El agua fue impiadosa con los quinteros

Las pérdidas son incalculables
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5 de mayo de 2003  

RECREO, Santa Fe.- A 17 kilómetros de la ciudad de Santa Fe se escuchó decir: "No quedó nada, hay que empezar todo de nuevo".

La queja es del quintero Gonzalo Tardioli y es la misma que sale de labios de todos los que aquí contemplan los destrozos de su producción hortícola.

Lo acompañan en su lamento también todos los consumidores que, en este momento, buscan en vano la posibilidad de conseguir verdura de hoja, lechuga, acelga o calabaza.

Lo cierto es que en Recreo el agua invadió las quintas en forma despiadada, después de romper el muro de contención que era aquí la vía del ferrocarril.

Tardioli, productor de toda la vida en esta localidad de 132 kilómetros cuadrados, afirma que nunca vivió una situación semejante.

Todo lo que él cultivó en las seis hectáreas de su propiedad se encuentra ahora bajo el agua.

"Qué hago, pregunta. Para arrancar de nuevo necesito 10.000 pesos, del banco no puedo esperar nada, la verdad es que estoy desesperado", asegura.

Pérdidas considerables

Todos los productores hortícolas de lo que se conoce como el cinturón verde santafecino, que incluye, entre otras, las localidades de Recreo, Monte Vera y Angel Gallardo, han sufrido pérdidas de una magnitud considerable.

"No tenemos todavía una evaluación precisa", comentó Miguel Andretta, presidente del Mercado Abastecedor de Frutas y Hortalizas de Santa Fe.

"Pero lo que sí sabemos sin duda alguna es que el año está perdido y que va a llevar mucho tiempo recuperarnos", agregó.

En este momento se llevaba a cabo la cosecha de tomate de segunda, que es como se denomina aquí a los zapallitos, las chauchas y la lechuga de invierno.

El golpe de gracia

Según refirió Andretta, el sector hortícola venía ya de sufrir penurias por la falta de rentabilidad, por el costo de los insumos dolarizados y por la competencia desleal de productos brasileños.

"De modo que la catástrofe del agua es para nosotros el golpe de gracia", afirmó.

Daniel Cantarutti, presidente de la cooperativa de quinteros del cinturón verde santafecino, calificó la situación de desesperante.

"Habíamos sembrado mucha verdura de hoja para abastecer a Buenos Aires, Mar del Plata, Bahía Blanca y todo el Gran Buenos Aires. Veníamos bien, habíamos empezado a sembrar ya un 70 por ciento. Todo ello quedó sepultado bajo el agua", agrega el productor santafecino.

Cantarutti estimó que el número de hectáreas de verduras y hortalizas tapadas por el agua llega a 2700.

"Considere que un productor gasta 1000 pesos por hectárea y dese entonces una idea de todo lo que pierde", expresó.

Cantarutti agregó que la consecuencia inmediata de este desastre será un aumento de precio de la verdura por la falta que va a haber de ella.

Una larga recuperación

En Recreo hay entre 200 y 300 productores hortícolas afectados sin contar a las 2500 personas empleadas en este rubro. Entre las quintas, las hay de 10 y de 50 hectáreas. El daño es total para cada una de ellas.

Según refirió Guillermo Beskmann, presidente de la Sociedad de Quinteros de la Provincia de Santa Fe, lo que el agua se llevó es el esfuerzo y los gastos de un año ya de por sí lleno de dificultades.

"No olvidemos -comentó Beskmann- que un horticultor gasta en general unos 150 pesos diarios en combustible."

Agregó Beskman que la tierra no podrá volver a recuperarse hasta que llegue el próximo verano. "A menos que se dé el poco probable caso de que no llueva un solo día en el mes próximo", estimó.

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