Córdoba espera la llegada de dos millones de turistas

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1 de diciembre de 2001  

CORDOBA.- La provincia de Córdoba enfrenta la temporada turística confiada en que 2 millones de argentinos van a elegirla para pasar su descanso estival. Ese fue el número de visitantes del verano anterior y apuesta a seducirlos otra vez con una fórmula exitosa en los últimos dos años: una buena promoción del paisaje serrano surcado por arroyos y murmullos combinado con renovadas propuestas que le han cambiado la cara a la oferta turística cordobesa.

Ese nuevo perfil de la estrategia mediterránea le ha colocado el acento al turismo alternativo y cultural, a una nutrida y calificada cartelera de espectáculos, a precios puestos a tono para disputarles el mercado a las tentaciones brasileñas favorecidas por su paridad cambiaria y un dispositivo de seguridad pública para garantizar la tranquilidad a los veraneantes.

El abanico es amplio: trekking, senderismo, montañismo, mountain bike, cicloturismo, overland, cabalgatas, avistaje de fauna, safaris fotográficos o travesías por los cerros. Cabe agregar el turismo rural en estancias o campos, en algunos de los cuales todavía se puede tomar contacto con vestigios de asentamientos precolombinos de indios comechingones.

En el Valle de Punilla están emplazadas algunas de las más conocidas ciudades serranas: Villa Carlos Paz, Cosquín, La Falda, La Cumbre y Capilla del Monte, por citar las más grandes, colocadas como marcando postas sobre la cinta asfáltica de la ruta nacional 38. Y otras más pequeñas, como Valle Hermoso, Huerta Grande, Villa Giardino, Los Cocos o Tanti.

La puerta de entrada al valle es Carlos Paz, que se ofrece con la mayor cantidad de plazas de alojamiento de las serranías cordobesas. Pero hoy en Córdoba no hay predominios absolutos. Los valles de Calamuchita y Traslasierra compiten con Punilla en un pie de igualdad. En el primero, con Villa General Belgrano, La Cumbrecita, Santa Rosa y Alta Gracia, por citar las más grandes; en el segundo, con Mina Clavero, Nono, Cura Brochero, entre otros pueblos serranos. La zona con epicentro en Villa General Belgrano ha crecido sobre la base de aplicar una "inteligencia" turística y un empuje empresario que la ha posicionado como una plaza "fuerte".

Mina Clavero, en Traslasierra, espera a los turistas con promesas de torneos de fútbol y voley playero o clases de aerobic junto a sus ríos. Y sin descuidar detalle, anuncia que mientras los mayores se distraen con esas actividades un grupo de "guarderías infantiles en la arena" se ocupará de los "bajitos".

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