El Village Recoleta siguió con su ritmo pese a las denuncias

Anteayer fueron detenidos los principales directivos del complejo
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23 de mayo de 2003  

El show no se detuvo ayer en el Village Recoleta. Después de que la Justicia confirmó anteayer la detención del directorio de la empresa Village Cinemas SA por una presunta evasión fiscal millonaria (ver aparte) nada había cambiado en el habitual trajín que cada jueves tiene lugar en el edificio situado frente al cementerio de la Recoleta.

No daban abasto las expendedoras de entradas ubicadas en el primer nivel del complejo. Decenas de personas intentaban adquirir las últimas entradas para el estreno del promocionado film "Matrix Recargado", que ayer había convocado a unos 5500 asistentes, según datos proporcionados por el Village.

"Yo vengo acá porque es un lugar agradable y porque a la salida, si tenés ganas, tomás algo con amigos o con alguna chica", dijo a LA NACION Matías Herrero, de 24 años.

El clima lluvioso y frío de la jornada se olvidaba dentro del edificio alfombrado y confortablemente calefaccionado, que ocupa 46.000 metros cuadrados situados en la calle Vicente López, entre Junín y Uriburu.

Chicos con uniformes de colegio jugando al pool, jóvenes librando batallas virtuales en las salas de videojuegos, padres con sus hijos en algunos de los locales de comidas rápidas, lectores que alternaban novelas y café..., una gran variedad de gente se veía ayer en el centro de entretenimientos.

"Me parece fantástico este lugar. Vengo con mi mujer al cine y también lo traemos a nuestro hijo. Tiene todo lo que necesitás y además es muy seguro", contó Juan Moldes, mientras Mateo, su hijo de dos años, sentado frente a un volante, emulaba a un conductor de Fórmula 1.

Propietarios y empleados de negocios vecinos del Village Recoleta se mostraron sorprendidos con la noticia de que nueve personas, entre ellas los principales directivos del complejo y quienes participaron en la venta del inmueble, fueron detenidas.

Consultados por LA NACION, reconocieron que la presencia del Village los benefició desde que fue inaugurado, en 1999.

"Supe que los dueños habían sido detenidos. Ojalá no afecte el funcionamiento de los cines. Gracias a ese movimiento de gente yo y otros propietarios compensamos la crisis", afirmó Mario, dueño de una heladería situada en Junín al 1600.

"Sería una ruina si no estuviera el Village, porque mucha gente no compra adentro, sino en nuestros negocios", señaló Angélica, empleada de un quiosco.

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