El sector agropecuario perdió $ 700 millones

Lo dice un informe oficial del gobierno bonaerense; los productores de las zonas afectadas aseguran que la cifra es mayor
Pablo Morosi
(0)
19 de diciembre de 2001  

LA PLATA.- El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación bonaerense estimó que las inundaciones que afectaron el noroeste y el centro de la provincia provocaron pérdidas cercanas a los 700 millones de pesos.

Así lo informó ayer el titular de la cartera agropecuaria, Haroldo Lebed, sobre la base de un informe producido por técnicos de la repartición.

El trabajo, que contiene información relevada hasta la primera semana del actual, señala que lo perdido alcanza a 685.954.500 pesos, cifra que incluye el perjuicio ocasionado a la infraestructura rural. Según ese estudio, el girasol fue el más afectado, con pérdidas de más de 192 millones pesos. Le siguieron el maíz, con 178 millones, y el trigo, con 130 millones de pesos.

En tanto, los productores de soja resignaron alrededor de 36 millones de pesos como consecuencia de las inundaciones que, en su peor momento, afectaron a 59 distritos, mantuvo aisladas a unas 12.000 personas y obligó a más de tres mil a evacuar sus hogares, voluntaria o involuntariamente. El informe también indica que la ganadería perdió, en total, 70 millones de pesos.

Asimismo, Lebed calculó que, la infraestructura rural "sufrió daños por unos 80 millones de pesos".

Las pérdidas

"La lluvia, que superó holgadamente y hasta duplicó los registros históricos, sumada a los derrames hídricos y a la elevación de las napas freáticas que no permitieron el laboreo de la tierra, entre otras razones, impidieron sembrar 319.825 hectáreas de maíz, cultivo que tiene un rendimiento promedio de seis toneladas por hectárea y un valor estimativo de 93 pesos cada mil kilos", precisó Lebed.

Lo mismo ocurrió con el girasol, que, por similares razones, no se pudo sembrar en 498.921 hectáreas que, de lo contrario, hubieran tenido un rendimiento de 1,7 tonelada a un precio de 226 pesos. El anegamiento de los campos y caminos vecinales tampoco permitió sembrar soja en 91.933 hectáreas que producen 2,2 toneladas cada una, a un valor de 177 pesos cada mil kilos, según consignó el ministerio.

Sólo en los tres últimos cultivos mencionados las perdidas económicas superan los 405 millones de pesos.

En el caso del trigo de 1.777.800 ha sembradas con trigo, la inundación alcanzó a 1.083.400. "Si calculamos un costo promedio por hectárea de 120 pesos, el perjuicio económico para los agricultores fue, hasta el momento de 130 millones", explicó Lebed.

Consultados por LA NACION, varios representantes del agro de los partidos inundados dijeron que la estimación del Ministerio de Agricultura provincial es insuficiente. El titular de la Sociedad Rural de Pehuajó, José Pelayo, dijo que "el gobierno sólo consideró las pérdidas agrícolas directas, pero no incluyó las pasturas, la pérdida de engorde de la hacienda, ni la pérdida de productividad de los campos".

"Tampoco se consideran los gastos en movilidad de personas y maquinarias, que es muy grande", acotó Daniel Mayoral, titular de la Rural de Rivadavia, quien tiene que hacer 50 kilómetros de más para llegar a su campo, a 17 kilómetros de la ciudad debido a la interrupción de los accesos.

Según los productores: "Calculados integralmente, los perjuicios deben, por lo menos, duplicar la suma de la que hablan las autoridades".

La mejora climática registrada desde hace varias semanas, disminuyó sensiblemente el número de evacuados y aislados, pero no atenuó la crítica situación socioeconómica en los distritos afectados.

Ayer, la Dirección Provincial de Defensa Civil informó que el número actual de evacuados es de 277 personas y que se recuperaron caminos y rutas anegados por el agua en el centro y noroeste bonaerense, por lo que el número de personas aisladas bajó a 820.

En tal sentido, el titular de la Dirección de Vialidad bonaerense, Miguel Rego, dijo a LA NACION que "las tareas para recuperar y mejorar la red de caminos troncales demandará, al menos, unos 10 millones de pesos".

Las localidades aisladas son: Gunther e Ingeniero Balbín, en General Pinto; Colonia Rural, en 9 de Julio; La Sofía y Algarrobos, en Carlos Casares; y Santa Rosa, El Recreo y La Rinconada, en Chascomús.

Tras el descenso de las aguas los municipios enfrentan problemas de contención de productores, peones y pobladores de las zonas afectadas, que han perdido sus cosechas, fábricas, tambos e, incluso, sus viviendas.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.