Condena judicial por despedir a un operario que padece sida

El fallo es de la Suprema Corte; la empresa debe resarcirlo
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3 de diciembre de 2001  

MAR DEL PLATA. La Suprema Corte de Justicia bonaerense confirmó el fallo de un tribunal de esta ciudad que, por primera vez en nuestro país, condenó a una empresa a resarcir por daño psicológico a uno de sus ex operarios, que fue despedido ni bien se comprobó que tenía sida.

Por unanimidad, el máximo tribunal provincial arribó a esa determinación luego de rechazar el recurso extraordinario que presentó la jabonera marplatense Materia Hermanos, empleadora del demandante, pues consideró que tal petición "no podía prosperar por su manifiesta insuficiencia técnica" y por contener "argumentos de hecho inabordables en esta instancia, salvo absurdo que no ha logrado demostrar", tal como consta en la documentación a la que accedió LA NACION.

La Corte también ratificó la condena impuesta a la compañía por la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial marplatense, a mediados de 2000, que apoyó gran parte de su decisión en la ley 23592/88, conocida como "ley antidiscriminación", cuyo autor es Fernando de la Rúa, quien, por otra parte, declaró como testigo durante la instrucción de esta causa.

En aquella oportunidad los jueces Nélida Zampini, Raúl Dalmasso y Rafael Oteriño, destacaron que "aunque el daño psicológico no constituye en sí una categoría que permita resarcimiento en forma autónoma del daño moral, se admite su reconocimiento cuando mediante un peritaje se detecta el matiz patológico provocado por la situación invocada".

Los magistrados prestaron especial atención a los resultados obtenidos por los especialistas que entrevistaron al ex operario, quienes concluyeron que el demandante "padecía una alteración en su afectividad evidenciada por tristeza y pensamientos de contenido depresivo, por la reiteración de ideas de muerte. Esto último se entiende como una reacción a las pérdidas sufridas, fundamentalmente su trabajo, concomitante con el diagnóstico de portador de HIV".

Finalmente, los camaristas condenaron a la empresa a indemnizar a su ex empleado con 123.000 pesos en concepto de daño moral.

Tras 26 años de labor

El incidente que disparó este conflicto sucedió en 1995 cuando Materia Hermanos, una de las firmas más tradicionales del balneario, efectuó un análisis compulsivo a todo su personal y detectó que uno de sus obreros era portador del sida.

Al hombre, con 26 años de antigüedad y único sostén de su madre, se le dio una licencia por seis meses y, cumplido el plazo, se le prometió que iba a pagársele el salario de por vida, con la condición de que no volviera a reintegrarse a sus tareas.

De nada sirvió que se demostrara que por la índole de su trabajo y el estado de salud del portador, sus compañeros de labores no corrían riesgo de contagio. Así, se dio por despedido y comenzó una batalla judicial. Los abogados de la jabonera apelarían ahora ante la Corte Suprema de la Nación.

"Nos amparamos en la ley antidiscriminación y en todas las instancias se nos dio la razón, por lo que suponemos que aún la más elevada del país, seguirá la línea de los magistrados precedentes", dijeron a LA NACION Laura Shedden y Alfredo Jozami, los letrados que asisten al ex empleado.

"Con todo -puntualizaron-, esto fue tan arduo que debimos convocar a De la Rúa, cuando era jefe del Gobierno de Buenos Aires, para que testificara en este proceso."

La presencia del ahora primer mandatario obedeció a que los apoderados de la empresa respaldaron ante su temor al contagio del personal con un video en el que aquél aparecía recorriendo un hospital porteño, con un barbijo puesto. "Tal actitud, a juicio de los letrados de Materia Hermanos, obedecía a que para el visitante tal lugar era peligroso", señaló Shedden. "Obviamente -añadió-, al declarar por escrito, De la Rúa afirmó que el barbijo era para proteger a los internados, es decir, lo opuesto a lo que sostenía la demandada."

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