Desagotan hoy la ciudad de Santa Fe

Preocupan ahora la atención sanitaria y la recolección de 1200 toneladas de basura acumulada por efecto de la inundación Las bombas sacarán el agua almacenada en el sector más bajo del barrio Santa Rosa de Lima Esta semana el gobierno deberá decidir cómo resuelve los daños estructurales
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19 de mayo de 2003  

Hoy, después de la catástrofe hídrica que provocó el desborde del río Salado en todos los barrios del Oeste, y que derivó en la evacuación de 150.000 pobladores, esta capital quedará totalmente desagotada.

Cuando las bombas extraigan lo que queda almacenado en el sector más bajo del barrio Santa Rosa de Lima, en el extremo oeste, la ciudad será liberada de aquellas aguas que anegaron una franja de diez kilómetros de largo por tres de ancho, cubrieron 27.890 viviendas y dejaron el trágico saldo -hasta ahora- de 24 muertos, según informes oficiales. Esto permitirá que comiencen a resolverse los aspectos puntuales de la emergencia. Por ejemplo: el destino que se dará a los evacuados sin vivienda; la ayuda a quienes perdieron todas sus pertenencias bajo el agua; la reubicación de los asentamientos de evacuados, en especial, los grupos alojados en escuelas donde el 2 del mes próximo se reanudarán las clases. También se deberá prever la ayuda económica a las empresas y la progresiva recuperación de rutas para normalizar las conexiones del interior con Santa Fe. "Esta será la semana de las decisiones, donde se resolverán las obras que en el futuro deberán evitar inundaciones como la que vivimos los santafecinos. Pero, además, hay otras cuestiones puntuales, como es el caso de la extraordinaria cantidad de basura, que puede provocar algunos riesgos en la salud de esta población", explicó ayer a LA NACION el ministro de Obras Públicas local, Edgardo Berli.

Más allá de las dificultades que generaron las lluvias del fin de semana último, el servicio de 33 bombas, que juntas reunieron una capacidad de desagote de 40 millones de litros/hora, terminará hoy de retirar el agua desde la zona más baja y próxima al terraplén Irigoyen. Pero, por unos días, nadie podrá reinstalarse en las viviendas de la zona que permaneció inundada durante más de una quincena, ya que se dispuso un relevamiento del estado actual de cada vivienda para resolver el mecanismo de asistencia. Según se pudo comprobar en una primera revisión, cerca de 2000 casas quedaron totalmente inhabitables y un millar más estará sujeto a revisión municipal porque presenta un progresivo deterioro estructural.

Carpas bajo el agua

De ese modo, las 400 personas alojadas en carpas donadas por el gobierno italiano, instaladas en el campo deportivo del club Newell´s Old Boys, en las inmediaciones del Hospital de Niños, continuarán por un tiempo más en ese lugar. A pesar de los inconvenientes que denunciaron la semana última, cuando las precipitaciones inundaron las estructuras, que no eran impermeables.

También se deberá resolver otro problema: quienes habitan en ese lugar desde comienzo de la semana última no tienen duchas (sólo existen baños químicos) y las autoridades sanitarias temen que aquellos que diariamente se trasladan hasta sus viviendas de la zona anegada transmitan enfermedades y generen un brote epidémico.

El tema ocupó al coordinador del Sistema de la Organización de las Naciones Unidas en la Argentina, Carmelo Angulo Barturen, quien aconsejó a Reutemann el traslado de las personas alojadas en ese campamento hacia edificios mejor acondicionados. A partir de hoy, 40 equipos de profesionales evaluarán los daños en las viviendas. Esta revisión incluye a los complejos Fonavi, algunos de los cuales, como el situado en las inmediaciones de Colón, presentaron hundimientos de terreno en los accesos y patios. Uno de los problemas que más preocupan es la basura en la zona anegada. De las 150 toneladas diarias que se recolectaban antes del desastre, hoy se necesita recoger 1200 toneladas en el mismo lapso.

En cuanto a la red vial, severamente afectada, por ahora, la salida desde esta capital hacia el Sur seguirá limitada al puente carretero hacia Santo Tomé, que permite el paso alternado de tránsito liviano y pesado. El puente de la autopista Santa Fe-Rosario está sometido a controles técnicos, pero no hay fecha para su rehabilitación. Entretanto, el gobernador Reutemann se reunirá hoy con los legisladores nacionales por Santa Fe, para impulsar una ley que permita destrabar fondos destinados a financiar proyectos contra inundaciones.

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