El realismo que impone la gestión

Javier Navia
(0)
10 de diciembre de 2009  

Que un equipo exitoso no se cambia es algo que Mauricio Macri aprendió como presidente de Boca Juniors. Lo contrario es lo que está aprendiendo en la ciudad. El jefe de gobierno ha llegado a la mitad de su mandato analizando la forma de relanzar su gobierno y preparando cambios de figuras en las áreas más sensibles: seguridad, espacio público, educación. Síntomas evidentes de que cumplirá dos años al frente de la ciudad sumido en un desgaste mayor al que imaginó cuando en 2007 triunfó gracias a la voluntad del 61% de los porteños.

Sin embargo, ¿significa este desgaste que el balance es hasta el momento negativo? Es difícil afirmarlo. Un observador imparcial tendría dificultades para fundamentar que determinada área de la ciudad está peor que hace dos años. Buenos Aires no está más sucia, ni tiene peor tránsito, ni los hospitales son peores. Pero a Macri, con la excepción tal vez de los avances en la descentralización de trámites y en materia de seguridad vial, también le resulta tedioso explicar otros éxitos. Y, en privado, lo admite. Aunque afirme que se hizo más que en los últimos diez años, apenas se ha hecho, reconoce, el 10% de lo necesario.

Quizá generó sobreexpectativas entre los porteños, que imaginaron en él a un gestor que mágicamente solucionaría todos los problemas en unos pocos meses. Quizás él mismo subestimó los desafíos y sólo ahora descubre que el asesoramiento de imagen y el marketing político son armas fundamentales para ganar una elección, pero a menudo débiles antes los desafíos diarios en la tarea de gobernar.

Los próximos dos años deberán ser encarados, por él y por los porteños, con mayor realismo. Así, el balance final será más positivo para todos.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.