Desde la escuela, buscan prevenir la obesidad

Dos ministerios lanzaron recomendaciones para generar hábitos saludables en todo el país
Dos ministerios lanzaron recomendaciones para generar hábitos saludables en todo el país Fuente: Archivo
Fabiola Czubaj
(0)
22 de marzo de 2019  

En las escuelas del país, el menú escolar deberá incorporar cambios para cumplir con las nuevas guías nacionales de prevención del sobrepeso y la obesidad. El agua segura como única bebida escolar, la eliminación de productos ricos en sodio, azúcar y grasas saturadas, y la incorporación de más frutas y verduras, son algunas de las recomendaciones que ayer presentaron los ministerios de Salud y Educación de la Nación.

"La situación epidemiológica de sobrepeso y obesidad infantil en la Argentina es muy preocupante. Es una epidemia que está creciendo y que afecta a más de uno de cada tres chicos y adolescentes", dijo Verónica Schoj, directora nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles.

De no revertir la tendencia, en el futuro seguirá aumentando la población con diabetes, cáncer y enfermedad cardiovascular. Pero, entre las consecuencias más inmediatas, Schoj enumeró las dificultades en la inserción social, la discriminación, el bullying y la reducción del rendimiento escolar.

La flamante "Guía de Entornos Escolares Saludables", que se redactó en 2017 y se consensuó el año pasado en una mesa interministerial, reconoce a la escuela como la institución "más importante en la promoción de la actividad física en la niñez y la adolescencia".

Así, recomienda incorporar Educación Física como materia obligatoria tres veces por semana, 60 minutos cada clase, pero nunca menos de 120 minutos en dos clases por semana. "No se podrá reagrupar el tiempo en un solo día", se indica.

En el resto de las materias, los alumnos deberían hacer "pausas activas" de 5 minutos cada 40 que pasen sentados. Basta con que se pongan de pie o hagan algún ejercicio de intensidad leve o moderada dentro o fuera del aula. También se insta a diseñar clases de modo que disminuya el tiempo que los chicos pasan en una silla.

Siempre habrá que garantizar la accesibilidad para los chicos y los adolescentes con discapacidad.

El texto también apunta a regular la venta de alimentos y bebidas en el quiosco, la cantina o el buffet escolar. Promueve la oferta de productos naturales o poco procesados, como frutas, leche o yogur, y la eliminación de aquellos con alto contenido de azúcar, sodio o grasas saturadas, incluidas las gaseosas, las golosinas y los snacks.

En los comedores, además de mejorar la capacitación del personal, habrá que evitar salar las comidas y retirar el salero de las mesas. Además, las escuelas deberán garantizar el acceso al agua segura. "Ayuda a prevenir enfermedades diarreicas y el síndrome urémico hemolítico", se aclara. Las guías exigen eliminar de las escuelas toda forma de publicidad, promoción y patrocinio de alimentos y bebidas.

En los próximos días, las guías se publicarán en el Boletín Oficial. Pero, para garantizar su aplicación en las escuelas del país, el próximo lunes empezará su presentación a los ministros de Salud y Educación provinciales. Será en las reuniones de los consejos federales de ambas áreas de gobierno. Ahí, también, los ministros nacionales pedirán su adhesión. "Es el primer paso", afirmó Schoj. "Las guías son un estándar para impulsar la normativa que regule los entornos escolares para prevenir el sobrepeso y la obesidad".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?