido una hija de un año y nueve meses, Ivana.

El domingo último, Pablo Luna llamó a su familia en Mar del Plata desde la celda que comparte con Martínez Vulcano. "Lo notamos golpeado, bastante bajoneado. Pero trató de transmitirnos alegría diciendo que todo se solucionará rápido", contó Sergio, uno de sus seis hermanos.

No volvieron a tener contacto. "Sabemos que se están haciendo gestiones para que lo liberen pronto", dijo su hermano.

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