Especialistas en basura dicen que Buenos Aires es una ciudad limpia

Analizaron y opinaron sobre problemas comunes de gestión
Laura Rocha
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15 de mayo de 2003  

Funcionarios extranjeros especialistas en la ejecución y control del servicio público de la recolección de basura y limpieza de grandes ciudades participaron ayer de un encuentro internacional en la materia para colaborar con el gobierno porteño en vistas al contrato más importante que tiene la ciudad.

En una charla con LA NACION, sostuvieron que la impresión que se llevan de la ciudad de Buenos Aires es "muy buena" y que "está limpia".

"Que se levanten más toneladas de basura no quiere decir que la ciudad esté más limpia", comenzó Núria Badia i Brugués, de la Dirección de Servicios de Limpieza Urbana de Barcelona, en referencia al cambio que propone el gobierno local de cambiar el sistema de tonelaje por el de área limpia.

En Barcelona, "la empresa es responsable territorial del área de la ciudad que le corresponde", informó Jordi Salvani i Sabaté, de esa comuna. A cargo de la administración municipal queda la difusión y las campañas de educación públicas, desde un Centro de Coordinación, previsto en los contratos.

También en Barcelona existen cartoneros. "Aunque no son tantos. Se llaman traperos . Están formalizados y tutelados por la administración. Funcionan, como aquí, con un registro y acopian los desperdicios en diversos centros en la ciudad", agregó i Sabaté.

Una situación similar se produce en Madrid. "El fenómeno crece o disminuye según varía el precio del papel. Aunque el rol de los selectores no está legislado, es tolerado por la administración", explicó José Rodríguez Fuertes, del Departamento de Residuos Sólidos, del ayuntamiento de la capital española.

Pepeneros y catadores

En México y en San Pablo, en tanto, los recolectores se denominan pepeneros y catadores , respectivamente. En ambos casos están organizados en cooperativas y, en convenio con el Estado, trabajan en plantas de separación provistas por la comuna. Lo que se separa y comercializa es para ellos.

Los aportes de los extranjeros, sumados a las presentaciones formuladas en la audiencia pública realizada el 8 y el 9 del mes último, como también los informes del Instituto de Ingeniería Sanitaria de la Facultad de Ingeniería de la UBA, son los últimos pasos para determinar el contrato de recolección de residuos, que caduca en 2004.

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