El gobierno porteño no ahorra en comida

En la ciudad de Buenos Aires se gastan $ 2,14 por cada almuerzo escolar; a la Iglesia, el mismo servicio le cuesta $ 0,55
Cynthia Palacios
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10 de diciembre de 2001  

El gobierno porteño gasta $ 2,14 para alimentar a cada uno de los 54.170 alumnos y los 3051 docentes que almuerzan cada día en los comedores escolares de la Ciudad. Y destina $ 2,10 a cada una de las 16.000 personas que comen en los 240 comedores comunitarios porteños.

La diferencia es grande si se lo compara con lo que cuestan otras raciones: Caritas gasta $ 0,55 en cada una de las 250.000 personas que alimenta y el gobierno bonaerense destina $ 0,60 a cada uno de los 524.886 chicos que comen en sus escuelas.

El porcentaje destinado a cubrir los gastos de comedor se lleva el 53,52 por ciento del presupuesto de 39 millones que maneja la Secretaría de Educación porteña. El resto se reparte entre las variantes que maneja la Dirección de Cooperadoras y Comedores Escolares de la secretaría: desayuno (26,58%), refrigerio (13,51%), servicio de vianda (5,33%) y colación (1,06%).

La Subsecretaría de Promoción Social porteña, en tanto, tiene un presupuesto de 12.059.000 pesos para abastecer a los comedores comunitarios, donde asisten 16.000 personas. Se trata de un servicio que, desde hace más de 10 años, se realiza por compra directa, según admitió la subsecretaria Mónica Desperbasques. Desde enero, comenzará a licitarse. Esperan reducir el gasto en un 30%.

Según explicó Juan Carnotta, asesor del director de Cooperadoras y Comedores Escolares, Eduardo Torres, son 22 las empresas concesionarias que proveen el almuerzo a las escuelas porteñas. "Si comparamos los precios con los del año anterior, bajaron -explicó Carnotta-. Antes el gasto era de $ 2,15 por persona."

Desde la dirección aseguran que se trata de un menú balanceado, que varía de acuerdo con la estación del año y que alterna sus platos entre la ternerita primavera con arroz, pollo al horno con ensalada de papas, zanahoria, choclo y huevo, los bifes de carne, pescado y milanesas. Además del postre: una fruta, un flan, gelatina o helado.

A las 57.221 becas de los comedores porteños hay que sumarles las 169.297 becas de desayuno, los 6228 servicios de vianda (un menú similar al que se sirve en los comedores, pero que ya viene preparado desde la planta del concesionario), las 31.232 becas de refrigerio (consiste en un sándwich, una fruta y una porción de repostería) y las 4270 colaciones (es decir, sólo un sándwich).

Cuando se los compara, los números sorprenden. Caritas, la institución de la Iglesia, gasta $ 1 por día para tres comidas: con $ 0,15 desayunan, con $ 0,55 almuerzan y con $ 0,30 meriendan 250.000 personas de todo el país.

"El costo de atender a esa gente es de $ 4.000.000, aunque muchas veces Caritas aporta los alimentos perecederos, las instalaciones y el mobiliario y las instituciones consiguen subsidios del Estado", consideró la coordinadora de Area de Promoción Humana y Desarrollo de Caritas, Beatriz Ballario. También aclaró que a ese peso hay que sumarle los sueldos de las cocineras y de las madres cuidadoras, más los gastos de mantenimiento.

-¿Cómo explica la diferencia con el presupuesto porteño?

-Y..., un peso para nosotros es mucho..., lo estiramos y tratamos de multiplicarlo lo más posible. El Estado suele tener muchos gastos burocráticos que hacen crecer los gastos.

El Servicio Alimentario Escolar del Consejo Provincial de Familia y Desarrollo Humano de la provincia de Buenos Aires detalló que cuenta con un presupuesto de 103.400.000 pesos para dar de almorzar a 524.886 niños, servir una copa de leche a 922.000 alumnos y brindar una copa de leche reforzada a otros 429.000 chicos.

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