Carrascosa pide que indaguen a un ex vecino de Carmel

Otro testigo complica al marido preso
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7 de mayo de 2003  

La defensa de Carlos Carrascosa está corriendo contra el reloj. Los abogados del viudo de María Marta García Belsunce, detenido por el homicidio, presentaron ayer ante la Justicia un escrito en el que señalan que un ex vecino de Carmel puede ser partícipe del crimen.

La presentación se realizó ayer, cuando restan dos días para que el fiscal de Pilar Diego Molina Pico decida si tiene,o no, suficientes elementos para solicitar su prisión preventiva.

La embestida de los familiares de la víctima contra Nicolás Pachelo -el ex vecino de Carmel- se sumó ayer a una denuncia por falso testimonio contra el médico Santiago Biasi, quien, según declaró, advirtió que María Marta García Belsunce pudo haber muerto de un tiro y no accidentalmente en la bañera. El médico agregó más detalles. Declaró haber visto a unos 150 metros del country a un patrullero y que los propios policías le confesaron que no entraron porque "les habían dado un premio para la comida", según dijo el abogado José Licinio Scelzi.

No obstante, ayer, en la fiscalía de Pilar se siguieron sumando indicios que complican la coartada de Carrascosa. Un empleado del club house de Carmel, encargado del delivery, declaró que cree recordar que el viudo estuvo la tarde del domingo 27 de octubre último en el restaurante y no en casa de su cuñado Guillermo Bártoli, como dijo. Y en esa guerra de testigos que ubican a Carrascosa en uno y otro lugar, la defensa parece ganar por nueve a seis.

Mientras la investigación se centra en precisar esta circunstancia y apurar las pruebas de ADN para saber de quién es la sangre y los cabellos hallados en la escena del crimen, ayer la defensa de Carrascosa jugó sus cartas procesales contra su sospechoso predilecto: el ex vecino Pachelo.

Los abogados Scelzi y Marcelo Nardi resumieron en 14 carillas las razones por las cuales creen que el fiscal Molina Pico debe indagarlo como sospechoso. Sostienen que, contra lo que declaró, Pachelo estaba en Carmel entre las 18 y las 19 del día del crimen, pues no hay constancia de que se haya registrado su salida. Pachelo afirma que su egreso no fue registrado y que llegó al country a las 23.30.

La defensa agregó que el análisis de las llamadas realizadas desde y hacia el celular de Pachelo indican que a las 19 y las 19.30 estaba operando en la zona de Pilar. No obstante, el vecino sostiene que a esa hora estaba llegando a la casa de su madre, en Retiro.

Dijo que concurrió al Paseo Alcorta, donde realizó una compra de guantes. Aportó un ticket y un comprobante de tarjeta de crédito de su madre, pero la defensa sostiene que ello no prueba que hubiera estado allí.

Además, los abogados recogieron testimonios que indican que vieron a Pachelo corriendo por el interior de Carmel antes de las 19 y que casi se cruza en su camino con María Marta García Belsunce, que llegaba a su casa en bicicleta. Pachelo lo negó, al sostener que después de venir de jugar un partido de fútbol "no quedan ganas de correr".

La defensa también siembra sospechas sobre cómo se enteró el vecino de la muerte de la víctima: recoge testimonios contradictorios que sostienen que desde la madrugada del lunes 28 de octubre conocía no sólo de la muerte de María Marta García Belsunce, sino de que presuntamente había sido asesinada. Por ejemplo el de un mozo de una estación de servicio a quien le comentó el asunto entre las 6 y las 7 de ese día, cuando su empleada doméstica, en cambio, asegura que le preguntó por un accidente a las 9, luego de levantarse de la cama.

Por eso concluyeron que "Pachelo estuvo en Carmel, cerca de la víctima, el día y en el horario del crimen, a pesar de que él lo niegue".

Es casi el mismo argumento que el fiscal Molina Pico esgrimió para pedir la detención de Carrascosa: poner en duda su coartada para considerarlo sospechoso del crimen.

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