El campo perderá US$ 180 millones

Se inundaron dos millones de hectáreas Alrededor de un millón de cabezas de ganado está en riesgo por enfermedad Las lluvias arrasaron la soja, el maíz y los pastos naturales Se reduce la producción láctea
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2 de mayo de 2003  

SANTA FE.- La inundación de unas dos millones de hectáreas, un millón de cabezas de ganado -vacuno y caballar- en riesgo por enfermedades o muerte segura, la abrupta caída de la actividad tambera y el lucro cesante de unas 5000 explotaciones agropecuarias determinarán una pérdida de aproximadamente 180 millones de dólares para esa provincia.

Así confiaron a LA NACION funcionarios del Ministerio de la Producción y representantes de entidades agropecuarias. La mayor preocupación es la imposibilidad de obtener provisiones para el invierno. Las lluvias de marzo -350 milímetros promedio- que casi se duplicaron en abril -600 milímetros- "lavaron" los suelos, arrasaron la soja y el maíz de segunda y no dejaron en pie las pasturas naturales, ni siquiera los rastrojos para ensilar.

A la dificultad de los cerealistas -aunque el grueso de la campaña ya fue cosechada- se suma la preocupación de los ganaderos. Al no poder colmar silos se deberá recurrir a la compra de alimento variado, una carga extra, que, si se traslada al precio, puede ocasionar una suba importante en el valor del ganado en pie que se ofrece en ferias y que adquieren preferentemente los frigoríficos.

Un panorama casi similar viven miles de productores lecheros. La zona afectada conforma el límite este de la principal cuenca lechera de América latina -departamentos Las Colonias, La Capital, San Cristóbal y San Justo- y hoy prácticamente se encuentra improductiva.

El anegamiento de los potreros impide hasta trasladar la hacienda a los tambos. A ello se suma la incidencia del estrés hídrico que reduce a menos de la mitad la producción por vientre.

Aun así, si el agua se retirara en un plazo de tres semanas, según los pronósticos más optimistas, no habrá camino disponible para ingresar en los establecimientos.

Consecuencia inevitable

La consecuencia es inevitable: las mismas usinas recomiendan a los productores que tiren la leche, porque no hay capacidad individual de almacenaje en frío, ni las industrias están en condiciones de poder acceder a ella.

Entre tanto, diferentes entidades agropecuarias repiten los reclamos para obtener campos altos con pastaje para el traslado de los rodeos. Se apunta al norte de Buenos Aires y Córdoba, ya que Entre Ríos tiene problemas casi parecidos a los de Santa Fe por las inundaciones.

Tamberos cordobeses ofrecieron sus campos para que los santafecinos trasladen el ganado que se encuentra en la zona anegada, para lo cual deberán comunicarse con el INTA de Villa María (0353-4520519).

Al mismo tiempo, y ante la emergencia, el Senasa reglamentó el movimiento de bovinos desde las zonas inundadas. A tal efecto, según informó el Ministerio de la Producción, se han contemplado medidas excepcionales como "la vacunación antiaftosa y antibrucélica por egreso de aquellos bovinos que aún no han cumplimentado el registro de ellas en el actual período y que se movilicen con destino a otro establecimiento o predios de concentración ganadera". Ante cualquier duda, los productores podrán consultar al 0800-999-2386.

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