
El padre Omar Díaz volvió a dar misa en una capilla de La Reja
Amparado por el amor de sus feligreses, el sacerdote habló de su vida y reconoció haber cometido errores: "Nadie está libre de tentaciones", dijo.
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No fue un buen año para el padre Omar Díaz. Por culpa de errores propios y ajenos, protagonizó un escándalo que sacudió a la Iglesia Católica, y no salió indemne. Pero tampoco está quebrado.
Después de sufrir el asesinato de su colega y mentor Mario Borgione, después pasar 21 días preso por un homicidio que no cometió, después de escuchar a su obispo tratarlo de "chico enfermo", después que sus superiores lo invitaran a internarse en la misma clínica psiquiátrica donde pasó los peores 14 meses de su vida, después de sentir las sospechas de los familiares del padre Mario, después de ser tapa de todos los diarios y que el país entero conociera su pistola, su video pornográfico y su debilidad por las mujeres, Omar Díaz ha vuelto a dar misa.
Desde el 24 de diciembre es el párroco de la capilla San Cayetano, un humilde galpón ubicado a 10 cuadras de la estación La Reja, en la provincia de Buenos Aires.
Allí, entre paredes de ladrillo, techos de chapa, cruces hechas a mano y figuras religiosas de papel, en túnica y zapatillas predica el padre Omar.
"No tengas un lugar fijo, no te quedes tranquilo. El evangelio nos llama a seguir evangelizando, a salir, a cumplir con la voluntad de Dios", invita el sacerdote con voz firme, pero sin estridencias. Parece tranquilo.
Los 38 fieles presentes se enganchan con el sermón, con las propuestas para recaudar fondos y ayudar a los chicos del barrioque hace sobre el final de la misa. Llevaban muchos meses sin párroco propio y de golpe apareció el famoso Omar Díaz, el de la televisión.
"Nos cayó muy bien,"dijo Kika de Lorenzo el sábado último, embriagada por la misa que acababa presenciar. "En ningún momento pensé que era malo, siempre creí en su inocencia", agregó, brillando como un sol.
"Los caminos de Dios son infinitos, pero siempre llegan a buen puerto," apoyó Domingo Viola, sonriendo de oreja a oreja.
"Irradia...Irradia mucho, ¿no?" terció Dolly de Kerbs, feliz de haber encontrado las palabras apropiadas.
Lo recibieron con un pergamino de bienvenida, le abrieron sus corazones. Y en menos de un mes, el padre Omar se los puso en el bolsillo.
Gracia de Dios
"A veces las cruces son para gracia de Dios, no son castigos. Te ayudan a crecer, te acercan a la resurrección", se entusiasmó en su sacristía, donde recibió a La Nación el sábado último despues de la misa. Parecía el mismo gordo bueno de barba y ojos inquietos que la policía apresó hace seis meses en una capillita de Ituzaingó. Pero ya no se dedica a las curaciones milagrosas, ni acompaña sus homilías con guitarras y panderetas, ni reniega de sus debilidades. Ya nadie lo considera un santo, y a Díaz no le interesa limpiar su imagen. Al contrario: se enorgullece de su condición de marcado. "En mí se reflejan muchas injusticias que sufre otra gente por ser pobre. En el tren, en el colectivo, me encuentro con gente obrera que me dice ¡Animo padre! o algo parecido. Fueron injustos conmigo, pero uno aprende. Yo lo tomo como una gracia"
El juez y los políticos
Se enoja con Oscar Quintana, el juez que lo mandó preso. Se identifica con la madre de Guillermo Cóppola porque nunca perdió la fe, se acuerda de sus compañeros de celda y declama: "Cuando uno se pone en manos de Dios se hace justicia. Por eso la gente se vuelca a la fe más que a los políticos."
Está bien, padre, pero hablemos un poquito de la pistola, la porno, las mujeres.
No puede contestar mirando a los ojos, pero su respuesta suena sincera: "Nadie está libre de tentaciones. Hay mucha fábula popular, que el sacerdote es un superhombre. Yo intento seguir los pasos de Jesús y de ganarme todos los días un pedacito de cielo."
Todavía está procesado por falso testimonio y retención indebida de un video. Sabe que cuando se cierre el caso, el obispo de Morón, monseñor Justo Laguna, deberá decidir si le corresponde alguna sanción de acuerdo al derecho canónico.
Dice que con Laguna nunca tuvo ningún problema, aunque sí reconoce cierto malestar con sus colaboradores. Dice que aceptaría un castigo, pero siempre y cuando sea razonable.
Esto acepto, esto no
Advierte que hay dos cosas que no aceptaría: dejar sus hábitos y volver a una clínica psiquiátrica de la Iglesia, como la que lo tuvo de paciente hace nueve años. Las causas de la internación nunca fueron aclaradas por las autoridades eclesiásticas: él dice que sufrió un agotamiento mental, fuentes policiales agregaron que también influyó un supuesto romance del joven cura con una feligresa.
"La otra vez que me internaron yo no luché como tenía que haber luchado. Hoy por hoy tengo derecho a decir miren chicos, vamos a hablar claro, esto lo acepto, esto no lo acepto." ¿Es consciente que al obispado no le va caer muy bien que haya concedido esta entrevista? Claro que sí. Contesta con la única sonrisa que esboza en toda la conversación.
"He dejado pasar mucho tiempo para que alguien se sienta ofendido. Por ahí no gustará mucho, pero no cuento nada que la gente no sepa.No nos llenemos de odio cuando hay cosas hermosas para hacer. "
El cura no está suspendido
Precisiones: en su momento, monseñor Laguna le hizo un llamado de atención sin aplicarle otra sanción mayor.
El padre Omar Díaz puede oficiar misa e impartir los sacramentos ya que no está suspendido en su ministerio sacerdotal.
Con el objetivo de conocer su situación canónica, La Nación procuró conseguir datos en el obispado de Morón.
Su titular, monseñor Justo Oscar Laguna, se encuentra en Roma en estos días y se reintegrará a su despacho en la Curia diocesana a mediados de febrero.
Antes de partir, el obispo dispuso que el padre Díaz viva en una parroquia en La Reja junto con otro sacerdote, el padre Gabriel Barba, de quien es amigo y que se supone será una buena compañía en esta etapa de su vida sacerdotal, tras las turbulencias por las cuales le tocó pasar.
El obispado como tal no le ha dado un encargo apostólico especial, pero el párroco puede haberle pedido que ayude en una capilla.
Tampoco se hallan en la diócesis en estos días el obispo auxiliar, monseñor Fernando Bargalló, ni uno de los vicarios generales, monseñor Santiago Olivera, que es quien habitualmente sigue el desempeño de los sacerdotes en las parroquias.
En enero, está a cargo del obispado el otro vicario general, monseñor Gerardo Farrell, dedicado a los temas educativos.
Monseñor Farrell explicó que el obispo -en este caso, monseñor Laguna- habitualmente lleva la relación con los sacerdotes y así en la charla personal puede aconsejarlos, orientarlos, darles alguna indicación o, en su caso, corregirlos.
En su momento, tras el tiempo que pasó en la cárcel en relación con un homicidio en el cual no se advirtió participación alguna, Díaz, con permiso del juez, viajó al Sur, a casa de una hermana. Sólo después le informó a monseñor Laguna.
Además del trato personal, en el caso de Díaz, hubo un llamado de atención, una advertencia canónica que le efectuó Laguna por escrito. Pero no una suspensión, que es una sanción mayor.
Farrell pensaba que no quedaban cuestiones pendientes en la justicia ordinaria. Por la retención de un video, los propietarios no realizaron ninguna denuncia. Otros diez videos, que Díaz devolvió, eran de temas culturales o religiosos.
Paso a paso, la historia de un drama
- Lunes 19 de agosto: Es hallado el cadáver del sacerdote Mario Borgione, responsable de la parroquia Nuestra Señora de Itatí, de Ituzaigó.
- Martes 20: Los investigadores manejan siete pistas, aunque la más resonante es una venganza de grupos vinculados con el narcotráfico.
- Sábado 24: Es apresado el padre Omar Díaz. Lo procesaron por falso testimonio y permanece detenido.
- Lunes 26: Descubren una pistola calibre 22 en la habitación del cura Díaz. Se presume que podría ser el arma utilizada en el crimen.
- Miércoles 28: El juez Oscar Quintana recibe los informes que determinan que la pistola fue disparada el día en que murió Borgione. Díaz es indagado y reconoce el arma como suya; lo procesan por homicidio simple.
- Viernes 30: Allanan la Fundación Don Bosco, que manejaba el sacerdote asesinado. Díaz se niega a someterse a los estudios psiquiátricos.
- Viernes 6: Laguna se presenta a declarar en la causa. Habría aportado muy significativos detalles sobre la relación del cura asesinado y el padre Díaz.
- Sábado 7: Díaz se autoproclama inocente. Da a conocer una carta en la que agradece su confianza que le depositó monseñor Laguna.
- Lunes 9: Se comprueba que el fragmento de la bala extraída del cuerpo de Borgione no fue disparada por el arma que se secuestró en la habitación de Díaz.
- Viernes 13: Aunque sigue procesado en la causa, Díaz es liberado por falta de méritos.
- Miércoles 18: El juez Quintana citó al comisario Rolandi, que habría tenido un altercado con el cura asesinado.
- Jueves 19: La Policía Bonaerense detuvo a dos sospechosos del crimen del religioso, Roldán y Mormont. Habría un tercer hombre que no está identificado, pero no fue apresado.
- Sábado 21: Encuentran el arma asesina en un rancho de Santiago del Estero.
- Martes 24: Se realiza un operativo en una isla del Tigre para apresar a Manna.
- Jueves 3 de octubre: Quintana dice que está investigando el movimiento de fondeo en el Hogar Don Bosco.
- Jueves 10: Díaz es sobreseído. Roldán es procesado por homicidio calificado.
- Jueves 17: Temiendo un enfrentamiento armado con la policía, Manna, otro imputado, se entrega al juez Quintana.
Roldán y Manna fueron procesados. Se cerró la instrucción del caso por lo que Quintana lo elevó a plenario para que se realice el juicio oral.





