Aumenta 73% el precio del pasaporte

Costará 130 pesos; la suba fue autorizada por el Gobierno
Ángeles Castro
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7 de mayo de 2003  

A partir de pasado mañana los pasaportes costarán 130 pesos, un 73 por ciento sobre el valor actual, de 75 pesos. El aumento fue autorizado por el Gobierno en respuesta a un reclamo de la empresa Ciccone Calcográfica, proveedora de las libretas para confeccionar los documentos, que había restringido el suministro -según adujo- por falta de presupuesto.

Así lo confirmaron ayer fuentes de la Policía Federal y de la Presidencia de la Nación, que estimaron que con el acuerdo alcanzado la entrega de los pasaportes podría normalizarse en un mes.

Tal como informó hace dos semanas LA NACION, la escasez de cartillas provocó demoras superiores a los dos meses y medio en la emisión de los documentos, cuando el plazo normal rondaba los quince días.

La imprenta -explicó oportunamente su gerente general, Mario Verdún- emplea un 90 por ciento de insumos importados en la fabricación de las libretas, que a principios del año último se encarecieron conforme la devaluación del peso.

"Nosotros pagamos en dólares y cobramos al Estado en pesos. Desde entonces, perdemos 1.800.000 pesos por mes", sostuvo el directivo de Ciccone Calcográfica. Y agregó que, con esa diferencia sobre sus hombros, la firma no podía estar al día con la provisión.

Un reclamo de larga data

Por eso, la imprenta había iniciado un expediente ante el Ministerio de Economía, en pedido de un aumento en las partidas giradas para la elaboración de los pasaportes.

El trámite no evolucionó hasta después de la publicación en LA NACION del conflicto existente y del consecuente perjuicio originado a miles de personas que deseaban salir del país. Hace dos semanas, sumaban 140.000 los documentos atrasados.

Ante la noticia, varios abogados consideraron que el Gobierno violaba garantías consagradas por la Constitución nacional.

En todos los casos -expresaron los letrados Alejandro Carrió, titular de la Asociación por los Derechos Civiles, y Andrés Gil Domínguez, profesor de Derecho Constitucional en la UBA- se impedía ejercer el derecho a entrar, permanecer, transitar y salir del país.

Además, agregaron que, según cada situación personal, tampoco se respetaban el derecho a la salud, o al trabajo, o a la libertad.

"Si el Estado impone una condición (para abandonar el país), no puede luego no cumplirla", agregó Carrió.

Al día siguiente, fuentes de la Secretaría de Hacienda anunciaron que Economía había decidido aumentar los fondos destinados a Ciccone Calcográfica para destrabar la entrega de los papeles necesarios para que la gente viajara al exterior.

Pero para entonces, nadie adelantó que la actualización de las tarifas recaería sobre el bolsillo de los ciudadanos.

Sin embargo, dos reglamentaciones oficiales dieron en los últimos días luz verde para que la proveedora cobre por cada pasaporte 86,04 pesos más IVA -un total de $ 104,10- en reemplazo del valor anterior, y para que la policía recaude algo más de 25 pesos para la administración pública nacional por la venta de dicho documento.

Se trata del decreto presidencial 1017/2003, publicado en el Boletín Oficial del 29 del mes último, y de la decisión administrativa 48/2003 del Ministerio de Economía, publicada ayer en el mismo registro.

Fuentes del Departamento de Documentación Personal de la Policía Federal -donde se tramita el pasaporte, en Azopardo 620 de esta ciudad- confirmaron en la víspera que el incremento en el precio regirá desde pasado mañana.

En tanto, quedará sin modificación el valor de la cédula de identidad, emitida por la misma división policial, fijado en 17 pesos.

Respecto de los documentos demorados, voceros de Ciccone Calcográfica aseguraron ayer que la empresa había sido notificada del incremento de las partidas que cobraría y que, por eso, en los últimos diez días ya entregó 45.000 libretas.

En los primeros cuatro meses del año -reveló oportunamente el gerente general de la compañía- sólo habían remitido a la policía 700.000 pasaportes.

Normalización

Por su parte, en el Departamento de Documentación Personal ratificaron la recepción de las cartillas y revelaron que comenzó la normalización en el reparto de los documentos atrasados. Además, las fuentes detallaron que todo el personal fue abocado a la agilización de los trámites y estimaron entre 20 y 30 días el lapso de regularización para la entrega de los pasaportes demorados.

Una vez ordenada la emisión dentro de los plazos normales, las solicitudes que ingresen serán resueltas en el plazo habitual de 15 días.

Durante la emergencia por la falta de libretas -describió el comisario mayor Miguel Angel Colella, responsable del Departamento de Documentación Personal- el pequeño remanente que la policía tenía en stock fue reservado para los casos de urgencia.

Por ejemplo, para los enfermos que requerían atención médica en el exterior y sus familiares, para los parientes de personas accidentadas en el extranjero y para los residentes en otro país que necesitaban regresar allí.

También, para superar la contingencia, la policía reinstaló la revalidación de pasaportes vencidos por medio de la aplicación de un sello en el mismo documento. Este procedimiento -explicó Colella- había sido abandonado hace tiempo por cuestiones de seguridad.

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