Caritas espera más donaciones

Con una llamada telefónica se puede contribuir con $ 5 que se debitan de la cuenta
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22 de diciembre de 2001  

“Llamá a Caritas y ayudá a que muchas familias tengan un futuro mejor.” Como ocurre desde hace ocho años, con ese mensaje Caritas lanzó su convocatoria navideña. Pero esta vez la propuesta encontró a las familias demasiado preocupadas por su propio futuro.

Según los organizadores, el resultado de la colecta, hasta el momento, es “muy floja”. Y aunque no se atreven a definir las causas, todos sospechan que la crisis económica y el desánimo general tienen bastante que ver en la magra campaña

La colecta comenzó el 1° del actual y continuará hasta fin de mes. El mecanismo para colaborar es simple: se llama al 0605-111-2345 y por cada llamada se donan $ 5 que se debitan luego de la factura telefónica.

Se puede llamar desde la Capital, el Gran Buenos Aires y Córdoba. Además, quien quiera realizar aportes por medio de su tarjeta de crédito puede hacerlo por el 0810-2 Caritas, es decir, 0810-2-2274827.

De los cinco pesos que se donan por teléfono, Caritas recibe $ 4,43. El resto cubre los gastos del sistema de colectas telefónicas.

Con los aportes recibidos, Caritas solventa programas destinados a la infancia, la atención familiar y el desarrollo comunitario en todo el país.

En la campaña del año último se recibieron más de 25.000 llamadas. La recaudación se destinó principalmente al sostenimiento de centros de atención familiar, comedores, jardines maternales, hogares de niños y a proyectos de educación y salud.

La colecta se realiza todos los años, desde 1994. Entre las siete campañas anteriores, Caritas recibió más de 350.000 llamadas. Sin embargo, en los últimos tres años la cantidad de aportes ha ido decreciendo, acompañando el deterioro del país.

En 1998 se recaudaron $ 215.000. El año siguiente la suma bajó a $175.000. Y el año último la colecta siguió cayendo: se recaudaron $ 130.000.

Esos fondos se distribuyen de la siguiente manera: el 39 por ciento se destina a programas de apoyo integral a la infancia; el 37 % al mantenimiento de centros de atención familiar; para educación, salud y otros servicios comunitarios se destina el 14 %de la recaudación, y el 10% restante se invierte en el interior.

Volver a empezar

“Compartir materialmente es un deber, pero cuando las carencias se acentúan y la incertidumbre parece ahogarnos hay que recurrir con más fuerza a los valores espirituales que en realidad deberían ser la riqueza más preciada”, destaca Pat.

El lector recuerda que “siempre se puede recomenzar” porque éste es el ejemplo de fe en Dios, que a veces “permite grandes males para conseguir inmensos bienes”.

“La fe puede mover montañas, sólo deseo que mueva los corazones de todos los argentinos.”

Celeste y blanca

Vaiks espera que en esta época surja “el verdadero ser argentino y que lo demostremos con actos no violentos”.

Para él, es el momento de colgar de las ventanas de nuestras casas esa bandera argentina que sacamos para los mundiales, y así pasar “una Navidad celeste y blanca”.

Con esperanza

Vicky dice que los argentinos “hoy más que nunca” deben unirse y mantener la esperanza.

También invita a hacer todo lo posible para que“al menos en nuestras familias” exista la fe en el porvenir”.

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