Arden bosques nativos en la Patagonia

No pueden controlar el fuego en el Parque Río Turbio, en Chubut; ayer se sumó otro frente entre Epuyén y El Maitén
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27 de diciembre de 2001  

RAWSON. - Pobladores evacuados y más de mil hectáreas de bosques arrasadas era el dato parcial de un dantesco incendio forestal que se desarrolla en los ejidos de Epuyén y El Maitén, en el noroeste chubutense.

El incendio se atribuye a la negligencia de personas que acampaban en la zona del arroyo El Pedregoso, según se informó.

Con cortafuegos que se practicaban contra reloj por el implacable avance del fuego, grupos de brigadistas trataban de proteger ayer la escuela situada en el paraje El Cohiue.

A ese lugar Defensa Civil había trasladado a pobladores rurales que viven dentro del área forestal para protegerlos del avance de las llamas a raíz de las altas temperaturas, la elevada presión atmosférica y fuertes vientos.

El fuego se inició en el arroyo El Pedregoso y se propagó rápidamente hasta alcanzar la ruta nacional 258, que une Esquel con San Carlos de Bariloche, pero el fuerte viento se encargó de hacer volar las cenizas y explotar las piñas de los árboles lanzándolas del otro lado del camino.

Al atravesar el sendero, cuyo tránsito debió interrumpirse por algunas horas, el incendio se dividió en dos frentes.

Las dos lenguas de fuego atravesaron la estancia Las Mercedes, propiedad de los empresarios Carlos Spadone, Héctor y Orlando Fernández.

Uno de los frentes del incendio rodeó el casco del establecimiento situado junto a un pequeño lago.

Vidas en riesgo

Fue precisamente el espejo de agua el que contuvo ese avance del incendio. Sin embargo, el otro frente continuó quemando grandes extensiones de bosque nativo en dirección a la ruta que une Epuyén con El Maitén, poniendo en riesgo la vida de varios pobladores afincados en la zona aledaña a aserraderos y a la escuela del paraje El Cohiue.

La dirección de Bosques y Parques del Chubut había reunido 130 brigadistas provenientes de las centrales de incendios forestales de Cholila, Corcovado, Alto Río Senguerr, Esquel, Lago Puelo y también contaba con la colaboración de hombres y elementos del Plan Nacional de Manejo del Fuego y del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios de Río Negro, con asiento en la localidad de El Bolsón.

No hay aviones hidrantes operando en la zona y tampoco los helicópteros destinados a prestar colaboración en la lucha contra los incendios forestales poseen un helibalde para arrojar agua. Sólo son empleados para facilitar el traslado de los brigadistas a los frentes de los incendios y realizar la vigilancia de la dirección en que van avanzando las llamas.

Por otro lado, desde hace una semana otro grupo de brigadistas trabaja en el combate de un incendio que se desató en el Parque Provincial del Río Turbio al sudoeste del Parque Nacional Lago Puelo.

Las autoridades desconocen el origen del fuego y evaluaron que asciende a más de 3000 las hectáreas afectadas.

Los bosques incendiados están constituidos mayoritariamente por ejemplares de cohiue y ciprés.

En el parque viven pobladores rurales, algunos de los cuales sufrieron la destrucción de sus casas e instalaciones agropecuarias aunque, hasta el momento, no hubo que lamentar consecuencias personales.

Para combatir el incendio los brigadistas requieren del apoyo de un helicóptero debido a que a la zona sólo se accede por vía lacustre o a caballo bordeando el lago Puelo.

Los fuertes vientos han venido limitando las operaciones de la aeronave provocando la demora en controlar el incendio.

Una reserva de 57.000 ha

El Parque Provincial del Río Turbio es una reserva de 57.000 hectáreas que ya sufrió la devastación de parte de sus bosques en un incendio que se propagó en enero de 1996 y que afectó a una superficie similar a la del siniestro que se registra en estos momentos.

Desde el comienzo de la temporada actual del alerta de incendios forestales en Chubut se registraron más de setenta focos.

La falta de lluvias suficientes en los últimos tres meses aumentó el riesgo de que se desaten incendios por lo que se requirió a los habitantes cordilleranos y turistas la máxima precaución al encender fuego en la zona.

Es por eso que se insiste en alertar sobre la necesidad de evitar que los fogones queden encendidos, que se arrojen colillas de cigarrillos o se realicen quemas.

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