El intendente se siente perjudicado

Dirazar cree ser víctima de un complot en su contra; está seguro de que el asesino de Bonacalza vive en la localidad
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28 de enero de 1998  

ELBOLSON, Río Negro.- "El único perjudicado con esa lectura política del crimen soy yo, el intendente comunal, que no percibe sus haberes desde mayo del 97. Y también soy el más interesado en que este proceso de juicio político termine de una vez y que el crimen se esclarezca rápido, porque seguro que el asesino es de esta localidad."

Así se expresa José "Pichi" Dirazar, que se define como justicialista, "diría peronista si Perón viviera", aunque en estas tierras juran que lo escucharon definirse alguna vez como "el Menem de El Bolsón".

A él apuntan los integrantes del jurado de enjuiciamiento que debían determinar a fines del mes actual si las acusaciones de violar la Carta Orgánica Municipal en 14 oportunidades son ciertas. Sólo que la muerte del vecino y presidente del tribunal, Enrique Bonacalza, retrasó todo el proceso.

Bonacalza fue encontrado muerto el sábado, con la cabeza ensangrentada y partida por golpes, tendido a la vera de una calle, a pocos metros de su casa en el barrio Villa Andrés.

Dueño de un quiosco, había abandonado el local alrededor de las 2 para dirigirse a su casa. Le abrieron el negocio con sus propias llaves y no se sabe qué se llevaron.

Al tiempo que unos hablan de un simple robo, otros apuntan hacia el proceso que se le sigue al intendente apartado.

Dirazar, que milita en el Partido Justicialista desde hace décadas, no entiende cómo se puede calificar el crimen como un hecho político. Pero se lo adjudica al "vedettismo de un periodista local", sin dar nombres.

Y establece un parangón entre los perjuicios de esta versión y la desproporcionada magnitud con que se difundieron los casos de hantavirus, una enfermedad infecciosa que causó la muerte de varias personas en la región en 1996, pero de más del doble en Orán, Salta.

"Todo tiene una trascendencia enorme a partir de que aparece afectada una persona conocida y de bien, entonces fue la muerte del doctor Martín y ahora, la de Bonacalza. Pasa lo mismo, mientras eran paisanos o gente común la que moría, a nadie se le ocurría venir a verme. Lo que pasa es que es gente con prestigio social", afirmó.

En sus propias narices

Demuestra incredulidad porque todo le pasó demasiado cerca: Bonacalza vivía a escasos 100 metros de la casa del jefe comunal y el quiosco está a dos cuadras del negocio de los Dirazar. Como quien dice, casi delante de sus narices.

El intendente suspendido descarta de plano que no vaya a completar su mandato y está convencido de que no existen delitos de que imputarlo. Y, además, cuenta con la seguridad de que seis de los siete integrantes del jurado tienen que votar en su contra para lograr la destitución.

"Yo sigo siendo el intendente de El Bolsón, elegido por el voto popular, hasta 1999. A la gente la está perjudicando la interrupción porque mi proyecto es progresista, yo miro hacia el 2020. En cambio, los que están ahora (por el radical César Barbeito), siguen en la década del 70."

Y agrega: "Soy uno de los pocos que tiene entrada sin restricciones a la Casa de Gobierno en cualquier momento. Con el Presidente compartí cenas y con Eduardo Duhalde somos amigos. En el peor momento del hanta me envió una ambulancia de última generación", dice muy seguro de sí.

-¿Y a qué corriente del justicialismo pertenece? ¿Es duhaldista o menemista?

-Soy justicialista, no tengo favoritismo por nadie. Mi único ídolo es Perón.

-¿Le da lo mismo cualquier candidato?

-No, son todos buenos, pero me parece que Duhalde es el candidato natural, el de mi provincia, donde nací.

-¿Siente que tuvo y tiene apoyo del gobierno nacional?

-Totalmente. Basta ver cómo ayudaron la crisis económica que dejó el hanta, tanto el secretario de Desarrollo Social, Eduardo Amadeo, como el ministro de Salud, Alberto Mazza, y la secretaria de Recursos Naturales, María Julia Alsogaray.

El hombre, que llegó hace 27 años desde Olavarría tras el sueño de amor de una mujer (su primera esposa, que falleció), ya no es el mismo de la epidemia del hantavirus y de la visita del Presidente a esta comarca, en 1996.

Dejó los trajes cruzados, ajustados y lustrosos, por los jeans; los zapatos abrillantados por las sandalias franciscanas. Todo su aspecto quiere demostrar austeridad. Ahora está todo el día detrás de un mostrador, reservando y vendiendo pasajes de ómnibus. Su mujer, Adriana, lo ayuda cuando tiene tiempo.

Dichos y hechos

  • Américo Paredes: el concejal, que tenía en su escritorio el libro de actas del juicio político contra Dirazar, el cual parecía perdido hasta anteayer, se sorprendió de que nadie lo hubiera consultado sobre el tema.
  • José Sirvent: el concejal, que en este caso actúa como fiscal del proceso, depositó ayer en la sede policial local las acusaciones y las pruebas contra el intendente.
  • Posibilidad: vecinos del quiosco El Tero deslizan que tal vez Bonacalza haya sido asesinado por un borracho al que no le quiso vender más cerveza.
  • Contra la impunidad: el padre Luis Farinello y el párroco local, Jorge Peixot, oficiarán hoy, a las 17, una misa en memoria de Bonacalza, en la plaza La Margarita, de El Bolsón.
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