El glamping, un campamento cinco estrellas

Evangelina Himitian
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10 de enero de 2012  

PINAMAR.– Alojarse en medio de un bosque de pinos, amanecer con el canto de los pájaros o irse a dormir dentro de un container de lujo, diseñado bajo la aprobación de Clorindo Testa, no sin antes pasar por un hidromasaje con vista al parque. Esos son algunos de los placeres que pueden disfrutar por estos días quienes se alojan en Alterra, el primer glamping de la costa argentina –y el segundo del país–, que ya funciona en esta ciudad.

¿Qué es un glamping? Un camping cinco estrellas, donde se rescata el contacto con lo natural y agreste, pero sin relegar confort ni glamour. Alojarse aquí cuesta arriba de 1000 pesos por día y se contrata por semana. Abrió los primeros días de diciembre y ya tiene las reservaciones tomadas por el resto del verano. Y no se trata de un fenómeno aislado. Este tipo de alojamiento es parte de una tendencia mundial.

Los campamentos de lujo nacieron en Africa como parte de los largos y extenuantes safaris. Aquéllos que viajaban a tierras lejanas no querían resignar las comodidades a las que estaban acostumbrados y comenzaron a llevarlas con ellos. Así nacieron los primeros glampings , que básicamente eran tiendas de campaña acondicionadas con todo el lujo. Pero después, comenzaron a surgir nuevas versiones de esta propuesta, adaptadas a la característica de cada lugar: desde casas-árbol en España, los tipis -esas tiendas cónicas cubiertas con pieles de bisonte- en Texas, hasta tráileres de lujo en California.

El primero en América del Sur es el de Chile, en el parque nacional Torres del Paine, llamado Ecocamp. Hace poco más de dos años, sumó la primera versión argentina de glamping: el Adventure Domes, domos geodésicos frente al glaciar Perito Moreno. Casi en simultáneo llegó la versión uruguaya en La Pedrera, llamado Pueblo Barrancas, que por estos días explota de argentinos.

Pintar en el bosque

Alterra está ubicado en Martín Pescador, entre Eneas y Shaw, en un predio de 3000 metros cuadrados, en el que desde hace una década funciona una galería de arte. El edificio donde funciona la administración fue diseñado por el propio Clorindo Testa. De hecho, la galería no dejó de funcionar, sino que se localizó en el primer piso. En la planta baja, las salas se convirtieron en habitaciones con ateliers con vista al parque. Así, durante los primeros días del mes, se alojaron la mayoría de turistas afines al arte que aprovecharon sus tardes para pintar.

En el parque, se instalaron las casas del glamping : son containers dispuestos en forma de L y acondicionados con todo el confort. Cuentan con sommiers, aire acondicionado, parrilla, televisores LCD y muebles de diseño. Además, hay una piscina en mitad del bosque y un spa para los huéspedes.

"Son viviendas sustentables. Fueron acondicionados por dentro ciento por ciento con materiales reciclados: los containers se trajeron del puerto de Buenos Aires, los paneles aislantes son hechos con materiales reconstituido de descartes, las luces son de bajo consumo. Y cuando se diseñó la instalación de los contenedores se pensó en cómo acomodarlos para que no hubiera que tirar ningún árbol", explica Silvana Spina, una de las dueñas de la galería de arte devenida en glamping .

Además, para instalar los contenedores, siguieron las líneas del diseño utilizadas por Testa. Y una vez finalizada la obra, le pidieron su aprobación.

Sueños estelares

Pueblo Barrancas, en La Pedrera, por estos días explota de argentinos. Allí no existen los iglús ni los pabellones de baños. Los visitantes se alojan en carpas que más bien podrían responder a la tipología de tienda de campaña de un jeque árabe en el desierto. Todas tienen baño privado, agua caliente, frigobar y algunas cuentan con una claraboya en el centro para ver las estrellas desde la cama. Además, un hall con sillitas y una hamaca paraguaya. Por dentro, poseen espacio para alojar hasta a cuatro personas. Las otras carpas son los yurk , un tipo de tienda tradicional mongol, que tiene forma circular y claraboya en el centro, que permite ver las estrellas desde la cama.

El glamping Alterra incluye servicio de mucama y desayuno, que se sirve en un restaurante dentro de la galería diseñada por Testa. La pileta está rodeada por un deck de madera reciclada, está rodeada por hamacas paraguayas y todo el predio cuenta con Wi-Fi. En La Pedrera, en tanto, el desayuno se sirve en tazas y platos de lata, como los que usan los soldados durante una guerra. Hay buen café, variedad de frutas tropicales y una onda bien hawaiana.

Lo diferente

  • Tendencia Este tipo de alojamiento es parte de una tendencia mundial como una extensión de los campamentos de lujo que nacieron en los safaris africanos.
  • Otras opciones. Hay distintas versiones de glamping como las casas-árbol en España o los domos geodésicos frente al graciar Perito Moreno que nació casi en simultáneo con Pueblo Barrancas en La Pedrera, Uruguay.
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