El juez ordenó al fiscal investigar otras líneas

Surge del fallo que liberó a Carrascosa
(0)
28 de mayo de 2003  

Quizá nunca se sepa qué llevó al juez de Garantías Diego Barroetaveña a variar, en sólo ocho días, sus convicciones respecto del asesinato de María Marta García Belsunce; en especial, en una semana en la que no se produjo novedad alguna en la investigación del caso.

Lo cierto es que, según surge del último fallo dictado por el encargado de velar por la rectitud del proceso, y en apariencia a contramano de lo dicho por él mismo con anterioridad, Barroetaveña admitió la libertad con restricciones de Carlos Carrascosa, al admitir que no existen elementos directos para considerarlo coautor del crimen, por lo que debía asumirse la constitucional presunción de su inocencia.

El 15 del actual, cuando le dictó la prisión preventiva, el juez había considerado que la sumatoria de indicios indirectos recogidos por el fiscal de Pilar Diego Molina Pico era suficiente como para considerar a Carrascosa como presunto coautor del homicidio de su esposa. Sobre esa base, el magistrado ordenó entonces que el viudo quedara detenido, pues la expectativa de pena, en caso de una condena -la máxima, de prisión perpetua-, hacía surgir un eventual peligro procesal; esto es, la posibilidad de que, de no estar preso, el imputado se fugara o intentase entorpecer el proceso.

"La investigación trabajó sobre una hipótesis y presentó una probabilidad. Empero, no lo hizo lo suficientemente duro como para descubrir las relaciones entre hechos aparentemente alejados, pero no imposibles. En ese contexto, la libertad de Carrascosa se impone, máxime cuando, como bien indica la defensa, éste siempre estuvo a derecho, a pesar del pedido de detención que sobre él pesaba y del cual había tomado conocimiento", reza el fallo dictado el viernes último, del que LA NACION obtuvo una copia ayer.

El propio Barroetaveña, ocho días antes, había sostenido, sobre la base de los elementos de convicción que le acercó Molina Pico: "Sé que los indicios valorados precedentemente no son unívocos (directos) sino anfibológicos (indirectos o circunstanciales), pero éstos, valorados en forma integral, según las reglas de la sana crítica, me permiten arribar a la conclusión". Esta fue considerar a Carrascosa presunto coautor del asesinato.

Dos posiciones

A la hora de dictar la prisión preventiva, el juez apeló al Hamlet de Shakespeare para expresar su sospecha de que el crimen de María Marta había ocurrido en el seno familiar.

En esa línea, no sólo sopesó con valor incriminatorio aquellos testimonios contrarios a la coartada del viudo, sino que se valió de su propia experiencia -tras una visita al country Carmel, de Pilar- para señalar con precisión cronométrica de cuánto tiempo pudo haber dispuesto Carrascosa para matar a su esposa.

Así, Barroetaveña concluyó que el viudo tuvo 23 minutos "para estar en el lugar del hecho, ejecutarlo, salir y hacer ver que recién llegaba".

Incluso sostuvo que la aún no resuelta cuestión acerca de si había o no pegamento en el lugar donde cinco disparos perforaron el cráneo de la víctima era "un indicio más para atribuirle la probable comisión del ilícito que se le reprocha toda vez que ello (la eventual presencia del adhesivo) es demostrativo de una actividad posterior por parte del imputado tendiente a ocultar su propia conducta".

Sin embargo, una semana después de haber dejado por escrito tales convicciones, Barroetaveña justificó la nueva presunción de inocencia de Carrascosa sobre la base de que "no se cuenta con un elemento directo de autoría, sino con una probabilidad emergente de elementos indirectos que fueran sopesados por el suscripto sólo para este estadio procesal".

En su última decisión, el juez deslizó una velada crítica al fiscal Molina Pico: "Sólo se abocó a trabajar sobre una de las hipótesis, la que le pareció más evidente (Carrascosa como coautor)". Por eso, sugirió por oficio que se convoque a la División Homicidios de la policía bonaerense para que investigue todas las pistas sobre las cuales el fiscal no avanzó.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.