Condenan a 28 años de prisión a un taxista por violaciones múltiples

El delincuente, de 39 años, ultrajó a tres mujeres a las que previamente condujo por la fuerza a albergues transitorios, cometió siete robos y ocho secuestros, todos mediante amenazas con presuntas armas de fuego y balas
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7 de diciembre de 2001  • 10:58

Un tribunal oral porteño condenó a la inédita pena primaria de 28 años de reclusión a un taxista violador que ultrajó a tres mujeres e intentó lo propio con otras, en el marco de un impresionante raid delictivo.

El Tribunal Oral número 11 condenó a esa pena, la mayor impuesta a una persona sin que se le computaran condenas anteriores, ante "la gravedad de los hechos cometidos" por José Américo Salvador, quien en sólo 15 días -en marzo de 2000- violó a tres mujeres a las que previamente condujo por la fuerza a albergues transitorios, cometió siete robos y ocho secuestros, todos mediante amenazas con presuntas armas de fuego y balas.

El fallo está llamado a sentar nueva jurisprudencia y zanjar una antigua discusión judicial, según la cual la pena mayor aplicable a un delincuente es de 25 años de cárcel.

En el veredicto, los jueces Enrique Pose, Floreal De Laurentis y Enrique Alvarez Aldana graduaron la pena "siguiendo los últimos precedentes judiciales", según los cuales -interpretaron- "la pena privativa de la libertad no es más de 25 años de prisión o reclusión, puesto que dicho monto ha sido elevado con el dictado de la ley 23.077", que modificó el Código Penal en 1984.

El condenado Salvador, de 39 años de edad, cometió los hechos entre el 5 y el 20 de marzo de 2000.

El 5 de marzo, una mujer abordó su taxi a las cuatro de la madrugada en el barrio porteño de Palermo, pero a poco de iniciado el viaje el conductor amenazó a su pasajera con una bala y la violó, además de sacarle el dinero que tenía.

El 11 de marzo a las 22.30, en una situación casi calcada en el "modus operandi", Salvador violó a una mujer que subió al taxi en la intersección de Arcos y Mendoza.

Una semana después, el 18 de marzo, realizó la misma operatoria para reducir a su víctima, que había abordado el taxi en la intersección de Cramer y Juramento.

En el ínterin de ese derrotero delictivo, Salvador robó a otras cinco mujeres e intentó violarlas, pero por distintas circunstancias explicadas en el auto de elevación a juicio, no pudo concretar su cometido.

Finalmente, el 20 de marzo, una de sus víctimas consiguió advertir al conserje de un albergue transitorio y, mediante el ardid de fingirse descompuesta, posibilitó que el violador fuera detenido por la policía.

Mientras Salvador pedía una habitación al conserje, la mujer le indicó con un gesto que su secuestrados y potencial violador tenía un arma, y ya en el cuarto fingió un desmayo: el delincuente fue en busca de auxilio y así pudo ser detenido por efectivos policiales.

Fuente: DyN

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