De la Rúa dijo que no ordenó la represión

Presentó un escrito a Servini de Cubría
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27 de diciembre de 2001  

En sendos escritos presentados ante la Justicia, el ex presidente Fernando de la Rúa y el ex secretario de Seguridad Enrique Mathov deslindaron ayer responsabilidades por la muerte de siete personas ocurridas durante la represión policial de la manifestación del jueves último en el centro porteño.

Las presentaciones se efectuaron ante la jueza federal María Servini de Cubría, que investiga a los ex funcionarios y al ex jefe de la Policía Federal Rubén Santos por esos homicidios y por las lesiones sufridas por los manifestantes.

Se desconoce si De la Rúa indicó que fue Mathov quien ordenó la represión o si Mathov apuntó a Santos, pero fuentes cercanas al ex presidente adelantaron que hoy darán a conocer un comunicado de prensa para explicar la postura del ex jefe del Estado.

Mathov indicó que recibió la instrucción de la "autoridad política" de despejar la Plaza de Mayo y que así lo retransmitió al entonces jefe de la Policía Federal.

Ayer declararon varios testigos de los sucesos en los que murieron siete civiles. Tres de los que declararon presenciaron la muerte de Alberto Márquez, en Sarmiento y 9 de Julio. Fueron coincidentes en afirmar que Márquez estaba sentado en un banco de la plazoleta cuando vio la corrida de manifestantes y se sumó para huir de sus perseguidores. En ese momento dispararon contra la multitud desde un auto blanco con una baliza policial cuatro personas vestidas de negro.

Según dijeron fuentes judiciales a LA NACION, esa descripción puede coincidir con la de policías protegidos por chalecos antibalas.

Aún no se conocen las identidades de algunos de los siete muertos caídos por la represión policial. El viernes último los informes de sólo dos de las autopsias habían llegado a los tribunales federales.

Ayer, Servini de Cubría ordenó que se allanaran las oficinas que el SAME (el servicio de emergencias de la Ciudad) tiene en las oficinas situadas en Zuviría y La Plata, en el barrio de Boedo. El procedimiento fue dispuesto para secuestrar los legajos abiertos con relación a la atención médica prestada por sus ambulancias a los cientos de heridos durante la manifestación del jueves último.

También se ordenó a la Gendarmería Nacional realizar peritajes sobre los cristales del edificio bancario de Chacabuco y Avenida de Mayo desde donde partieron disparos que mataron a uno de los manifestantes que estaban con un grupo que atacó a pedradas el lugar.

Los fiscales de la causa Luis Comparatore y Patricio Evers pidieron ayer a la Policía Federal un listado de todos sus hombres y recursos asignados a la represión de los disturbios, un organigrama con la cadena de mandos y la identificación de todos los vehículos y armamento utilizados tanto el miércoles como el jueves últimos.

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