Carlos Regazzoni: un renacentista urbano

Hernán Zenteno
(0)
2 de mayo de 2014  

"Tengo las bolas llenas con las fotos", se sincera Carlos Regazzoni [Carlos Regazzoni reconoce que está cansado de que le tomen fotos]. Se nota que quiere ser atento pero tiene la cabeza en otra cosa. "¿Ya está?", pregunta varias veces. Se lo ve enfocado en las modificaciones que está haciendo en su vivienda, algunos vagones de ferrocarril en Retiro que va adaptando a medida que crece, como esa casas chorizo de antes. Pablo (Moreno), uno de sus colaboradores, viene con una madera que encontró por ahí, pero a Regazzoni no le convence porque es hueca. "Es lo que hay", repite una y otra vez como queriéndose convencer. De repente, quizá con la misma velocidad con la que cambia las formas de arte que hace, pide ayuda a Pablo y a Francisco (Diaz) para poner unos cuadrados de metal que van a servir de estantes. Y empieza a soldar. "Es la herramienta que mas uso", dice. Y no es de extrañar ya que tanto en Argentina como en Francia su obra cuenta con más de tres mil esculturas, algunas monumentales, como un dinosaurio.Y para la pintura, de las que hizo cuatro mil acrílicos, no usa atril. Pinta directamente sobre madera, en donde sea que pueda apoyarla para trabajar.

Esquiva hablar de arte o del interés de los franceses en su obra, prefiere cocinar algunos fideos con albahaca de su quinta y entre sorbos de vino examina como progresa la remodelación.

A este artista famoso que hospedó a Antonio Banderas y recibió a otras tantas figuras del espectáculo, le cuesta mirar a cámara. Muchas veces reacciona levantado los brazos con hospitalidad, como recibiendo a un potencial espectador o tal vez porque en el fondo tiene todavía algo de niño. Un pibe que quiere seguir jugando.

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.